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Un vehículo, dos mundos. En la ciudad, su lado eléctrico. Conducir sin usar el bloque a combustión. Sin usar gasolina. Rodar libre de emisiones —y de Pico y Placa, por supuesto. En carretera, bien, si el nivel de carga —del componente eléctrico— y el del tanque lo permiten, el trabajo en conjunto entre el combustible fósil y su batería eléctrica. Y cuando esta última haya usado su energía por completo… lo tradicional. Tanquear, si se necesita.
El híbrido enchufable —o PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle)— funciona con una dinámica de manejo propia. O mejor, brinda opciones a sus usuarios. Permite, por ejemplo, conducir en un modo 100 % eléctrico, usando únicamente la energía que almacena su batería. Así, quien adquiera un vehículo de este tipo podría, por ejemplo —de nuevo— organizar una rutina en la que únicamente usa el modo EV para el día a día. Para sus recorridos en ciudad. Y, como inicia esta reseña, dedicar la gasolina a trayectos de mayor recorrido.

En Colombia, Mazda sumó a su portafolio este tipo de tecnología agregando una nueva versión a la línea CX-60. El SUV mediano, que es importado desde Japón, juega con la dinámica del PHEV. En un producto con tracción integral (AWD), motor naturalmente aspirado y la fiabilidad de una de las marcas con mayor tradición en el país.
Experiencia PHEV
El primer híbrido enchufable de Mazda en Colombia equipa un tren motor compuesto por un bloque a gasolina tipo eSkyactiv-G de 2,5 litros (16 válvulas y cuatro cilindros en línea) y una batería de iones de litio de 355 voltios. En total, el componente permite una potencia de hasta 323 caballos y hasta 500 Nm de torque.
El “matrimonio” se complementa con una transmisión SkyActiv-Drive con ocho marchas, que en la operación se alinea con el modo de manejo seleccionado por la persona al volante. A grandes rasgos, la caja no es la más sutil del mercado. Tampoco la más brusca -a riesgo de caer en un comentario trillado-. En momentos el cambio se transmite en la cabina, aún a velocidades bajas y cuando opera el motor a gasolina.

Equipa, además, tracción en las cuatro ruedas i-Activ AWD, tecnología que permite que la CX-60 PHEV pueda recorrer con tranquilidad algunos de los escenarios más comunes en la geografía local. Por ejemplo, se convierte en un aliado en lluvias, asfalto mojado y terrenos destapados. Claro, no es un 4×4 puro, pero se desempeña correctamente en situaciones con alguna complejidad.
Al volante, CX-60 deja dos impresiones —claramente subjetivas. La primera es la conducción. Hay una coherencia entre la sensación de manejo de los productos de Mazda y su primer PHEV en Colombia, con esas aceleraciones que, aunque pueden ser repentinas, no generan cabeceos o movimientos bruscos en sus ocupantes… con esa rigidez en curvas y una suspensión en el medio entre la rigidez y lo blando.
En segundo lugar, una de sus mejores caras. Esa armonía entre el diseño exterior, la distribución interior y el manejo. Todo muy cerca de la persona al volante. Todo intuitivo. Todo, por momentos, premium.
Equipo y precio
CX-60 PHEV tiene las mismas dimensiones de su variante con hibridación ligera. Sus dimensiones incluyen una longitud de 4.740 mm, 1.890 de ancho y 1.687 de alto. Su distancia entre ejes, clave para cumplir con la tarjeta de propiedad y albergar hasta a cinco pasajeros, es de 2.870 mm.
Dentro de la cabina, Mazda incluyó asientos tipo cubo, ajuste eléctrico, tapicería en cuero napa negro, panel de instrumentos digital con pantalla de 12”, centro multimedia con pantalla TFT de 12”, Android Auto y Apple CarPlay inalámbrico y un —correcto— sistema de sonido con 12 parlantes firmado por Bose. Este último brilla en medio de una cabina debidamente insonorizada.
En seguridad, Mazda CX-60 incluye el paquete de seguridad proactiva i-Activsense con sistema inteligente de iluminación frontal, asistencia de permanencia de carril, monitoreo de conductor, alerta de atención del conductor, cámara 360, alerta de distancia y de velocidad, así como siete bolsas de aire que se distribuyen en la cabina, ABS, EBD y BA.

Vale la pena señalar que el híbrido enchufable de la casa nipona obtuvo una calificación de cinco estrellas durante las pruebas de seguridad realizadas por la organización Euro Ncap.
En el creciente mercado de híbridos enchufables, Mazda CX-60 se posiciona como una opción para aquellos interesados en un producto versátil, vanguardista en lo que a equipo se refiere y el respaldo de uno de los fabricantes con mayor tradición en la industria automotriz local. Su precio, a septiembre de 2026, es de COP 265.850.000.
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