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Los misterios del Ministerio: cultura para la paz vs. batalla cultural

Álvaro Restrepo
22 de septiembre de 2026 – 11:35 a. m.

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Frente a la situación de incertidumbre y zozobra que está viviendo el sector de la cultura y las artes, en la era de la batalla cultural y de la patria milagro, El Colegio del Cuerpo (eCdC) de Cartagena, co-fundado hace 29 años por Marie France Delieuvin y por quien esto escribe, ha decidido sentar su posición al respecto y contribuir al debate con una serie de reflexiones. Ministerio de Cultura y Colegio del Cuerpo nacieron el mismo año: 1997 y, desde el inicio, ambas instituciones —la primera del orden nacional, pública, y la segunda una corporación privada sin ánimo de lucro— han trabajado de la mano, hombro a hombro.

Nuestra postura y visión han sido siempre la de establecer alianzas —de tú a tú— con los sectores público y privado, para adelantar la misión que nos autoencomendamos hace casi tres décadas: educar para la paz a través de las artes del cuerpo.

Somos muy conscientes de la calidad y rigor de lo que hacemos: nuestro lema ha sido siempre “hacer el bien: ¡hacerlo bien!”. Esta es la filosofía que les hemos ofrecido a las instituciones y particulares, nacionales e internacionales, que se han interesado en nuestra labor, así como a nuestros beneficiarios directos e indirectos. Estamos convencidos de que la búsqueda de la excelencia —artística, pedagógica, humana— es la herramienta más potente para impactar individuos y comunidades. No creemos en el paternalismo ni en las concesiones entre los valores artísticos y sociales. Cuando se educa con el arte, las estrategias y las metodologías deben ser en sí mismas una obra de arte. A través del cincel de la educación artística y las humanidades, esculpimos individuos integrales y empáticos y, por ende, actores conscientes en sociedades sanas y solidarias: “escultura social”, como lo entendía Joseph Beuys. Eso somos… eso hacemos.

Alguien escribió hace poco en redes sociales que yo, como director de una institución que tanto apoyo ha recibido del Ministerio de Cultura, debería manifestarme ante la crisis. Quiero aclarar que nosotros no hemos recibido apoyo del Ministerio de Cultura. El Colegio del Cuerpo, desde hace 29 años por iniciativa propia, viene apoyando -sin ánimo de lucro- la labor del Ministerio de Cultura. Hemos asumido en muchos casos el papel del Estado, trabajando con las comunidades más vulnerables de la ciudad más desigual y excluyente de Colombia: Cartagena de Indias. Modestia: ¡apártate!

No le debemos nada al Ministerio de Cultura: trabajamos con recursos públicos que ellos, por mandato constitucional, administran y asignan para brindar oportunidades a niñ@s y jóvenes de sectores abandonados durante muchas generaciones por el mismo Estado colombiano.

Hemos trabajado en estos casi 30 años con muchas ministras y ministros de varios gobiernos y diversas orientaciones ideológicas. Con el exministro Juan David Correa, del anterior gobierno, para citar solo un ejemplo, suscribimos un convenio marco de cooperación entre su despacho y eCdC, ya que él con razón nos manifestó que una institución pionera como la nuestra debería construir alianzas directas con el Ministerio, dada nuestra trayectoria, antigüedad y calidad demostradas, sin tener que someterse a las convocatorias y a los dictámenes de unos jurados, escogidos por concurso y que en muchos casos desconocen el derecho conquistado de instituciones como la nuestra, a lo largo de años de ardua labor. Infortunadamente, el Ministro renunció y no fue posible darle continuidad a esta iniciativa.

Muchas personas en el sector cultural tienen la visión de que eCdC es una institución “consentida”, sobrefinanciada y privilegiada por los importantes logros obtenidos: una sede propia, apoyo sostenido de la empresa privada, como por ejemplo la Fundación Sura y otros donantes, etc. Les puedo asegurar, queridos colegas, que esta ha sido una labor titánica: todos los años, como la mayoría de ustedes, empezamos de cero: no tenemos ningún presupuesto -ni público ni privado- garantizado para funcionar. Este año, por primera vez en nuestra historia y en la historia del Ministerio, le fue negado a eCdC (por unos jurados externos) un aporte del Programa Nacional de Concertación Cultural, que tradicionalmente recibíamos por ser considerada nuestra institución de “impacto nacional”. Estos evaluadores se permitieron calificar nuestra trayectoria (nacional e internacional) con un puntaje de 12/25, dejándonos al borde del cierre y la inanición. El programa de “Centros de Danza y Movimiento”, cuya creación eCdC lideró junto a otras instituciones, también nos negó el aporte anual en un claro e inexplicable intento de ponernos la lápida. Todo esto que narro ocurrió, paradójicamente, en el Gobierno del Cambio.

Este recuento que he realizado solo pretende demostrar que no es limosna lo que le exige el sector cultural al Ministerio: exigimos coherencia, continuidad de interacción con las instituciones y procesos que han demostrado a lo largo de años su idoneidad. Exigimos respeto hacia las personas que llevamos décadas quemándonos las pestañas por nuestras disciplinas, instituciones y comunidades. Rechazamos el lenguaje bélico, agresivo, con el que ahora se quiere reemplazar la noble misión de un ministerio que debería ser, no un ministerio de las culturas simplemente, sino un Ministerio del Alma Colombiana, en toda su diversidad, creatividad, riqueza, belleza y potencia. Al frente del mismo, este gobierno ha nombrado a una persona que no proviene de la entraña del sector cultural: esto ya de por sí es preocupante, pues hará que la interlocución sea aún más difícil.

Interdependencia y corresponsabilidad entre el sector público y el sector privado: agradecimientos mutuos y reconocimiento compartido. Pero sobre todo, Cultura y Educación para la paz y no batalla cultural.

* Director de El Colegio del Cuerpo

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Comentarios
  • Álamo(88990)•23 de septiembre de 2026 – 15:51
    Otra arista lamentable del ‘destripado’ panorama cultural del país, nada valen seriedad y compromiso con las que se lleve a cabo ninguna tarea en este campo arrasado… Con mayores veras "¡No es hora de callar!"
  • Mario Giraldo(196)•23 de septiembre de 2026 – 14:57
    Al Vice Restrepo, las alianzas con el sector privado solo le sirven cuando son con sus patrones los banqueros. Para ellos, solo son empresarios los que les pagan sus sueldos cuando están sin nombramiento.
  • BCongote(6iy15)•23 de septiembre de 2026 – 12:41
    Apreciado Álvaro. Preparémonos para lo peor.
  • Gines de Pasamonte(86371)•23 de septiembre de 2026 – 08:20
    La censura en acción, mi comentario está pendiente de moderación. ¡Plop! ¡Comienza a funcionar la "guillotina". ¡Plop!
  • Atenas(06773)•23 de septiembre de 2026 – 03:33
    Sabido es q’: Explicaciones no pedidas, acusación manifiesta. En tal lance se pone este directorcillo de teatro, a quien no conozco ni me interesa hacerlo, pues con leerlo aquí me basta pa decir en concreto q’ no por escribir bonito y decir muchas cosas se tiene la razón cuando es notoria la falta de argumentos consistentes y está bañado de nocivo sesgo ideológico y cuestionarse a fondo no es lo suyo.Ergo: ¿cómo ha de ser q’ el Estado secunde una vagabunderia ya conocida? Atenas
  • usucapion1000(15667)•22 de septiembre de 2026 – 21:46
    Gracias ALVARO admiro tu tenacidad, humanidad, reconocimiento a la comunidad y el enorme talento que tienes y enseñas.
  • usucapion1000(15667)•22 de septiembre de 2026 – 21:43
    Esa mujer dice que Escobar Gaviria no fue condenado por narcotraficante ( lo cual es cierto por el temor que tamaño asesino y genocida causaba) , ha tratado de justificar el testaferrato de su padre y el sicariato de parientes cercanos. Esa loba no entiende de cultura, ni de humanidad y carece de buen gusto. Apenas, para ser la representante del aboganster quemagatos porque a ese le interesa la violencia y la muerte y las artes deben producirle pesadillas. Y cree que sabe cantar, da risa!.
  • Gabriel(91153)•22 de septiembre de 2026 – 19:01
    Excelente.
  • Alberto(3788)•22 de septiembre de 2026 – 18:08
    Magnífico e Irrefutable pronunciamiento. Toda Colombia sabe de qué "Entraña provienen" la ministra y también su nuevo "jefe". Gracias a El Colegio del Cuerpo y Gracias a Álvaro Restrepo.
  • H. Callejas(4167)•22 de septiembre de 2026 – 17:11
    Si miramos de donde vienen la Ministra y la vice-ministra lo único que podemos tener es una cultura……….narco – paramilitar.
  • Lucila(60806)•22 de septiembre de 2026 – 14:37
    Ella dirâ que; mâs vale pâjaro en mano que;;;;;;; o del ABOGADO el sombrero! Como ella habla sôlo con refranes y mâximas…
  • David(0vhxw)•22 de septiembre de 2026 – 14:08
    Que se puede esperar de una ministra hija de un narcotraficante?
  • UJUD(9371)•22 de septiembre de 2026 – 13:29
    Dignidad ante todo. Excelente recuento.
  • HaroldFer(32718)•22 de septiembre de 2026 – 13:01
    ¿Qué dirá la ministra? ¿tendrá algún argumento serio y válido ante esta reflexión tan clara y contundente?

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