En vivo
Contrato del Mintic: juez decide si envía a la cárcel a tres implicados
Abogados de Emilio Tapia, Luis Fernando Duque y Juan José Laverde se defienden de acusaciones de la Fiscalía sobre su supuesto rol en el escándalo del contrato con Centros Poblados.
Abogados de Emilio Tapia, Luis Fernando Duque y Juan José Laverde se defienden de acusaciones de la Fiscalía sobre su supuesto rol en el escándalo del contrato con Centros Poblados.
Minimizar
12 Apr 2012 - 10:00 p. m.

China, país de turismo médico sin licencia

Los tratamientos con células madre atraen a miles de turistas que probablemente desconocen que según las leyes de ese país son "tecnologías médicas de alto riesgo".

Redacción Vivir

En uno de los barrios más prestigiosos de Shanghái, China, está ubicada la empresa de servicios de salud WA Optimum. Su especialidad: los tratamientos con células madre que, hay que aclarar, están considerados como “tecnologías médicas de alto riesgo” por la legislación de ese país, teniendo en cuenta que las investigaciones sobre tales procedimientos siguen en fase experimental en el mundo.

Pese a lo anterior WA Optimum afirma en su publicidad que “las células madre han demostrado ser efectivas para tratar la lesión cerebral traumática, el infarto, el autismo, el alzhéimer, el párkinson, la esclerosis múltiple, la parálisis cerebral...”, y la lista continúa con un sinnúmero de dolencias que pasan por cicatrices y cirrosis, hasta el rejuvenecimento total del cuerpo.

Como ésta hay decenas de clínicas en China que operan de la misma forma: bajo la ilegalidad, exponiendo abiertamente en sitios web sus servicios, cobrando millonarias sumas y, claro, sin un solo sustento científico de la eficacia de sus terapias con células madre (que provienen del cordón umbilical, de tejido adiposo o de fetos producto de abortos). Son miles los pacientes que están llegando a China en busca de estas terapias.

Así lo acaba de revelar una investigación publicada por la revista Nature, en la que se detalla, por ejemplo, que para tratar el alzhéimer se utilizan entre cuatro y ocho inyecciones de células madre, cada una de las cuales cuesta entre 4.800 y 8.000 dólares. Y el tratamiento del autismo es más costoso todavía.

“Esas clínicas afirman tener éxito con sus tratamientos en pacientes, pero ninguna ha publicado datos de ensayos de control”, asegura David Cyranoski, autor de la investigación. Más adelante se lee en el artículo que “cuanto más dispuestos a creer están los pacientes y los médicos, menos se buscan datos clínicos reales y menos doctores están obligados a generarlos”.

En el informe de Nature, Oliver Cooper, experto en células madre y párkinson del hospital McLean de Belmont, EE.UU., dice que la estafa en que incurren estas empresas tiene una explicación sencilla: “No está claro que la inyección de células madre sobreviva más de unos días en el organismo de los pacientes” (ver artículo adjunto).

Emilio de Benito, periodista de El País de España, explicó recientemente en un reportaje para ese diario por qué después de diez años las investigaciones sobre células madre (a partir de las cuales es posible crear otro tipo de materiales biológicos más especializados) siguen en una etapa juvenil. O, como dice el autor, “todavía no han conseguido hacerse un hueco en la práctica clínica”.

Según De Benito, aunque ha habido algunos ensayos —como insertar neuronas en cerebros de personas con párkinson o restaurar médulas espinales—, los resultados todavía no pueden considerarse exitosos pues la técnica puede representar peligros para los pacientes. El caso de una mujer con párkinson que después de la terapia presentó un tumor cerebral, alertó a la comunidad médica.

“Eso no quiere decir que no haya que seguir investigando —dice De Benito—. Está ahí, y no hay duda de que podremos controlarlo”.

Por ahora China intenta hacer valer su legislación, que acaba de ser reforzada con un decreto que obliga a las clínicas a reportar sus investigaciones y su línea ética.

Temas relacionados

China
Comparte: