¿Consecuencias en Colombia?

El principio del fin de internet

La decisión de la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. de revocar el principio de neutralidad de red es una estocada contra la internet libre y abierta.

Las empresas prestadoras del servicio tendrán la posibilidad de decidir a qué sitios web accede el usuario y a qué velocidad lo hace. / AFP

La decisión de revocar el principio de neutralidad de red, tomada el pasado jueves por la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU., tiene en vilo a la comunidad internacional. El hecho de que tres comisionados republicanos, Ajit Pai, Michael O’Rielly y Brendan Carr, apoyados por las grandes empresas prestadoras de servicios de banda ancha, como Comcast, Verizon y AT&T, hayan ordenado abolir las regulaciones que garantizaban la igualdad de acceso a contenidos, aplicaciones o servicios en la web puede ser el principio del fin de internet. O por lo menos de la internet libre y abierta que conocemos.

Con la abolición de la neutralidad de red, los contenidos que antes no podían ser discriminados por su origen, destino, propiedad, tipo o naturaleza quedarán a merced de las empresas prestadoras del servicio de internet. (Lea también: el plan de Trump para revocar el principio de neutralidad de red)

De acuerdo con Eduardo Santoyo, miembro de la Mesa de Gobernanza Global de Internet en Colombia, las implicaciones prácticas de esta decisión perjudicarán a los usuarios comunes y corrientes y a las pequeñas empresas que quieran apalancar su negocio a través de la web. 

La razón de esta afectación es sencilla. Sin neutralidad de red, las empresas prestadoras del servicio tendrán la posibilidad de decidir a qué sitios web accede el usuario y a qué velocidad lo hace. Esta decisión les da el poder sobre los contenidos a los pocos conglomerados de medios que controlan la banda ancha en Estados Unidos. Tal Como aseguró Matt Wood, del grupo de consumidores Free Press, en entrevista con la agencia Efe, “las más odiadas y peor valoradas compañías serán libres de bloquear, estrangular y discriminar tu discurso en internet y serán libres de censurar contenidos en línea y manipular la actividad económica en su favor”. (Lea también: Internet está muriendo)

De acuerdo con Juan Diego Castañeda, investigador de la Fundación Karisma, la gravedad de desmantelar el principio de neutralidad de la red radica en que usualmente las personas tienen sólo un proveedor de acceso a internet y, en ese sentido, la relación de los ciudadanos con la web, las páginas que visitan y los contenidos que consumen dependen de lo que ofrecen los operadores. “Lo que uno hace en internet está condicionado por lo que el proveedor le permite hacer. Sin neutralidad de red, las empresas ya no estarán obligadas a no discriminar o ralentizar contenidos o servicios específicos. Al contrario, lo podrán hacer dependiendo de sus intereses”.

Según Castañeda, el peor de los escenarios posibles con esta decisión es que internet se convierta en una especie de televisión por cable, que ofrezca paquetes de contenidos dependiendo de lo que el cliente quiere ver.

En concreto, si un usuario comprara un plan y quisiera acceder a un servicio distinto al que le ofrecen, deberá pagar un dinero adicional, y si quiere navegar con rapidez, también tendrá que pagar extra. Algo similar sucede con las empresas pequeñas que estarán obligadas a negociar con los prestadores de servicios para que éstos les garanticen acceso y buena velocidad.  

Incluso, cuando la Comision Federal de Comunicaciones de EE. UU hizo pública el borrador de la propuesta para abolir el principio de neutralidad de red, más de 200 empresas emergentes mandaron una carta y argumentaron que la decisión “dejaría a los negocios pequeños y medianos en desventaja e impediría que las empresas nuevas e innovadoras despegaran”.

Las grandes creadores de contenidos también han mostrado su inconformidad. Un tuit publicado por la cuenta oficial de Netflix en Estados Unidos demostró que la empresa estaba "decepcionada" con una decisión "sin precedentes en la era de la innovación". 

Por su parte, Brian Chesky‏, gerente general de Airbnb, publicó un tuit en el que aseguraba que esta decisión era "decepcionante y equivocada". Chesky6 añadió que "un Internet abierto y libre" es la clave para para poder innovar. Sheryl Sandberg, jefa de operaciones de la Facebook, tambien se sumó a las críticas y publicó un texto que asegura que la decisión tomada "era decepcionante y dañina".

Germán Darío Arias, director ejecutivo de la Comisión de Regulación de Comunicaciones de Colombia (CRC), recuerda que, aunque la decisión de Estados Unidos tendrá un impacto en el mercado latinoamericano, en Colombia el principio de neutralidad de red está protegido. “La única forma de revocarlo sería través de una nueva ley que pase por el Congreso de la República. En el artículo 56 de la Ley 1450 de 2010 se desarrollaron los principios orientadores de la neutralidad en internet, y la CRC, a través de la resolución 3502 de 2011, reguló y fijó una serie de reglas que orientan el actuar de los proveedores de redes y servicios de telecomunicaciones que prestan el servicio de acceso a internet”.

Por ahora, la internet libre y abierta está protegida en Colombia y responde a los principios de libre elección, no discriminación arbitraria, transparencia e información. El panorama, sin embargo, es difícil si se tiene en cuenta que esta conducta podría ser una bola de nieve que lleve a otros países a emular lo decidido por la comisión de Estados Unidos. La pelea por una internet democrática, donde el consumidor sea quien decida libremente a qué contenidos quiere acceder, continúa.

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