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Romper el silencio

Rodolfo Arango

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Tengo la mayor admiración por la labor de los jueces de la república. Por eso, cuando fui elegido como tal para ejercer tan alta dignidad, me impuse el deber de no opinar ya más públicamente sobre el acontecer nacional. Fue difícil. El Espectador y Semana en Vivo me habían acogido generosamente durante años para plantear mis pensamientos y reflexiones a la opinión pública. Un gran privilegio. Pero, los jueces deben hablar solo por sus decisiones. Asumí esa máxima con firmeza durante más de ocho años. Ahora, ante una mal intencionada denuncia, instaurada por un abogado en diez páginas contra mis colegas y contra mí, me veo en la necesidad de romper ese silencio. No solo para defender nuestra honra y buen nombre frente a la calumnia e injuria de quien no se tomó siquiera el trabajo de consultar la extensa y profusa jurisprudencia construida durante años de concienzudo trabajo por la Sección de Apelación del Tribunal para la Paz; sino para esquivar un nuevo ataque orquestado contra la JEP y el proceso de paz.

Miente alevemente el denunciante e incumplen su sagrado deber los reporteros de algunos medios de comunicación, en época de vías de hecho, atropellos e indignidades, al reproducir la información sin hacer previamente la más mínima contrastación y verificación. Los principios fundamentales del periodismo son soslayados en procura de “hechos noticiosos sensacionalistas”, en un mundo carente ya de las mínimas reglas de consideración y respeto hacia los conciudadanos.

Es falso lo que afirma el abogado denunciante ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. No es cierto que las magistradas Patricia Linares Prieto y Sandra Rocío Gamboa Rubiano y los magistrados Eduardo Cifuentes Muñoz, Danilo Alfonso Rojas Betancourth y Rodolfo Arango Rivadeneira de la Sección de Apelación se hayan “cruzado de brazos” y hayan “cobrado sus salarios durante cerca de siete años sin haber trabajado”. Si la indolencia no hubiera guiado el juicio del acusador, este habría podido descubrir una frondosa y extensa jurisprudencia, construida durante años por los denunciados y sus excelentes equipos de trabajo. Bastaba dedicar media hora a explorar los resultados del minucioso trabajo del órgano de cierre hermenéutico de la jurisdicción en la página electrónica de la institución. Un bien intencionado lector habría encontrado una catedral jurídica -siempre mejorable y objeto de revisión- en un campo hermoso del derecho: el de la aplicación del derecho internacional, penal y de derechos humanos, así como humanitario, en búsqueda de la paz por vía del derecho.

Con más de tres mil decisiones dictadas desde principios de 2018 hasta la fecha (consultar página web de la JEP), la Sección de Apelación ha edificado los fundamentos de la justicia transicional para Colombia y el mundo. Este trabajo no solo sirve a las víctimas de los más graves crímenes cometidos durante el conflicto armado en el país, sino también a futuras generaciones que puedan llegar a gozar de una sociedad en la que prime la convivencia pacífica y rija la democracia deliberativa, tan necesarias en un mundo desorientado por el abuso de las redes sociales y de los medios de comunicación. Ya alertaba un afamado filósofo que la comodidad, la pereza y la cobardía son los defectos que mantienen a la humanidad postrada en su minoría de edad.

Todo ciudadano tiene derecho a pedir cuentas a los servidores públicos sobre sus ejecutorias. La responsabilidad y la rendición de cuentas son deberes esenciales de quienes ejercen el poder público, en especial en un régimen republicano que repudia el abuso de la autoridad y la tiranía. Pero acusar falsamente a magistradas y magistrados de peculado, prevaricato y abuso de autoridad, de engañar a la población presuntamente con tareas ajenas a su encargo o de deshonrar la magistratura a ellos confiada, sí es constitutivo de delito. ¿Podría responder el ciudadano denunciante, por ejemplo, cuáles son los principios, reglas y procedimientos de la justicia transicional que gobiernan las investigaciones, procesos y decisiones en la JEP según la interpretación constante y consolidada del intérprete autorizado? Para ello, tendría que no tergiversar lo que es una sentencia interpretativa y, además, leer los hitos y desarrollos jurisprudenciales contenidos en las decisiones de apelación en ocho años que tejen los puentes jurídicos de una paz estable y duradera.

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Contamos con el recurso de una denuncia por la falsedad de sus afirmaciones y por calumnia e injuria, pero por ahora prefiero invitarlo a dejar de lado su enojo, cobardía, comodidad o ceguera y a estudiar, ahora sí con juicio, la densa y sólida jurisprudencia transicional de la Sección de Apelación del Tribunal para la Paz (de acceso gratuito en https://relatoria.jep.gov.co), para bien de él, de la comunidad jurídica nacional y de la paz del país.

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Comentarios
  • Alberto(3788)•Hace 26 minutos
    Magistral respuesta. Total Solidaridad con usted, Dr. Rodolfo Arango, y con sus compañeras y compañeros de la JEP, vilmente calumniados. Gracias y Adelante.
  • Juan Antonio(45350)•Hace 2 horas
    Excelente columna!!!!
  • Atenas(06773)•Hace 3 horas
    ¿Ah, este tal Rodolfo Arango está defendiendo su suculenta cuchara de la JEP?Jejejeje, ¿p…ero qué se puede esperar de un integrante de tan espurio tribunal q’ según demostradas pruebas no han hecho más q’ vegetar con tan jugosa teta? Y a quienes se les exigía un único requisito: ser afecto a la extrema izquierda a objeto de tender manto de impunidad a su brazo armado. Afortunada/, ADLE la tiene clara, ese festín tiene q’ acabar. Atenas
  • Gabriel(91153)•Hace 3 horas
    No les gusta la Verdad por eso quieren acabar la JEP. Firmes por la mafia y Que Viva Cristo Rey.
  • Juan(cnp52)•Hace 3 horas
    El espectador fue uno de los que publico esa noticia sin mas, "cinco magistrados cruzados de brazos". Como tambien publica, sin mas, los ataques a la magistrada Lemaitre y las bobadas de la representante Posada.
  • German(4qy8g)•Hace 4 horas
    Una denuncia absolutamente temeraria que obedece a una coordinada arremetida en contra de la JEP. La verdad del conflicto es incómoda y potencialmente incriminatoria para ciertos actores del conflicto. Evidente es, que este gobierno puso en marcha una estrategia de desprestigio y entorpecimiento de las actividades de la JEP.
  • Lucila(60806)•Hace 5 horas
    La JEP,cuenta con el respaldo de todos los colombianos y muchos paîses del mundo.Son ejemplo de justicia transicional.Gracias ,magistrado Arango.
  • Edgar(22146)•Hace 5 horas
    El demandante simplemente es un baboso a disposición del fascismo y los detractores del tribunal. La JEP, ha sido tan eficaz, que en la actualidad es un ejemplo de análisis y estudio de todas las facultades de derecho de cualquier universidad en el mundo.
  • Danigomez(93244)•Hace 5 horas
    Como ciudadano, ignorante de la ciencia jurídica, solo puedo sumarme a su clamor; es necesario que nos distanciemos de quienes arden en deseos de atacar a la JEP, claramente aupados por sus propios intereses e ideologías, alimentados, eso sí por la nueva clase política que no quiere que TODA la verdad aparezca.
  • Federico(wfj43)•Hace 6 horas
    Solo quiénes le temen a la verdad están empeñados en enlodar y deslegitimar a la JEP. Pero para los demócratas es, y cito al columnista, una catedral que debemos defender con toda nuestra fuerza.
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