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De cada 100 estudiantes que comenzaron primero de primaria en 2013, solo 55 llegaron a grado once en 2023. Esa pérdida de estudiantes durante el recorrido escolar pone sobre la mesa una discusión que llegó al Congreso: cómo garantizar que quienes ingresan al colegio puedan terminar su bachillerato. Con ponencia del representante por Cundinamarca Daniel Bernal, la Comisión Primera de la Cámara aprobó en primer debate un proyecto que ampliaría de 10 a 14 años la educación obligatoria en Colombia.
“La educación está estancada en la educación media”, advirtió Bernal durante la discusión. Los grados décimo y once son el último tramo antes de obtener el título de bachiller, necesario para acceder a la educación superior. “Muchos se quedan en el camino y no logran terminar su bachillerato”, señaló el congresista. El dato de quienes llegan a once muestra la dimensión del desafío: ampliar el acceso debe ir acompañado de condiciones para que los estudiantes permanezcan en las aulas.
Actualmente, el artículo 67 de la Constitución establece la obligatoriedad entre los 5 y los 15 años, con un mínimo de un año de preescolar y nueve de educación básica. La reforma propone extenderla desde los 3 hasta los 17 años e incorporar dos años adicionales de preescolar y los dos de educación media. “Es decir, que nuestros niños y jóvenes tengan garantizados tres años de preescolar, nueve de educación básica y dos de educación media”, explicó Bernal.
“Con esta propuesta buscamos que más niños y jóvenes puedan acceder a la educación desde pequeños y continuar sus estudios hasta terminar grado once”, aseguró el representante. El cambio abarcaría los dos extremos de la trayectoria escolar: el ingreso desde la primera infancia y la culminación del bachillerato. Su alcance supone ampliar la responsabilidad del Estado sobre la oferta educativa y las condiciones de acceso y permanencia durante esos 14 años de formación.
La iniciativa se conecta con una de las principales propuestas de Bernal para Cundinamarca: llevar el modelo de Ciudad Universitaria de Funza a las provincias, con carreras acordes con las necesidades de cada territorio. Para que más jóvenes puedan aprovechar esa oferta, primero deben completar su formación escolar. El proyecto pasará a la plenaria de la Cámara y deberá completar los ocho debates exigidos para una reforma constitucional.