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Es una Champions rara. A diferencia de años anteriores, el nivel se siente diferente. ¿Influirá que en mitad del calendario europeo se metió el mundial? Puede ser. Lo cierto es que este año no hay grandes favoritos y de los ocho finalistas, que quedaron definidos este miércoles con la finalización de los octavos, cualquiera puede ser campeón. Y más allá del cliché que supone esa frase, así se puede analizar.
Quedaron listos los cuartos: Real Madrid, Napoli, Manchester City, Bayern Múnich, Benfica, Chelsea, Inter de Milán y AC Milan son los ocho finalistas de Europa. Cualquiera se puede enfrentar con cualquiera y así lo determinará el sorteo que se realizará el próximo viernes.
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El poco favoritismo en la Champions es un síntoma del panorama mundial. En todas las ligas de la élite europea ninguno de los grandes marcha con especial ventaja sobre los otros. En Italia, el sorprendente Napoli, clasificado a las finales de la Liga de Campeones, está a punto de ser campeón, como Arsenal en Inglaterra. Dos equipos relevados a segundo plano en las últimas décadas que parecen vivir su primavera esta temporada. En España, por ejemplo, Barcelona domina a Real Madrid, vigente campeón de la Champions y candidato en esta edición. Ni siquiera Bayern Múnich, que sacó al multimillonario PSG, se salva de esa realidad en su rentado local, en el que lucha mano a mano en la punta con Borussia Dortmund y Unión Berlín.
Por eso, tal vez, cuesta ver grandes favoritos en Europa porque este año los mejores no son verdaderos conjuntos que deslumbren. La oportunidad, como nunca, está en los equipos que pueden dar una sorpresa.
Vistos los octavos y todas las llaves, sí hay dos equipos, a priori, por encima de los demás, pero no mucho. El primero, como suele suceder, es Real Madrid.
El cuadro de Carlo Ancelotti es el campeón defensor y es un equipo que por tradición nunca puede descartarse de la baraja. Temporada tras temporada, los blancos no son considerados favoritos y siempre sacan su jerarquía. Inspiran miedo. El año pasado ganaron contra todo pronóstico y siendo inferiores en todas las llaves. Este año llegan con otro presente, pues a Liverpool le pasaron por encima en octavos.
No obstante, su presente no ilusiona. El equipo necesita con urgencia recambio y no sería, en realidad, nada raro que no pudieran superar los cuartos. Dependerá del rival.
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El otro que puede estar por encima un escalón es Manchester City. La razón: Pep Guardiola. Los ingleses, como Real Madrid, vapulearon a su rival de octavos y eso les da un aire, además de la experiencia de su entrenador, de candidatos.
El modelo de Guardiola lleva años siendo un éxito en las mejores ligas. Su deuda es la Champions, que no gana desde que salió de Barcelona. Este año, a su máquina perfecta llegó, tal vez, la pieza que faltaba. Un goleador nato que no desperdicia media como Erling Haaland, que en el partido del martes contra Liepzig mostró su talante anotando cinco goles. Es una bestia que cayó en el lugar perfecto para ser uno de los mejores jugadores del mundo.
Esos factores mantienen al City en la punta de los pretendientes. Este año, no obstante, aunque se siguen manteniendo en el primer nivel y pelean tanto en Europa como en Inglaterra por los lugares de privilegio, los de Guardiola no están en su mejor forma y aun con eso, les alcanza para aspirar por la Champions.
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No habría que descartar tampoco a Bayern, que tuvo un partido duro con PSG y sigue siendo un grande. Sin embargo, sus formas tampoco convencen y Julian Nagelsmann todavía genera muchas dudas en Alemania.
Una luz de esperanza se puede abrir en Italia, el país con más representantes en los cuartos, como hace mucho no sucedía. Los dos grandes de Milano, Inter y Milan, acompañan a Napoli, el líder del Calcio y la ficha de muchos.
¿Por qué no? Los Azzurri tienen credenciales para pelear. No solo por su liderato en Italia, también por su juego atrevido, vertical y emotivo.
Este año volverán a la gloria en la Serie A, está cantado. Sin embargo, el sueño de Diego Maradona podría estar completo si su equipo del alma corona la Champions, en la misma temporada que Argentina ganó el mundial.
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¿Hace cuanto no gana uno que no esté en las cuentas? Habría que irse al 2004 con Porto o al 97 con Dortmund. No obstante, un campeonato de Napoli en la Champions sería un golpe mucho más certero que esos dos.
Este puede ser el año de la sorpresa. Sin claros favoritos, ese viejo lugar común del fútbol de que la copa puede ser para cualquiera esta vez puede ser una verdad.
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