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En las zonas rurales, disponer de agua suficiente y segura sigue siendo uno de los mayores desafíos para las familias campesinas. La falta de almacenamiento, el deterioro de las redes, las dificultades para garantizar la calidad del agua y los altos costos de operación han exigido soluciones que vayan más allá de intervenciones aisladas.
En Paipa, donde el 98,7 % del territorio es rural, esta realidad dio origen a Gestión Hídrica 3C: Calidad, Continuidad y Cobertura, una estrategia de la Alcaldía de Paipa desarrollada a través de la Secretaría de Infraestructura.
La iniciativa articula proyectos de agua potable y saneamiento básico con participación comunitaria, incorporación de energías renovables y fortalecimiento de los sistemas rurales. Su población objetivo supera los 13.500 habitantes, aunque los beneficiarios directos varían según las obras y los acueductos intervenidos.
Más reservas de agua para enfrentar el desabastecimiento
Uno de los avances más significativos ha sido el fortalecimiento de la capacidad de almacenamiento.
El municipio construyó dos tanques de concreto con capacidades de 300.000 y 204.000 litros, respectivamente. Adicionalmente, suministró, instaló y puso en funcionamiento 22 tanques de 20.000 litros en igual número de acueductos rurales.
Estas intervenciones representan 944.000 litros de capacidad adicional instalada. A ellas se suma un tercer tanque de concreto, de 220.000 litros, en construcción en el acueducto La Salvia. Una vez terminado, el conjunto de intervenciones alcanzará 1.164.000 litros de almacenamiento adicional.

Más allá de las cifras, esta infraestructura permite fortalecer las reservas de agua y mejorar la capacidad de respuesta de los sistemas frente a interrupciones o periodos de escasez.
Redes, infraestructura y trabajo con las comunidades
La estrategia también ha fortalecido la conducción y distribución del agua. Se entregaron 14,49 kilómetros de tubería y manguera, con sus respectivos accesorios, a 19 acueductos rurales, para apoyar el mejoramiento de sus redes.
Adicionalmente, se suministraron materiales para la rehabilitación e impermeabilización de infraestructura en 22 acueductos, incluyendo tanques, floculadores, desarenadores y otros componentes fundamentales para su funcionamiento.
Una experiencia representativa se desarrolló en el acueducto regional El Salitre, donde se ejecutaron 2.150 metros de conducción. De ellos, 600 metros se realizaron mediante trabajo conjunto con la comunidad, mientras que los 1.550 metros restantes estuvieron a cargo del contratista.
Esta experiencia demuestra que la participación comunitaria no se limita a recibir las obras: también puede convertirse en una contribución concreta para hacerlas realidad.
Las intervenciones también llegaron a la Institución Educativa ITA, donde el mantenimiento de un pozo profundo y la renovación de los equipos de bombeo permiten contar con el suministro de agua.
Energía solar: una apuesta por la sostenibilidad
Gestión Hídrica 3C también reconoce que garantizar agua requiere sistemas que puedan operar de manera sostenible.
En El Salitre se incorporaron paneles solares como apoyo al funcionamiento del sistema. En Caños, se firmó un convenio solidario para crear una solución de bombeo mediante energía solar fotovoltaica.
Estas iniciativas buscan disminuir la dependencia de la energía convencional y contribuir al control de los costos de operación, uno de los principales desafíos financieros de los acueductos comunitarios.
La incorporación de energías renovables contribuyen a proteger el agua y enfrentar el cambio climático.
Calidad del agua y saneamiento: los siguientes desafíos
El acceso al agua no depende únicamente de contar con infraestructura de almacenamiento y distribución. También es indispensable garantizar condiciones adecuadas de tratamiento y proteger las fuentes hídricas.
Por ello, en Paipa se contempla la implementación de 12 nuevas plantas de tratamiento de agua potable y la optimización de sistemas existentes, como parte de su apuesta por mejorar la calidad del servicio en la ruralidad.
En saneamiento básico a través de la estrategia de Alcantarillado 6K , la Alcaldía de Paipa, junto a la Empresa de Servicios Públicos Red Vital Paipa S.A. E.S.P, trabajan para mejorar la calidad de vida de las comunidades mediante la construcción, con estudios y diseños para soluciones de más de seis kilómetros de alcantarillado en tres sectores rurales estratégicos.
Estas actuaciones buscan ampliar la cobertura del saneamiento, mejorar el manejo de las aguas residuales y contribuir a la reducción de vertimientos sobre las fuentes naturales.
Un modelo que otros territorios pueden adaptar
Uno de los mayores aprendizajes de Gestión Hídrica 3C es que cada acueducto tiene necesidades diferentes. Mientras algunos requieren ampliar su almacenamiento, otros necesitan mejorar redes, incorporar tratamiento, reducir costos energéticos o fortalecer su operación.
De esta experiencia surge una metodología que puede orientar la gestión del agua rural: diagnosticar, priorizar, intervenir, fortalecer, medir y sostener.
Este modelo replicable propone que las decisiones de inversión respondan a las condiciones reales de cada sistema, con participación comunitaria y criterios de sostenibilidad.
Su valor no está en que otros municipios construyan las mismas obras de Paipa, sino en que puedan adaptar la metodología a sus propias necesidades y capacidades.
La experiencia de Paipa tiene reconocimiento internacional. En 2026, Gestión Hídrica 3C fue incluida entre los 500 mejores proyectos socioambientales de Iberoamérica en los Premios Verdes, destacándose por su enfoque integral de gestión del agua rural.