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Tener brackets o alineadores se convirtió en algo muy popular en Colombia. Con frecuencia, adolescentes y adultos recurren a ortodoncistas para acceder a este tipo de tratamientos.
Pero a medida que ese mercado ha crecido, también lo han hecho los espacios donde se ofrecen esos dispositivos médicos sin autorización. Redes sociales y plataformas con ofertas con precios muy inferiores son algunos de los espacios donde se están vendiendo al público.
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Por ese motivo, en parte, es que el Invima, encargado de autorizar y evaluar todos los medicamentos y dispositivos médicos que se usan en el país, emitió una serie de recomendaciones para los usuarios de ortodoncia.
Adquirirlos en canales informales, señala, “requiere de especial precaución, ya que estos productos deben contar con registro sanitario y supervisión profesional”.
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De acuerdo con la entidad, todo este tipo de artefactos deben cumplir con “requisitos de calidad, seguridad y desempeño”, y deben contar con el correspondiente registro sanitario, que es el permiso que les da el Invima a estos dispositivos para que puedan ser comercializados y que garantiza que sean seguros para los pacientes.
Utilizar brackets que no tengan ese registro sanitario puede generar complicaciones en los usuarios. Entre ellas, lesiones en tejidos blandos, infecciones, reacciones alérgicas o alteraciones en la oclusión dental, entre otras afectaciones que pueden comprometer la salud bucal". Para verificar si lo tienen, se puede ingresar a este enlace.
Por ese riesgo al que están enfrentándose los ciudadanos es que el Invima les pide que únicamente se realicen estos procedimientos con profesionales de Odontología que cuenten con la respectiva habilitación que les debe dar la Secretaría de Salud.
También recuerda que la ortodoncia no es un procedimiento meramente estético, sino un “tratamiento clínico que incide directamente en la salud oral y general del paciente”.
Además, les recomienda que no permitan tratamientos “sin valoración clínica previa y sin seguimiento profesional, ya que el diagnóstico, la planificación del tratamiento y los controles periódicos son competencia exclusiva del odontólogo”.
Por último, les sugiere que desconfíen siempre de quienes está ofreciendo “tratamientos ‘exprés’ o de bajo costo con productos de dudosa procedencia que ofrecen resultados garantizados sin soporte de diagnóstico, ya que la ortodoncia es un procedimiento clínico especializado que requiere evaluación individualizada y supervisión continua”.
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