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El Distrito está a la espera de la notificación por parte del Consejo de Estado, para conocer detalladamente el resarcimiento económico que deben hacer a los afectados con el derrumbe del relleno sanitario Doña Juana el 27 de septiembre de 1997. Los pagos rondarían los 300.000 millones de pesos y deberán ser cancelados en dos pagos, para los que la Administración Distrital hizo su previsión y ya tiene disponible el desembolso inicial.
Ricardo Bonilla González, secretario distrital de Hacienda, indicó a través de un comunicado en la página web de la entidad, que ya tienen prevista una parte de los recursos en el presupuesto de este año, para atender la determinación del Consejo de Estado.
Los pagos a los afectados están calculados, en un primer momento, por 3.696.000 de pesos a quienes se encontraban dentro de los 1.5 kilómetros de área de donde ocurrió la tragedia; luego a quienes se encontraban dentro del área comprendida entre 1.5 kilómetros y 3 kilómetros de donde ocurrió el derrumbe, por una suma de 2.464.000 pesos; y finalmente, 1.232.000 pesos a quienes se encontraban dentro del área comprendida entre 3 kilómetros y 5 kilómetros de la zona afectada.
Así mismo, la Secretaría de Hacienda manifestó que el Distrito debe girar los recursos al Fondo para la defensa de los derechos colectivos, que es administrado por la Defensoría del Pueblo y que está dirigido a las 1.472 personas, que hasta ahora se han reconocido como damnificadas.
También se espera que la Defensoría proceda a reconocer a otras 68.500 personas que también hicieron el proceso jurídico para ser reconocidas como víctimas del derrumbe.
El proceso jurídico
Desde 1999 se presentó una demanda de acción de grupo para que fueran compensados económicamente todos los perjudicados con el derrumbe de basuras.
Finalmente, fue fallada de manera favorable el 1 de noviembre de 2012 por el Consejo de Estado, que condenó al Distrito a indemnizar a los vecinos del relleno sanitario Doña Juana, por los daños morales causados debido a los malestares de salud, por el pánico generado y por la afectación de otros derechos.
Los hechos
A eso de las 4:00 p.m. del 27 de septiembre de 1997, el relleno sanitario de Doña Juana se derrumbó, dejando al aire libre más de 1’200.000 toneladas de residuos sólidos descompuestos y peligrosos que se esparcieron rápidamente en un área mayor a 15 hectáreas, taponando así el cauce del río Tunjuelito.
Los habitantes de la zona comenzaron a padecer nauseas, irritaciones en los ojos, en el sistema respiratorio y en la piel, olores insoportables, y ser víctimas de plagas.