Publicidad

¿Sí son tan distintos Petro y Abelardo?

Cristina de la Torre
22 de septiembre de 2026 – 12:05 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Claudia López es figura destacada del Centro, opción que bien pudiera estar ejerciendo la presidencia pues, sólo un año antes del triunfo de Abelardo, resultaba preferido el Centro en todas las encuestas. Pero la polarización de la campaña premió a la derecha. Muchos la apoyaron, más por miedo a los desbordamientos de Petro que por afinidad ideológica. Ahora anuncia Claudia alianza con el petrismo, “un proyecto democrático y progresista que cometió muchos errores”, enfrentado al abelardismo, “un proyecto antidemocrático y dictatorial”. Para ella, Petro y Abelardo no representan extremos equivalentes. La verdad, si no en programa, en estilo y modelo políticos presentan equivalencias asombrosas. Uno y otro practican la democracia iliberal, desconceptúan a la oposición, se ríen de la división de poderes y de las reglas de la democracia. Abundó Petro en ataques al Congreso, a los jueces, a los órganos de control, a la prensa. Creyéndose encarnación del pueblo, manipuló al constituyente primario y perseveró en un proyecto de constituyente corporativista, de impronta fascista.

En agudo libro La democracia fatigada (apartes del cual me permito glosar), explica Humberto de la Calle que las democracias iliberales, de izquierda y de derecha, van a elecciones y respetan formas republicanas pero vacían desde dentro las ideas de límite, de pluralismo, de control. En Colombia, dice, tanto Petro como De la Espriella encarnan “enfoques parejamente extremos”. Sorprende el aterrizaje de ambos en la figura de Laureano Gómez: Petro, para cooptar líneas de su constituyente estamentaria; De la Espriella, para restaurar el régimen ultramontano y violento del dirigente conservador.

Venía Petro de una victoria sin precedentes en 2022: sobre el anhelo acallado de la Colombia humillada en la pobreza y la discriminación, construyó partido y perfiló una agenda de cambio que las viejas elites no podrán ya escamotear: saltaron a la palestra la desigualdad, el abandono del campo, la política social, la dignidad de los nadies. Pero pronto dilapidó Petro esta épica del cambio: no logró convertirla en gestión ni producir las transformaciones esperadas. Como si la alternancia en el poder autorizara la demolición simbólica del régimen y no la oportunidad de ensancharlo. Y la corrupción, ¡ay!, con ella perdió Petro su ventaja de reserva moral.

Abelardo, por su parte, parece buscar tierra arrasada, golpe a la Carta del 91 y renacimiento del régimen que la precedió; con su violencia, su corrupción, su justicia maniatada, su inequidad. Respira él “un propósito que bajo el llamado a la batalla cultural pretende una unificación que rescate, según su dicho, los valores tradicionales”.

Equivalente en Abelardo y Petro es la idea de que el pueblo, en ellos encarnado, está por encima del Congreso. Petro exaltó al constituyente primario, lo llamó a sustituir al Estado constitucional; como si su sola invocación autorizara a una mayoría circunstancial a anular la libertad de todos. En virtual amago de golpe de Estado, expidió decretazo para anular una decisión del Legislativo. Convocó una constituyente que desnaturalizaba la democracia constitucional y reproducía el modelo de asamblea corporativista del fascismo italiano, del franquismo español y de la constituyente estamentaria de Laureano. Abelardo presenta otro tipo de amenaza, escribe De la Calle: no la del constituyente primario sino la de la autoridad desbordada; no la movilización permanente sino la represión sin control; no la democracia iliberal de izquierda sino la de la derecha.

¿Espera Claudia lidiar con esta avalancha ultramontana aliándose con émulo de factura parecida? ¿Partirá esa coalición de la autocrítica del petrismo, de su apertura a una dirección plural y democrática? ¿O prevalecerá la iniciativa de crear un partido socialdemócrata como alternativa independiente para las mayorías amedrentadas por extremas energúmenas?

Cristinadelatorre.com.co

Conoce más

 

Comentarios
  • PEDRO(85266)Hace 9 minutos
    con la unica tarea entre otras muchas, sacar a 7 millones de Colombianos de la extrema pobreza, el mandato de Gustavo Petro esta muy por encima del bien y del mal.
  • Gildardo(fbds6)Hace 39 minutos
    Un detalle. Sobre Petro ejercieron control el Congreso, todas las cortes, la Contraloria, Fiscalía y todos los grandes medios de comunicación, de modo que a pesar de sus deslenguados comentarios tuvo freno. En el caso de Abelardo sucede exactamente todo lo contrario, ese es precisamente el miedo que se riega no sólo en sus contradictores políticos sino en sus adeptos y en todos los ambientes periodísticos y ciudadanos que osan controvertir los anuncios y actuaciones del personaje. Peligro.
  • Alias(39126)Hace 1 hora
    De la Torre se la fumó verde.
  • Bucaraflauta(24941)Hace 1 hora
    No está ni tibia esta señora.
  • William(41808)Hace 1 hora
    Único y 1*presidente progresista que lo podía ser contra el más hegemónico, tenebroso y prolongado régimen feudalconservador del mundo y convertidor de un país rico en uno mísero por concentrar tierras y oportunidades en muy pocos; y único que en 4años (frente a 200 del régimen) mejoró casi todos los índices de bienestar socioeconómico del mayor número de ciudadanos. Y ello siendo también el único catalogado como psicopata, borrachin, terrorista, corrupto y hasta maricón. Ese es Petro.
  • Antoine(88872)Hace 1 hora
    Primero Petro ya no es presidente. Cometió errores sí. Lo rodearon corruptos sí (enquistados en el poder desde hace doscientos años), pero no pudo gobernar cuando el congreso le obstaculizaba cualquier iniciativa que beneficiara a la sociedad colombiana. Igualmente perdió mucho tiempo discutiendo por X y los ultramillonarios se sintieron incómodos con su gobierno y con las redes sociales convencieron a muchos votantes por el estafador De La Espriella quien no respeta la constitución!!!
  • Dora Hilda(30910)Hace 2 horas
    Está q está pensando,una cosa es el pueblo y otra cosa el cartel del diezmo y lo de la constituyente fue una idea q no se convocó y q tenía problemas en su diseño. Estás grave acerca de la construcción de un partido con base en los tibios del centro, al Pacto le ha tomado 20 años construir un partido eso no es soplar y hacer botellas
  • Jairitoco(24834)Hace 2 horas
    Petro una excepción en 200 años de dominio entre gobiernos de derecha y ultraderecha, hasta llegar a este cínico fascista de Abelardo. Petro un Demócrata integro …. como todo politico terco y demasiado convencido de su propia genialidad, …. que no reconoce iguales, solo subalternos, he ahí su problema, a mi juicio.
  • Héctor Angel(23099)Hace 2 horas
    Persistir en este tipo de argumentos sino es mal intencionado es por lo menos ingenuo o torpe. Desconocer que si Petro tuvo que enfrentarse a los otros dos poderes fue porque le bloquearon en el congreso todas las iniciativas, y si no hubo reformas no fue por negligencia suya. Sostener que la constituyente propuesta era fascista, corporativa, es un sinsentido, agrede la inteligencia sin más. La idea de una democracia ilibrral es una falacia, eso no existe.
  • EDUARDO(72582)Hace 2 horas
    Así es: PETRO es un neoliberal neofascista.
  • leunamuno(9808)Hace 2 horas
    Transcurridos estos cuatro años veremos si sigue afirmando que son iguales. Lo que a ojos vista es desigual pueda que no sea el talante de los dos gobernantes sino la actitud del régimen frente a cada uno de los dos. El saliente fue prácticamente maniatado desde su posesión y el entrante está disfrutando de la luna de miel, espacio suficiente para hacer lo que tiene que hacer. En todo caso dentro de cuatro años la democracia apenas se recordará como la madre del fascismo.
  • DONALDO(67774)Hace 3 horas
    A Petro y a Claudia los une la sensibilidad social, lo demás pasa a bajo perfil. Tenga en cuenta, Cristina, que el Congreso funciona bajo el ADN de la corrupción: si no hay ‘untada’, ninguna reforma camina.
  • Luis(22669)Hace 3 horas
    Porque quien debió ser presidente hace rato fue De La Calle y no ninguno de estos dos que desde sus extremos se atraen.
  • Mauricio(05056)Hace 4 horas
    Que pereza comprar a Petro con Abelardo es una ofensa le recomiendo la última columna de Cecilia Orozco

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido