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Los cables de extensión y las regletas pueden parecer una solución práctica cuando un electrodoméstico no alcanza el enchufe más cercano. Sin embargo, organismos especializados en seguridad eléctrica y contra incendios advierten que no todos los aparatos están diseñados para conectarse allí.
De acuerdo con la National Fire Protection Association (NFPA), los cables de extensión son para uso temporal y nunca deben utilizarse para alimentar electrodomésticos grandes. La mayor preocupación es el uso de un cable incorrecto, lo que puede provocar sobrecalentamiento, daños en el aparato y un mayor riesgo de incendio o descarga eléctrica.
¿Por qué no todos los electrodomésticos pueden ir en una extensión?
Según la guía publicada por The Electricians, muchos aparatos domésticos superan la capacidad segura de una regleta o cable de extensión común.
La mayoría de las regletas domésticas están clasificadas para 15 amperios a 120 voltios, lo que equivale a un máximo de 1800 vatios. Sin embargo, se recomienda no superar los 960 vatios en una sola regleta para evitar sobrecalentamientos y riesgos eléctricos.
Superar ese límite puede derivar en:
- Aislamiento derretido,
- Incendios eléctricos,
- Cortocircuitos,
- Electrodomésticos dañados.
Los electrodomésticos que nunca deben conectarse a una extensión
1. Refrigeradores y congeladores
Utilizan compresores que se encienden y apagan cíclicamente, consumiendo una corriente alta en cada arranque. Esa carga puede sobrecargar una regleta. La recomendación es conectarlos directamente a una toma de pared.
2. Microondas
Suelen consumir entre 1000 y 1500 vatios, superando lo que una regleta estándar puede manejar con seguridad. Su uso en una extensión puede provocar derretimiento de cables, cortocircuitos o incendios eléctricos.
3. Cafeteras y tostadoras
Requieren ráfagas cortas de alto voltaje que pueden generar sobrecargas o dañar el cableado.
4. Hornos tostadores, freidoras de aire y ollas de cocción lenta
Generan mucho calor y consumen alta energía. No están diseñados para enchufes compartidos.
5. Secadores de pelo y rizadores
Combinan alto calor y alto voltaje, lo que los convierte en uno de los principales riesgos de sobrecarga.
6. Calentadores de ambiente
Con un consumo aproximado de 1500 vatios, sobrecargan la mayoría de las regletas.
7. Aires acondicionados
Sus compresores requieren corriente estable y, en muchos casos, una toma dedicada en su propio circuito.
8. Lavadora y secadora
Requieren líneas de 240 voltios y altas cargas de corriente. Las regletas no están diseñadas para este tipo de equipos.
9. Herramientas eléctricas
Las herramientas con motor generan sobretensiones y requieren corrientes fuertes y estables.
10. Encadenar extensiones
Conectar una extensión a otra, o a una regleta, es una práctica conocida como “encadenamiento” y supone un riesgo considerable de incendio. La recomendación es clara: una regleta por toma de corriente.
Lo que dicen los expertos en seguridad eléctrica
La Electrical Safety Foundation International (ESFI) insiste en que los cables de extensión no deben sustituir el cableado permanente ni utilizarse para más de un aparato. Tampoco deben pasar por paredes, puertas o pisos, ya que el calor puede acumularse y provocar incendios.
Antes de conectar cualquier electrodoméstico, se recomienda verificar su potencia nominal —generalmente indicada en la etiqueta o manual— y compararla con la capacidad del cable de extensión. Nunca debe utilizarse un cable con una potencia inferior a la requerida por el aparato.
La clave es: si el electrodoméstico genera calor, tiene motor o requiere alta potencia, no debe conectarse a una extensión.
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