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Fue un verano sin sol, salpicado por leves lluvias, tormentas eléctricas y desgarradores rayos, un verano con tintes de invierno que por momentos parecía cubrir la casona de Villa Diodati, cercana al lago Lemán de Ginebra, y alquilada por Lord Byron para huir de la alta sociedad inglesa, de sus acreedores, rumores y señalamientos, y escribir. Cada día allí parecía el último de los días. Uno de esos, se enteró de que su amigo, el poeta Percy Bysshe Shelley también huía de las islas británicas con su esposa, Mary Shelley, y una hermanastra, Claire Clairmont, y los invitó a que pasaran unos días con él y su amigo, el médico John Polidori, quien en secreto se había comprometido con una editorial londinense para escribir un diario de viaje sobre Byron, sus sueños y realidades, aquel “loco, malo y peligroso”, como lo había descrito una de sus tantas amantes, que no dejaba de sorprender a nadie.
Cuatro años antes, en 1812, Lord Byron había escrito “La peregrinación de Childe Harold”, un poema narrativo sobre la vida de un muchacho que va huyendo de la vida para encontrarse consigo mismo, que de muchas formas era un poema sobre su vida. Acababa de cumplir 24 años. Los elogios, los aplausos, los amores, las venias, el dinero y en fin, todo aquello que llamaban gloria y fama, lo llevaron al derroche y a una especie de frenesí que desembocaron en decenas de deudas y en cientos de costosas decisiones, empezando por el cuidado de las ardillas, osos, pavos, perros y gatos que había rescatado del campo y los bosques. Incluso, para su viaje a Cologny, mandó a construir un carruaje como el que solía usar Napoleón Bonaparte, con una frase a sus costados que decía “Confía en Byron”.
Aquel “loco, malo y peligroso” hombre de la aristocracia británica les propuso una de las noches del verano de 1816 a sus invitados que jugaran a escribir una historia de terror. Encerrados, algo atormentados y hasta asustados, sus amigos asintieron. Las más emocionadas eran Mary Shelley y Claire Clairmont, que según contarían las leyendas, había conocido a Byron en Inglaterra y estaba enamorada de él. Con los días se fue volviendo más adepta a Byron y acabó por quedar embarazada de una niña, que nació en enero del año siguiente. Shelley comenzó a escribir de inmediato. Quería contar la historia de un monstruo, pero más que del monstruo, quería relatar la vida y las razones del hombre que lo había creado. Lo llamó Víctor Frankenstein, un científico que pretendía crear a un humano y lo hizo. La novela pasó a la historia como “Frankenstein o el moderno Prometeo”.
Byron imaginó un cuento de vampiros, pero no lo escribió. Prefirió dedicarse a escribir un poema que tituló “Oscuridad”, cuya primera frase era “Tuve un sueño, que no fue del todo un sueño”. Su idea de los vampiros aristócratas fue tomada por Polidori y hecha libro en 1819, aunque por error, o por conveniencia de los editores, fue firmada por Lord Byron. Según los críticos, fue la primera novela sobre vampiros escrita en inglés.
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Bernardo(19824)•Hace 23 horasLUIS GARCIA QUIROGA Recomiendo -incluso a Fernando- que lean de Santiago Posteguillo "La noche en que Frankestein leyó El Quijote". Tengo la sensación que en esa historia está mejor investigado y documentado el origen de la bella y triste historia del monstruo de Frankestein, además de datos de la personalidad de Lord Bayron, de Mary y su marido abusador, que inicialmente se atribuyó la autoría de la novela porque Mary era mujer y además muy pero muy joven.
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Gines de Pasamonte(86371)•18 de octubre de 2026 – 09:52Cierto, Fernando, la primera obra literaria en inglés sobre ese tema, es el relato corto “El vampiro”, de John William Polidori publicado en 1819. Más tarde, Joseph Sheridan Le Fanu escribiría su célebre “Carmilla” 1871, y luego Bram Stoker su no menos célebre: “Drácula” de 1897, ambas obras tuvieron un antecesor vampírico famoso en: “La novia de Corinto” de Wolfgang Goethe 1797. “Los amados de los dioses mueren jóvenes”, Lord Byron murió a los 36 años; ¡Cumplió el requisito!
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Javier(18622)•18 de octubre de 2026 – 07:55Regularcita, apenas. Wikipedia.
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Tulio Claudio(70717)•18 de octubre de 2026 – 07:482- Y, además, dónde va a quedar la ciencia sin conciencia ? En la eficacia de los algoritmos porque la ineficiencia ya no tiene ya no tiene causa para poder demostrar sus humores traumáticos.
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Leonardo(69374)•18 de octubre de 2026 – 07:38Por eso su conocida frase: "El amor del hombre es en su vida una cosa aparte, mientras que en la mujer es su completa existencia".
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Tulio Claudio(70717)•18 de octubre de 2026 – 07:33La ciencia ya creó un "Homo Deus" de verdad, y acabó con la humanidad; no el Frankenstein de la historia mitológica sino el vampiro de la inteligencia digital. Qué maravilla: todos los organismos y sus secreciones morales, sentimentales, emocionales, pasionales; amor, odio, compasión, cinismo, sadismo y ternura, no pasaron de ser alteraciones enfermizas y patológicas de los algoritmos; a propósito del secuestro de las obras del Museo Nacional, dónde va a quedar la literatura ?………………
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Gines de Pasamonte(86371)•18 de octubre de 2026 – 07:17“Tu comentario fue enviado y está pendiente de moderación”. Con extrañeza no publican mi comentario a esta columna, el mismo enriquece el texto de Fernando Araújo, por lo menos lo intenta. Sucedió igual en la columna de don Manuel Drezner y tampoco lo publicaron. ¿Se desquita el director con mi comentario a la columna de Julio César Londoño? ¡Todo indica que así es!
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Constanza(15576)•18 de octubre de 2026 – 10:15¿No dizque es un periódico democrático donde todo cabe? Fer
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Gines de Pasamonte(86371)•18 de octubre de 2026 – 09:03Pues algo de responsabilidad tendrá el viejo cicatero de Fidel, no lo dudes, Donaldo…, Ahhh, tampoco olvides señalar al eterno pelmazo SIEMPRE en minúsculas. ¡Una sugerencia por supuesto! Saludos.
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DONALDO(67774)•18 de octubre de 2026 – 08:53Satena tampoco escapa, Albert; ya se quejó. La culpa no es toda de don Fidel, esa tarea se la dejaron a la mojigatería de la IA. Yo opté por copiar, hacer la ‘moderación’, y pegar.
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Albert Schweitzer(75791)•18 de octubre de 2026 – 07:34En cambio, al Atenas sí le publican todo ¿qué pasará?
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William(16260)•18 de octubre de 2026 – 07:16Sencillamente fascinante . Felicitaciones
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Juan felipe(82042)•18 de octubre de 2026 – 06:15Buen dato. Gracias