«El Escándalo»: Un voto de ‘lealtad’ interrumpida

La historia de esta película se centra en los alegatos por acoso sexual y el final del voto de silencio contra el fundador de Fox News, Roger Ailes. 

16 de marzo de 2020 – 11:38 a. m.
Una de las imágenes promocionales de la película "Bombshell (Título traducido al español como "El Escándalo").  / Cortesía
Una de las imágenes promocionales de la película «Bombshell (Título traducido al español como «El Escándalo»). / Cortesía

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El canal de televisión por cable Fox News se convierte en una especie de cuadrilátero en el que el nocaut se presenta con golpes bajos sobre el oponente; no existen reglas definidas y los horarios y términos contractuales pertenecen al departamento de Recursos Humanos. 

El director, Jay Roach  (Austin Powers), nos expone las pasiones bajas de Fox News, siempre protagonista de la agenda política de Estados Unidos, llevando a la sala de las familias norteamericanas más conservadoras los primeros planos y demostraciones de talento de quienes ocuparán la silla presidencial de la Casa Blanca. 

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Desde Nixon, George Bush, hasta Donald Trump, el canal irrumpe en los hogares y televisores para iniciar debates que despiertan pasiones por el poder en la superficie, e internamente, la solicitud de favores sexuales a varias empleadas del canal por mérito de su fundador, Roger Ailes, interpretado por John Lithgow.  Este canal censura lo diferente y presenta a la mujer como un objeto decorativo para dar un tono superficial a los deportes, las recomendaciones del clima, y la política. 

Las presentadoras desfilan por la oficina de Ailes, con la excusa de temáticas laborales que terminan en solicitudes directas de subirse el vestido hasta la cintura y mostrar los calzones bajo condiciones de estricta “lealtad” que consisten en no abrir la boca y no despertar sospechas.  

Pero en todo juego de las oscuras pasiones humanas, siempre habrá alguien observando por el rabillo del ojo; en este caso, cámaras de seguridad recopilando información que más adelante se convertirá en evidencia, mensajes de texto, audios y diálogos, porque ninguna actividad ilícita o no podrá mantenerse en secreto por mucho más tiempo. 

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Nicole Kidman interpreta a la presentadora Gretchen Carlson, quien fue la primera en denunciar el escándalo; reveló años de acoso laboral, demandó al canal y a partir de dichas aseveraciones sucedió lo inesperado, la avalancha del movimiento mundial #Metoo; las otras presentadores abrieron la boca y está vez no para decir “palabras sucias” al oído del venido a menos fundador, sino para delatarlo. Carlson soportó el acoso básicamente  para mantener su empleo y cuando se negó fue destituida del horario prime time. 

Lo más interesante de la actuación consiste en la fragilidad de las emociones, y el esfuerzo por mantenerlas, apretando la mandíbula en el caso de Megyn Kelly (Charlize Theron) que obtuvo una nominación como Mejor Actriz en los Premios Oscar 2020 por este rol; se trata de una bomba contenida que está a punto de estallar pero conserva la compostura y no pierde la clase, ni, quizá, el instinto. 

La más joven del grupo; Margot Robbie como Kayla Pospisil, aunque en la cinta representa a un personaje ficticio que, literalmente, hace el trabajo sucio. Pensando que pudo aprender las reglas del oficio de periodismo en las aulas universitarias, se encuentra con universos paralelos de corrupción y de abuso de poder. No suda frente a las cámaras, ni se le corre el maquillaje, pero se derrumba en la intimidad. Sufre el pánico de enfrentarse cara a cara con el oponente que le dirá, sentado desde su silla, que se baje las bragas, “muéstrame, sedúceme, déjame ver”.

Kayla tiene pánico pero sigue subiendo su falda porque observar no constituye delito y mostrarse provocativa forma parte del código de vestuario. Ella decidirá si tiene sexo o no. Y dirá que sí para mantenerse en el cargo. O para ser ascendida. La belleza es un pecado que se paga con un alto precio. Consiste en la dificultad para valorar a una mujer por lo que piense o exprese, sino por la forma como se vea, y la posibilidad, fácil o remota, de acostarse o tener sexo con ella bajo criterios de poder. Ya sea en una oficina o en una casa, donde la empleada que duerme en la cocina, en el cuarto más pequeño y relegado para la doméstica, también recibe visitas nocturnas o el toc – toc del señor de la casa.  

Fox News cuenta con toda una oficina de entretenimiento particular, custodiada por una fiel secretaria (¿la madame?), que lleva la agenda pública, y especialmente la privada, pero en este universo, aceptar golpes bajos, puede significar un ascenso. 

Y es bien interesante que Fox News cuente con un departamento de belleza y elementos de fina coquetería, pestañas postizas, medias veladas, fajas, sostenes con aumento de talla y pantys push up (Levanta cola); todo un  arsenal de atributos para mantener a sus empleadas en perfecto equilibrio, moldeadas, arregladas de acuerdo con los estereotipos que presumen; rubias, altas y delgadas tipo Barbie. La película ganó en la categoría «Mejor maquillaje y peluquería» en los Premios Oscar. 

Desde este precepto, el casting de las presentadoras de televisión se realiza a través de los reinados de belleza; Carlson fue Miss América; y este estilo de competencia de talentos a través de los atributos físicos continúa permeando todos los escenarios de la televisión privada y por cable. 

Si bien el nocaut otorga una victoria instantánea, es un juego con espectadores furiosos y recalcitrantes esperando impacientes que el oponente no se incorpore ni se ponga de pie. En Fox News la cuenta regresiva se lleva a cabo en la intimidad, en la gloria del encuentro sexual entre el magnate fundador y alguna de las presentadoras, aquella que tenga la inocencia o la perversidad de subir el ascensor hasta la oficina del jefe para hacer algo más que hablar sobre el rating. 

Los noticieros replican dichos estereotipos de presentadora; “deben usar faldas cortas”, anunciaba Ailes, deben usar vestidos muy ajustados para verse provocativas cual pastel de piñata. ¿Qué otros requisitos debían cumplir sus empleadas en el sofá o en el set de grabación? ¿Cuál era el criterio de selección de su personal femenino? ¿El tamaño del busto o los certificados académicos? 

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