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Nunca hay que olvidar que estamos en un mundo de símbolos. Los negocios se ganan a punta de símbolos. La política se mueve a caballo de símbolos. La comunicación está colgada de enjambres de símbolos. Hoy, más que nunca, los seres son un punto encajado en una maraña de símbolos.
Eso lo han entendido muchos hombres públicos, que confían menos en discursos y programas de gobierno y más, mucho más, en ademanes arrojados a la luz pública. Antes no era así. Antes se rodeaban de asesores expertos en planificación, economía y organización de oficinas gubernamentales.
Pero los tiempos cambiaron. La sensibilidad colectiva se ha mudado del cerebro al corazón, vale más impactar al sentimiento que a la inteligencia, es preferible conmover, asustar o emocionar que transmitir sesudos planteamientos. Un atuendo, un objeto sacado del uso corriente, un vestido estrambótico derriban montañas.
Lo que antes lograban los intelectuales y los sabios, hoy es asunto de comunicadores expertos en trastornar, agitar, no dejar indiferentes a las masas. Una pistola al cinto del mandatario, un perfil de actor de cine, el cuidado puntual de la imagen, la barba, la indumentaria hablan más que cien tesis sobre cómo gobernaban los antiguos.
No ha sido derrotada la inteligencia, ha sido simplemente desplazada, lanzada a terrenos nunca antes acostumbrados por ella. Los prodigios que explican la evolución de la especie humana desde las cavernas hasta los no muy lejanos hallazgos de artistas, intelectuales y filósofos, han perdido espacio ante el auge de la simulación, la impostura y la afectación.
Por eso el mundo de hoy se moviliza a fuerza de símbolos. Un símbolo es la repetición de gestos ante las cámaras de video, otro es la insistencia en ufanarse frente a cadáveres repetidos de presuntos delincuentes abatidos y convenientemente enfundados en talegos blanquísimos de los cuales nadie sabe procedencia, destino, familias ni facciones.
Construir un símbolo es asunto de repetición y simplificación. Al inconsciente de los testigos, presentes o televisivos, les llega una marea de imaginaciones que los perturban y los obligan a fabricar en su interior explicaciones de lo que están viendo y sobre todo sintiendo en sus entrañas.
Este es el peligro de los símbolos, que requieren un manejo para el cual apenas cuentan con fragmentos de la realidad, proporcionados y repetidos por quien los originó y está utilizándolos para su secreto beneficio. Secreto, porque solamente este protagonista conoce lo que hay dentro de los talegos blanquísimos. Y solo él tuvo el poder de disponer de ellos de modo cinematográfico.
Los símbolos, lejos de ser inofensivos, son poderosos medios de comunicación que tienen impacto arrasador sobre públicos sin derecho a preguntar, a reclamar, a intentar atenuar el cúmulo de interrogantes y punzadas en el estómago, sembrados por los poderosos. Estos literalmente arrojan el veneno y esconden la mano.
Esta siembra subliminal es un peligroso contenido que puede estallar más adelante.
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Mar(60274)•Hace 5 minutosTenemos a un payaso de presidente.
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Albert Schweitzer(75791)•Hace 11 minutosEsto demuestra la banalidad del colombiano. Más estúpido cada vez.
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Leonardo(69374)•Hace 17 minutosPara entender el significado y la interpretación de los simbolos hay que volver a leer y releer al semiólogo de los semiólogos Umberto ECO. Pero eso no lo entiende sino quien lo quiera entender
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Dunkel Damn(84992)•Hace 21 minutosAhí tenemos nuestro payaso principal, el narcorroncho mediterráneo matagatos, disfrazado de Duterte o famélico Rambo. No creo que sea capaz de dispararle a alguien, pero él se siente divino jugando al sheriff, ante las graderías que lo eligieron. Realmente no es necesario tal demostración. Recuerden que el Granparacolombiano Matarife tiene a su cargo 7382 víctimas inocentes sin disparar un balín. Doble Récord del terrorista Bin Laden!
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Marco Aurelio(96110)•Hace 35 minutosNos ganamos la rifa del tigre…
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leunamuno(9808)•Hace 39 minutosNo hay que buscarle tres patas al gato a sabiendas que tiene cuatro. Hoy la política sobra y por lo tanto "lo políticamente correcto" fue tirado a la basura para dar paso a la acción del poder supremo. ¿Acaso le queda alguna opción a la política? No lo creo, y, al que no le guste así que salga a la calle a protestar, desde luego que armado como el muñeco simbólico, porque de lo contrario será tratado como insurgente, es decir la masacre será igual.
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DONALDO(67774)•Hace 53 minutosPésimo método ese exhibicionismo de cuerpos embolsados, porque exacerba el odio del enemigo, que tratará de hacer lo mismo, o peor; ya lo vimos con un soldado en el Cauca, un joven a quien en su casa lo esperaba su esposa y la hija recién nacida.
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Eduardo(34409)•Hace 1 horaEl columnista comenta o celebra. Por favor, la biografía de ADELEO cuenta que cuando el tipo estudió en el colegio de La Salle, en Montería, cargaba gatos con pólvora y les prendía fuego. A quién eligieron, cuánto va costar tamaña equivocación, por qué si asi se conportó con los gatos, no es raro oirlo hablar de destripar al otro.
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Celyceron(11609)•Hace 2 horasLamentable, pero este es el momento presente. Todo son luces que obnubilan, poses que impactan y discursos carentes de sentido.
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luisfer9348(26884)•Hace 6 horasEl reality se llama: "El Show de Aberrardo". Cómo quieren que salga en el próximo video? Con lanzallamas o rifle de asalto?…De pronto en camuflado o con uniforme del grupo jungla…