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En el contexto del fenómeno de El Niño, continúa la preocupación por lo que podría pasar en materia energética cuando los efectos de la disminución en la frecuencia de las precipitaciones golpeen con más fuerza.
Ante el Senado, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, habló del panorama actual de la nación, así como de la estrategia del Gobierno para responder a este fenómeno natural.
Para entender mejor todo esto, hay que recordar que el grueso de los aportes al sistema energético en Colombia provienen de las centrales hidroeléctricas. Al reducirse la intensidad y la frecuencia de las lluvias, los embalses se secan. Según lo explicado por XM, si se llega a niveles inferiores del 30 %, se encenderían las alarmas de riesgos de apagones o racionamientos en el país.
Para evitar ese escenario, el sistema se apoya de los aportes que hacen las generadoras térmicas, las cuales se abastecen de combustibles como el gas natural y el carbón.
En suma, la demanda de gas del país aumentará para hacerle frente a El Niño.
El panorama que describió la ministra es el de un país con menos producción de gas, menos reservas y, por ende, menos autosuficiencia.
“La exploración a lo largo de los últimos años ha sido insuficiente para reponer esas reservas, al tiempo en que la demanda ha venido aumentando”, dijo la ministra.
Para atender la demanda, el déficit de gas en Colombia ha sido cubierto con la importación. En septiembre, el 39 % de la demanda de gas en el país se atendió con gas importado. El 66 % de ese gas se destinó a atender la generación energética.
La ministra detalla que hoy las térmicas funcionan con el 47 % de gas importado, 35 % con gas nacional, 10 % con combustibles líquidos y 8 % con carbón. La dependencia del combustible que llega del exterior es alta.
También recordó que el fenómeno de El Niño no es nuevo, sino que se presenta a lo largo de los años, por lo que considera importante que desde el sector se garantice la soberanía energética que necesita el país.
“En la medida en que tengamos más recursos vamos a garantizar que en el futuro la economía del país no se afecte”, puntualizó.
Es por esto que, para el actual Gobierno, la exploración de gas no es una opción, sino una obligación. Esta postura contrasta con la del gobierno de Gustavo Petro, que defendió la transición energética y optó por no firmar nuevos contratos de exploración de hidrocarburos. Para sus críticos, esta decisión ha contribuido a que el país siga dependiendo de estos combustibles, pero tenga que recurrir a fuentes más costosas para abastecerse.
La hoja de ruta planteada por la ministra incluye elementos en el corto, mediano y largo plazo.
En el corto plazo, se contemplan proyectos como la regasificación de SPEC, que debería entrar en operación en los próximos días y aportaría 58 millones de pies cúbicos diarios al sistema. A este volumen se sumarían los 60 millones de pies cúbicos diarios que aportaría Pacífico, los 126 millones de Puerto Bahía y los 50 millones provenientes de proyectos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
En el mediano plazo, está Sirius y Orca, con cerca de 6.000 gigapies cúbicos. En el largo plazo está KGG, con otros 4.000 o 4.200 gigapies cúbicos, además de los aportes de Komodo, que están pensados para la exportación.
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Consuelo Helena(gx1g2)•Hace 26 minutosLo que no dice el artículo es que el país tiene reservas probadas para 7.4 años y que se requiere actuar para tener otras fuentes de energía como la proveniente del sol o del viento o del mar. Tampoco dice que se requiere una estrategia de desarrollo de proyectos generadores de energía que incluya también a las comunidades…la propuesta de comunidades energéticas que han seguramente desechado
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Alejandro(hk140)•20 de octubre de 2026 – 21:06Y los parques solares que se venían implementando porque los pararon?