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La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) atraviesa un momento decisivo. Esta semana, en un cementerio en Pitalito, Huila, antiguos integrantes del antiguo secretariado de las FARC participarán en labores relacionadas con la búsqueda de personas desaparecidas, como parte de la primera sanción propia impuesta por la justicia transicional. Sin embargo, este paso ocurre en medio de cuestionamientos de algunas víctimas, que consideran que fue insuficiente su participación en el diseño de la actividad y dudan de su alcance reparador. Y ocurre, además, cuando el senador Enrique Gómez llevó al Congreso una propuesta de recorte presupuestal de hasta COP 100.000 millones, respaldada por el Gobierno.
El presidente Abelardo de la Espriella ha cuestionado los recursos asignados a la jurisdicción, ha preguntado qué se ha hecho con los más de tres billones de pesos que ha recibido desde su creación y ha sostenido que el país no está obligado a financiar sin límite lo que considera una burocracia especial que, según él, favorece la impunidad, mientras el gobierno enfrenta estrecheces fiscales. Son preguntas legítimas. Toda entidad pública debe rendir cuentas sobre el uso de los recursos que recibe. Ninguna institución puede quedar exenta del escrutinio ciudadano.
Pero la discusión no puede quedarse allí. La JEP es uno de los pilares del sistema de justicia transicional que Colombia diseñó para cerrar más de medio siglo de conflicto armado. Y ese sistema no fue concebido únicamente para castigar a los responsables. Fue creado, sobre todo, para establecer la verdad de lo ocurrido, reconocer a las víctimas y ofrecer garantías de no repetición. Si la JEP desaparece, el Estado colombiano no pierde la obligación de esclarecer los hechos del conflicto armado.
Conviene recordar que la justicia transicional parte de una premisa distinta a la de la justicia penal tradicional. Se trata de un modelo jurídico aplicado en contextos de violencia masiva, donde miles de crímenes fueron cometidos durante décadas por distintos actores armados –en nuestro caso esto incluye a las guerrillas, a grupos paramilitares, y al Estado–. Se prioriza el esclarecimiento de los hechos, la reparación y la no repetición sobre el envío de culpables a la cárcel.
Colombia asumió compromisos nacionales e internacionales al poner en marcha el Acuerdo de Paz de 2016. Cuando la Corte Penal Internacional cerró su examen preliminar sobre el país, lo hizo bajo la premisa de que las instituciones colombianas continuarían investigando y juzgando los crímenes más graves del conflicto. La JEP es una pieza central de ese esfuerzo. Debilitarla hasta volverla incapaz de cumplir sus funciones pondría en duda la capacidad del Estado para investigar y sancionar crímenes de guerra, lo cual honra los compromisos adquiridos tanto con las víctimas como con la comunidad internacional.
Nada de esto significa que la jurisdicción sea infalible. Ciertamente, los resultados de la JEP deben ser examinados y sus gastos deben ser transparentes. Pero una cosa es exigir cuentas y otra muy distinta privar a una institución de las herramientas necesarias para cumplir la tarea que el propio Estado le encomendó. La reducción presupuestal de la JEP que ha sido propuesta equivale a ahogarla financieramente, lo que impediría su funcionamiento. No obstante, sobre el Estado colombiano recae un mandato de cumplir en buena fe lo pactado en el acuerdo.
La discusión de estos días no debería reducirse a una pelea por plata. Está en juego la capacidad de Colombia para conocer la verdad completa sobre su conflicto armado y para ofrecer a las víctimas algo más que una promesa.
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Manuel(apvf2)•Hace 53 minutosUna pregunta con una insinuación falaz o tendenciosa, no es legítima.
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Drizku(32497)•Hace 1 horaAbelardo representa la oscuridad de un poder reverso e inhumano, de bestia, indolente, impresentable y ausente de representación social y política del pueblo colombiano. Él cree que administra una finca y no se debe al pueblo que participó en las elecciones tramposas que el "ganó."
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CARLOS(lcggj)•Hace 2 horasLos acuerdos son para cumplirlos fielmente. Los compromisos adquiridos deben ser honrados. Hacer lo contrario es una estupidez y, ante todo, una probable ilegalidad.
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baltasar(622)•Hace 3 horasEl ventrílocuo vocero de la ultraderecha colombiana,,ciudadano.norteamericano,elegido Presidente de Colombia :Abelardo de la Espriella,como ignorante y marioneta ,solo cumple órdenes de sus titiriteros,al "ahogar"a la JEP,en su propósito de esconder ,minimizar ,y evitar que la justicia desvele la verdad de la VIOLENCIA II (1999_2010) durante el gobierno de A.Uribe y sus conmilitones hoy adeptos del emergente GRAN DICTADOR de ADLE.
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Luis Carlos(m2w9y)•Hace 3 horasSeñor editor a una persona que nada debe no tiene por que molestarle que lo investigue quien sea, pero quienes quieren acabar con la JEP dan la impresión de que algo o a alguien quieren favorecer ocultando.
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Francisco Javier(10489)•Hace 4 horas….por eso la urgencia del paraco de que se elimine la JEP, para seguir burlándose de la justicia colombiana y continuar en la más insólita impunidad como hasta ahora tramposamente lo ha logrado. Ojalá la CPI reconsidere su posición sobre la no intervención judicial creyendo que la justicia colombiana es suficiente y competente para condenar los monstruos delitos cometidos en el conflicto armado, y se decida intervenir.
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baltasar(622)•Hace 4 horasDon Fidel :,cuando el presidente Alberto Lleras Camargo,auspicio a los sociólogos Borda,Torres y Umaña,la investigación sobre la Violencia en la encomendada Misión de Paz 1960,cuando posteriormente publicaron "LA VIOLENCIA EN COLOMBiA" ,este análisis científico ,la oligarquía liberal conservadora,lo interpretó que esos decanos los acusaban ser los directos alentadores,auspiciadores de la VIOLENCIA.Iniciaron una persecución contra ellos y a otros que osaron simplemente decir la verdad.
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Francisco Javier(10489)•Hace 4 horas….quitándole los recursos financieros para operar y asfixiarla con la disculpa de la compleja situación fiscal de las finanzas públicas, como anillo al dedo. No sigamos cayendo en la ingenuidad de creer en la guerra a muerte entre el paraco genocida AUV y el ilegítimo, porque esa es una estratagema que diseñó el paraco desde la campaña con ingentes réditos políticos. La JEP ha sido fundamental para mostrarle al país muchos de los delitos de la gravedad p.e. de los falsos positivos….
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Francisco Javier(10489)•Hace 4 horasEsto que está haciendo el ilegítimo es cumplirle al paraco genocida AUV su deseo constante de eliminar la JEP que ha permitido conocer los asesinatos y desapariciones ocurridos en el conflicto armado en los cuales él fué actor de primer orden. Al inepto Duque también le exigió lo mismo, y éste se gastó dos años de gobierno tratando de lograrlo con Martinez Neira, sin éxito, gracias a que la Corte Constitucional del momento se lo impidió. En esta oportunidad el ilegítimo le dió en el corazón..
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Álamo(88990)•Hace 4 horasLos hijos de la falange no cesarán de reprimir cualquier forma de justicia, y con ellos los ‘destripadores’ de la memoria y de la población inerme. El panorama es muy gris: hay laureano para-rato y oposición paralítica.
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baltasar(622)•Hace 5 horasDon Fidel:muy superficial su Editorial.pregunt al nieto de Laureano Gómez ,la verdad sobre lo sucedido entre 1949-1953,durante el gobierno de su abuelo, macabro régimen del terror ,que cubrió los campos colombianos de cadáveres,viudas y huérfanos y solo dirá que esos son "calumnias" ..La oligarquía liberal conservadora extendió un tácito acuerdo.de silencio,persiguió a quienes osaron decirlo y logro que el 90%de los jóvenes lo ignoren.
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leunamuno(9808)•Hace 5 horasEstos pronunciamientos editoriales no son de hoy, y lo único que logran es legitimar la traición, el engaño, y la existencia del periódico. Este régimen siempre ha sido el culmen de la tracción y el engaño desde el virreinato colonial que traicionó a Galán el bueno. La independencia fue de España, más no de la avidez y ansiedad de los criollos que abrigaban en su corazón quizás sin saber, este régimen fascista que misia democracia se encargó de robustecer hasta llegar a este punto sin retorno.
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Jon Lindsay(ua6yh)•Hace 5 horasHay personas (ver más abajo, por lo visto) que prefiere seguir con sus peleas políticas a buscar resolución a la cuestión – difícil sí – de la paz en Colombia. Me imagino que se trate de personas no afectados directamente por los acontecimientos. Triste egoismo, y falta de sentido humanitario, desde ni perspectiva.
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juan(5824)•Hace 5 horasCambiando de tercio: ni una palabra de los vínculos del presidente con Alex Saab. A qué se deberá el silencio cómplice de este diario al respecto?
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Rosdel(57807)•Hace 5 horasRevisar y rendir cuentas sin exterminio. Pero las verdades no les gusta a los dictadores, por eso sueñan con acabar algo que los delata…
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Pipo Solarte(exbqo)•Hace 6 horasLa JEP obligó a mirar los victimarios desde todos los frentes y no sólo desde las guerrillas. También el papel de los paramilitares y su alianza con los militares que los apoyaban y también los falsos positivos que confesaron- Además el papel de parapolíticos y empresarios que los financiaron. Todo para que confiesen sus crímenes a cambio de penas bajas. Contar la verdad no les gustó a quienes se creen "buenos" y consideran sus crímenes como "ordenes de Dios".
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RAUL HERNANDO(qdhjj)•Hace 8 horasEncuentro fundamental el papel de la JEP, pero también considero que para hablar de ahogo financiero con objetividad debe revisarse el presupuesto en detalle, pues no puede afirmarse eso solo con una opinión favorable a la JEP
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Atenas(06773)•Hace 8 horas¿Más de lo mismo y de lo q’ estamos hasta el cuello?Ese sainete del indigno acuerdo en el q’ solo salieron beneficiados el tartufo Santos con desacreditado premio y los cabecillas de las Farc, con corbatas y manto de impunidad, ¡debe acabar! De suerte la revista Semana le sigue la pista a esa payasada y hoy trae declaraciones de representantes de las miles de conejiadas víctimas en las q’ a voz en cuello reclaman y dicen q’ “lo de la reparación es una ignominia”. Q’ EE se baje de esa nube.Atenas
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Atenas(06773)•Hace 8 horasAgrego: además sea dicho q’ con tan frondios argumentos de este juvenil periodista internacional, con análisis por fuera de todo contexto y carente de una visión holística en semejante tragedia q’ ha vivido Colombia, le restan consistencia a su texto.No en vano, ADLE, se paró firme y no le va a seguir comiendo cuento a la JEP y a su presidentico, un pisco de apellido Ramelli si mal no recuerdo, q’ anda desesperado buscando a ABELARDO dizq’ pa hablarle maravillas de su espurio tribunal,¡Ja!Atenas
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