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19 Mar 2011 - 9:00 p. m.

"Colombia representa la esperanza"

La visita de Al Gore, exvicepresidente de Estados Unidos y premio Nobel de Paz, fue la excusa perfecta para poner el debate ambiental en la agenda política nacional.

Redacción Vivir

Aunque nunca había pisado territorio colombiano, el exvicepresidente de Estados Unidos y premio Nobel de Paz en 2007, Al Gore, demostró durante el foro organizado esta semana por El Espectador y Caracol Televisión que está bastante enterado de las amenazas y los retos que implica para Colombia el cambio climático.

Ante las más de 1.200 personas que asistieron el pasado miércoles al auditorio de la Biblioteca Julio Mario Santo Domingo, Al Gore repasó las causas que tienen al planeta al borde de una crisis ambiental y explicó cómo afectaría a Colombia un aumento global de temperatura.

Resaltó que al menos 1,4 millones de colombianos podrían convertirse en refugiados climáticos por cuenta de un aumento en el nivel del mar. Imágenes de poblaciones inundadas durante la reciente ola invernal le sirvieron al exvicepresidente para insinuar cómo luciría parte del territorio nacional si la humanidad continúa con un modelo económico que arroja millones de toneladas de CO2 a la atmósfera contribuyendo a su calentamiento.

Sequías y temporadas de lluvias más intensas son otra de las caras que tendría para el país el cambio climático. “El norte de Colombia podría sufrir seriamente una sequía”, advirtió Al Gore a un auditorio en el que hacían presencia el presidente Juan Manuel Santos, el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, exministros, altos funcionarios del Gobierno, líderes de organizaciones civiles y ambientales, académicos, estudiantes y hasta actores y actrices.

Crisis alimentaria, retroceso de glaciares, pérdida de ecosistemas como los páramos, aparición de enfermedades en zonas donde antes no se registraban, huracanes más intensos, entre otras, son las consecuencias que experimentarían los colombianos.

Para Al Gore la solución a la crisis planetaria poco tiene que ver con la ingenua estrategia de algunas comunidades que habitan en los Andes peruanos, que ante el retroceso de los glaciares y la desaparición de la nieve han optado por pintar de blanco las piedras de las altas montañas con la ilusión de reflejar más calor y bajar la temperatura local.

La palabra clave para el autor del libro Our Choice (Nuestra decisión) es “innovación”, y países como Colombia podrían desempeñar un importante papel en el esfuerzo global por detener el cambio climático: “Una de las razones por las que Colombia es vista por otros países como una esperanza es porque a pesar de los muchos problemas que tiene ha logrado que su economía siga creciendo”.

Poner un precio al carbono es la propuesta central de Al Gore para dar un verdadero giro a la actual economía, que está basada en el aprovechamiento de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo a costa de las repercusiones sobre el medio ambiente. “Sé que es difícil políticamente lograr esto, pero estamos en uno de esos momentos de la historia en que tenemos que pensar diferente”, señaló el premio Nobel de Paz en 2007.

Al crear un impuesto que pagarían quienes emitan CO2 a la atmósfera se lograría llevar la economía mundial hacia un modelo más amigable con el medio ambiente. Por un lado, las industrias buscarían ser más eficientes para reducir sus emisiones a la atmósfera. Por otro, se impulsaría el consumo de energías renovables como la solar, eólica, geotérmica y los biocombustibles.

Hasta ahora, estas nuevas fuentes energéticas no han logrado morder una mayor porción del mercado mundial de energía porque resultan mucho más costosas que las fuentes tradicionales como el carbón y el petróleo.

Carlos Alejandro Pérez, presidente de Caracol Televisión y quien inauguró el foro con Al Gore, señaló que “Colombia no es sólo la Arabia Saudita de la biodiversidad. Debería ser igualmente la Meca de la conservación, el lugar de peregrinación para quienes han hecho de la preservación de la vida en este planeta una causa irrenunciable”.

Tan sólo 24 horas después de la visita de Al Gore, el ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado, anunciaba que la explotación minera en el páramo de Santurbán no era legal y atentaba contra el patrimonio natural del país. Una buena señal del valor que está cobrando el medio ambiente en las decisiones políticas del actual Gobierno.

Santos: “La meta es traer tecnología al país”

El miércoles pasado en el foro organizado por El Espectador, el presidente Juan Manuel Santos lamentó que dos décadas después de la gran Cumbre de Río, donde se habló de un acuerdo global para detener el calentamiento global, la situación sea frustrante.

Santos señaló que todavía no existen instrumentos efectivos para desestimular la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera. “Si hay que imponer un impuesto al carbono como lo propone el exvicepresidente Al Gore y otras personas, bienvenido sea”, apuntó el jefe de Estado.

En la búsqueda de nuevas fuentes energéticas Santos resaltó que Colombia es un país que tiene mucho por aportar: “Nuestra meta es traer más ciencia y tecnología de punta para aprovechar nuevas fuentes de energía alternativa y sostenibles”.

El mandatario aprovechó la ocasión para dejar en claro que para el Gobierno es una prioridad la protección del medio ambiente.

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