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Las fuerzas ucranianas que recuperaron la ciudad de Jersón encontraron las “mismas atrocidades” que en otras partes de Ucrania que fueron ocupadas por Moscú, denunció este domingo el presidente Volodimir Zelenski.
Tras la salida del ejército ruso de Jersón el pasado viernes, se va a garantizar y restablecer la ley y el orden en 226 asentamientos en la región, “esto es más de 100.000 residentes locales a partir de este momento”, dijo el presidente ucraniano en su habitual discurso nocturno.
Las autoridades están recuperando la comunicación, Internet y la televisión, y hacen «todo lo posible para restablecer las capacidades técnicas normales para el suministro de electricidad y agua lo antes posible», agregó.
Sin embargo, advirtió de que la región de Jersón «sigue siendo muy peligrosa. En primer lugar, hay minas. Desafortunadamente, uno de nuestros zapadores murió y otros cuatro resultaron heridos mientras limpiaban minas».
Además, Zelenski informó de que los investigadores «ya han documentado más de 400 crímenes de guerra rusos, se están encontrando los cuerpos de civiles y militares».
En la región de Jersón, el ejército ruso “dejó atrás las mismas atrocidades que en otras regiones de nuestro país donde pudo ingresar”. Encontraremos y llevaremos ante la justicia a todos los asesinos. Sin duda”, sentenció.
Por otra parte, dijo que los combates en la región de Donetsk son tan intensos como en días anteriores. «El nivel de los ataques rusos no está disminuyendo», afirmó.
El territorio de cinco regiones de Ucrania fue alcanzado por ataques con misiles, aire y artillería de los ocupantes rusos, y citó Sumy, Jarkiv, Zaporiyia, Lugansk y Donetsk. ”Hacemos todo lo posible para que el enemigo sienta nuestra represalia. Al máximo”, advirtió.
Situación peligrosa
Zelenski advirtió que la situación seguía siendo “muy peligrosa” en la región y recordó que un agente murió y otros cuatro resultaron heridos en labores de desminado.
El Estado Mayor del ejército ucraniano informó que las fuerzas rusas estaban actualmente “consolidando la fortificación” de las líneas defensivas en la margen oriental del Dniéper, donde se retiraron.
También dispararon misiles S-300 contra la margen occidental del río, pero no hubo víctimas, añadió.
Las autoridades impusieron un toque de queda mientras continúan las tareas de desminado y limitaron los accesos a la ciudad.
También trabajan para restablecer las infraestructuras críticas destruidas, incluyendo el abastecimiento de agua, la electricidad, las conexiones de Internet, de televisión, así como el transporte y los servicios de correo.
Delante de los puestos de distribución de comida y ayuda de urgencia se formaron grandes filas. Y en las calles, adultos y niños caminaban envueltos en la bandera azul y amarilla de Ucrania.
Algunos se reunieron en la plaza principal para poder comunicarse con sus familiares mediante un punto del servicio de internet por satélite Starlink, propiedad de Elon Musk, el dueño de Tesla y Twitter.