19 Nov 2014 - 3:20 a. m.

A China le faltan los jóvenes que le sobran al mundo

Mientras el país asiático enfrenta el envejecimiento, el resto del mundo está sobrepoblado de adolescentes.

Redacción Vivir

A finales del año pasado, cuando China anunció que después de 30 años de control demográfico sus familias podrían volver a tener más de un hijo, los expertos se arriesgaron a decir que esta liberación traería por lo menos dos millones de nacimientos en los próximos meses.

Pero la reacción de los ciudadanos reveló que el gigante de Asia difícilmente podrá salir de su complicada situación poblacional, en la que sus habitantes continúan envejeciendo.

Este año, sólo 800.000 de los 11 millones de parejas que tenían ese derecho pidieron la autorización para tener un hijo adicional, permiso que les fue otorgado a 620.000 de ellas.

En poco más de 15 años, una cuarta parte de la población china tendrá más de 60 años y la escasez de mano de obra calificada seguirá empeorando, y, por lo visto, la poca estabilidad económica impedirá revertir ese panorama. En pocas palabras, los padres se oponen a tener familias más numerosas porque es muy caro mantenerlas.

A esta situación se suma el panorama presentado ayer por la comisión encargada de la planificación familiar en el país asiático, el cual reveló que el número de población migrante en China alcanzó los 245 millones de personas a finales de 2013, cifra que representa más de un sexto de la población total. La mayoría suelen ser campesinos que se trasladan a las urbes a abrir pequeños negocios o proveer mano de obra barata con la esperanza de conseguir una vida mejor, y aunque en el 62% de los casos llevan consigo a sus hijos, la situación de descendientes “dejados atrás” por papás que se marchan a las ciudades es uno de los dramas sociales que vive el país asiático.

Este panorama se conoce al tiempo que el Fondo Mundial de Poblaciones de las Naciones Unidas (Unfpa ) presentó su informe sobre el Estado de la Población Mundial 2014, en el cual reveló que, en contravía de lo que ocurre en China, en el resto del mundo el número de jóvenes y adolescentes alcanzó dimensiones sin precedentes: de los 7.300 millones de personas que viven en la Tierra, 1.800 millones tienen entre 10 y 24 años.

Este 24,6% de la población mundial es una realidad que puede resultar preocupante para muchos gobiernos, pues lo cierto es que la mayoría de ellos viven en los países más pobres y, como dicen los expertos de la Unfpa, en ciertas naciones el crecimiento de la población joven es más rápido que el crecimiento de la economía y sobrepasa las capacidades de las instituciones encargadas de proporcionarles los servicios básicos. ¿Las escuelas y universidades podrán satisfacer la demanda de educación? ¿Habrá suficientes puestos de trabajo para cubrir las necesidades de 120 millones de jóvenes que alcanzan la edad activa cada año?

Al respecto, Naciones Unidas hizo un llamado a los gobiernos para ver esta realidad como una oportunidad. El director del Unfpa, Babatunde Osotimehin, admitió que una de las principales barreras es que “no se toma en serio a los jóvenes” e instó a los gobiernos a “trabajar para que alcancen su potencial y puedan ser los líderes del futuro”.

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