26 Jul 2013 - 12:14 p. m.

Buscando la razón de la tragedia

En una grabación se oye a un operario de la cabina avisar del exceso de velocidad. Las teorías sobre las causas del accidente se debaten entre una falla humana o una posible avería en los sistemas de control.

El Espectador

Tragedia en España

El maquinista, Francisco José Garzón Amo, sufrió heridas leves y está ingresado en un hospital de Santiago, custodiado por la Policía Nacional. El sindicato de maquinistas no entiende por qué en el tramo del accidente no estaba operativo el sistema de control de velocidad ERTMS, más eficaz. La vía en la que se registró el accidente había sido remodelada para permitir el tránsito de trenes a alta velocidad, pero no había sucedido lo propio con las señales. Los peritos intentan establecer por qué el tren llevaba una velocidad tan alta en ese punto del recorrido. En una grabación se oye que uno de los maquinistas, el que ocupaba la plaza de la cabina, reporta la velocidad a la que transitaba el tren en los momentos previos al accidente. Llega a decir en un momento que va a 200 kilómetros por hora y cuando se prepara para entrar a la cumbre sube la voz: “¡Voy a 190!”. Una vez el tren se descarrila y se detiene, se escucha nuevamente su voz. Reporta que no puede salir, que le duelen la espalda y el pecho, y repite: “¡Somos humanos! ¡Somos humanos! (...) Espero que no haya muertos porque caerán sobre mi conciencia”. En marzo de 2012 El maquinista, Francisco José Garzón Amo, publicó en Facebook una fotografía de un velocímetro de tren que marcaba 200 kilómetros por hora. Pese a que su cuenta en Facebook ha sido eliminada, un usuario de Twitter logró recopilar varios “pantallazos”.

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