15 Dec 2011 - 3:20 p. m.

Arqueología 'punk'

El análisis de varios grafitis pintados en un departamento de Londres por Johnny Rotten, cantante de Sex Pistols, suscitó una pregunta: ¿deben conservarse como patrimonio?

Juan David Torres Duarte

El departamento es diminuto y los dibujos están desperdigados por los muros. Hay un hombre portentoso con dientes desproporcionados. Hay una mujer de senos estrambóticos y disímiles. Hay una esvástica, un hombre con una enorme nariz ganchuda, una serie de estrellas rodeadas por palabras variopintas: deprimido, miserable, cansado, enfermo, humillado, aburrido.

Los grafitis fueron dibujados por John Lydon, también llamado Johnny Rotten, quien en 1976 era cantante de Sex Pistols, una banda de punk que producía resquemores en la sociedad británica (fueron vetados por la BBC por God save the queen, un tema contra la reina).

Pasarían 35 años para que dos arqueólogos británicos, Paul Graves-Brown y John Schofield, realizaran un análisis de los grafitis —publicado en la revista Antiquity—y pusieran sobre la mesa una pregunta: “¿Por qué los grafitis y los espacios interiores de 1975 no pueden ser objeto de estudio con la misma seriedad de aquellos que tienen miles de años?”.

6 Denmark Street

Steve Jones, guitarrista de Sex Pistols, se afincó en un departamento diminuto de la 6 Denmark Street, en Londres. La banda —conformada además por Johnny Rotten, Sid Vicious y Paul Cook—, que comenzaba a ser reconocida en el circuito punk, frecuentaba el lugar para ensayar y aun grabar algunos temas.

Johnny Rotten era un diletante. Practicaba el dibujo como un aficionado y decía que podía dibujar lo que fuera, de modo que tenía consigo un marcador negro. Cuando entraba al departamento de Jones, Rotten se mostraba disgustado con el aspecto del lugar. Entonces tomaba el marcador y pintaba los muros. Entre 1976 y 1977, Rotten dibujó a los miembros de su banda, a él mismo, a la novia de Sid Vicious.

En apariencia sólo son caricaturas, retratos exacerbados de sus compañeros de banda. Graves-Brown y Schofield, sin embargo, encontraron algo distinto. “Algunas de las caricaturas eran muy complejas, claramente hechas por alguien con un talento para el arte visual —dice Graves-Brown en entrevista con El Espectador—. En un sentido, pueden ser vistas como un panorama de las relaciones entre los miembros de la banda en ese momento”.

¿Patrimonio?

Los muros del 6 Denmark Street reviven, dicen los investigadores, una época de la sociedad londinense. Por ello, debería pensarse si, como los estudios Abbey Road —donde The Beatles grabaron varias composiciones —, esta construcción es patrimonio arquitectónico y si los dibujos de Rotten son un testimonio arqueológico.

Graves-Brown, sin embargo, duda. “Para ser honesto, no estoy seguro de que sea patrimonio. Y en cualquier caso no estoy interesado en el patrimonio. Encuentro un poco sin sentido la idea de los monumentos y las placas conmemorativas”. En cambio, dicen los investigadores, los dibujos de Rotten son antipatrimonio. “Afirmar que los sitios relacionados con el punk podrían constituir patrimonio —escriben— será considerado como una maldición. Incluso por el propio punk”.

A pesar de ello, Graves-Brown y Schofield sugieren que los Sex Pistols hacen parte de lo “excepcional” y “marginal”; por ello, afirman, es relevante estudiarlos.

Quizá a los Sex Pistols no les gustaría demasiado, porque hace parte del “orden establecido”. Quizá dirían lo que dijo Steve Jones en 1976: “De hecho, nosotros no estamos en la música. Estamos en el caos”.

Temas relacionados

grafitis
Comparte: