
El término pasarela de pagos puede sonar tan distante como abstracto para algunos. Sin embargo, esta es una de las tecnologías fundamentales a la hora de hablar de comercio en línea. De la misma forma que sin guitarras no hay heavy metal, bueno, sin pasarelas de pagos es complicado hablar de compras en línea.
Uno de los efectos colaterales de la pandemia, aparte del tristísimo saldo de muerte, enfermedad y crisis socioeconómica, fue la aceleración en la entrada del reino digital a prácticamente todas las esquinas de la vida que aún no contaban con formas sin contacto y a distancia de continuar operando.
Esto, visto desde el lado del comercio, implicó que miles de pequeños negocios que aún no contaban con una presencia en línea significativa, tuvieron que subirse al bus, a veces un poco a las patadas, pero subirse en todo caso. Y parte de este movimiento incluyó la adopción de una pasarela de pagos para procesar transacciones en línea.
“Este, sin duda, fue uno de los productos positivos de la pandemia: la adopción tecnológica de pequeños negocios”, cuenta Daniel Cohen, CEO de PayU, uno de los pesos pesados en el terreno del comercio electrónico en Colombia.
Colombia es, por cierto, el mercado más grande para esta compañía en Latinoamérica y la región es, a la vez, uno de los principales focos de mercado de la empresa, cuenta Cohen. “Estamos enfocados en mercados de gran crecimiento, especialmente en países que llamamos emergentes. Por ejemplo, estamos en tres de las economías más vibrantes de África: Sudáfrica, Kenia y Nigeria. Y estamos buscando expandirnos a territorios como Marruecos y Egipto”.
El foco en estos países, así como en Colombia, es definido por Cohen bajo una frase que, aunque es un cliché, tiene algo de verdad: “Estamos en el lugar correcto, en el momento correcto”.
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La ecuación que describe este ejecutivo es una aceleración de la inclusión financiera en el lado de los usuarios, pero también en la digitalización de los negocios, con especial énfasis en los pequeños y medianos. Por debajo de estas tensiones hay unos esfuerzos nacionales, como en Colombia, por expandir la cobertura de internet, especialmente en las zonas rurales.
Cohen asegura que después de la pandemia, cuando los términos nueva normalidad y trabajo remoto comenzaron a perder impulso, uno de los temores en la compañía era que el impulso en digitalización se revirtiera, es decir, que todo el mundo volviera a lo mismo de antes, como efectivamente pasó en varios aspectos de la vida diaria.
Sin embargo, el comercio electrónico continuó creciendo durante y después de la pandemia. Las más recientes cifras de PayU indican que México y Brasil son los principales mercados en transacciones en línea, seguidos de Argentina y Colombia. Las ventas electrónicas a través de esta empresa han crecido más del 150 % en los últimos cuatro años y el negocio de la empresa está creciendo un 16 % anual en Colombia, según Cohen.
Solo en el primer trimestre de este año el comercio en línea creció casi 25 % frente a las cifras registradas en el mismo período de 2022, según las cuentas de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE).
“Pero este crecimiento en negocios y usuarios tiene también un lado duro para el sector y es que, en la medida en la que hoy esperamos que todo pueda ser adquirido en línea, las expectativas de servicio y de facilidad en las transacciones ha subido muchísimo. Tenemos un consumidor más demandante que antes. Y eso ha creado una competencia dura en el sector”, afirma Cohen. Y agrega: “La misión es crear un mundo sin fronteras financieras, hacia allá es que vamos en PayU”.
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En un mercado como el colombiano no solo ha crecido el número de usuarios y negocios, sino también la competencia en el lado digital de las finanzas, con la masificación de las billeteras digitales de algunas de las principales instituciones financieras del país. Cohen ve este movimiento como un pilar fundamental para toda la ecuación del comercio en línea, a la vez que afirma que PayU está desarrollando una suerte de billetera digital propia, así como se encuentra finalizando la integración de Nequi en su plataforma.
Por último, Cohen habla de las posibilidades que el mundo cripto representa para las pasarelas de pagos. Esto en la medida en la que podrían, realmente, borrar las fronteras financieras para pensar en un comercio transnacional digital en una escala que excede las barreras de los sistemas actuales. “Esto trae más transparencia a todo el sistema, además de una rapidez que no tiene nada que ver con tecnologías como Swift. Hemos realizado pruebas con bancos aliados y los resultados son muy positivos. El mundo cripto podría traer ventajas enormes para el comercio electrónico”.
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