24 Feb 2017 - 7:04 p. m.

Conmovedora historia de mujer que decidió tener a su bebé sin cerebro para donar sus órganos

"Conocer a Eva tiene un precio. Vamos a ir al hospital para un nacimiento y vamos a volver a casa sin un bebé”, dice el periodista de ESPN, Royce Young a través de una carta que publicó en sus redes sociales.

Redacción actualidad

Los esposos Keri y Royce Young, un matrimonio de ocho años, conmueven al mundo con una historia que de sólo conocerla le pone los pelos de punta a cualquiera, sólo de imaginarse qué haría si estuviera en su lugar. (Lea también: Tras extraña enfermedad, murió la pequeña Victoria, hija del cantante Wisin)

Cuando tenía 19 semanas de embarazo, Keri y su esposo Roy, redactor de ESPN, asistieron a la primera ecografía con la ilusión de cualquier pareja de ver por primera vez el fruto de su amor y conocer el estado del bebé.

Lastimosamente, no fue positivo. La doctora revisó cautelosamente al bebé y aunque les informó que esperaban una niña, algo no estaba bien. Eva tenía un grave problema de salud: no tiene cerebro. Lo que borra cualquier esperanza de vida después de salir del estómago de su mamita.

“Pienso en el momento en que supimos que Eva no era perfecta. Cómo, 30 segundos después de que la doctora nos dijo que nuestra bebé no tenía cerebro, aunque de algún modo todo su cuerpo lloraba intensamente, Keri miró y preguntó: “¿Si la llevo hasta el final del embarazo, podemos donar sus órganos?”, relata Royce Young en una carta que difundió a través de su Facebook para dar a conocer al mundo la mujer héroe que tiene a su lado.

“Recuerdo que nuestra doctora puso su mano sobre el hombro de Keri y dijo: “Ay, querida, es tan valiente lo que acabas de decir”. Algo así como, qué bonito de tu parte, pero por favor. Keri lo decía en serio. Allí estaba yo, abatido y con el corazón roto, pero de repente me levanté de ese estado y simplemente me impresionó. Veía a un superhéroe encontrar sus superpoderes. En el que era el peor momento de su vida, al saber que su bebé iba a morir, a ella le tomó menos de un minuto pensar en alguien más”, dice otro de los apartes de la carta.

Así fue como Keri decidió que continuaría con su embarazo y aunque tiene claro que su bebé morirá al nacer, también sabe que Eva es un milagro y que podrá salvar vidas al donar sus órganos.

“Todo el proceso ha sido duro, pero como alguien que está viendo todo desde la tribuna, así como ustedes, digo que Keri ha estado en la trinchera todo el tiempo, sintiendo cada pequeña patada, cada hipo y cada balanceo. En todo momento de cada día ella recuerda que lleva adentro suyo una bebé que morirá. Su espalda le duele. Sus pies le duelen. Todas las cosas súper divertidas del embarazo le están pasando. Pero la luz al final del túnel de sus nueve meses se convertirá en una oscuridad. Ella es quien tendrá que lidiar con todo lo que implica tener un bebé, la leche que le va a salir, el proceso de recuperación, etc., pero sin un suave y bello recién nacido al que mirar para recordar que todo eso valió la pena”, agrega en la misiva, la cual acompañó con una foto de su esposa durmiendo.

Royce dice que la principal razón de traer a Eva al mundo fue donar sus órganos, pero no para quedar como las mejores personas del mundo sino porque se dieron cuenta que Eva estaba viva y que merecía conocer a su mamá y a su papá, “lo que nos dio el motivo para seguir adelante”.

Ambos son conscientes que afuera una familia sufre esperando un milagro para su bebé, sabiendo que otro bebé tendrá que morir primero. “Eva puede ser ese milagro”, dice Royce.

Finalmente culmina su carta con unas fuertes palabras que resumen el dolor al que se enfrentarán el próximo 7 de mayo cuando nazca Eva.

“Nos acercamos a la línea de llegada y aunque será increíble atravesar ese proceso y conocer a Eva, tiene un precio. Vamos a ir al hospital para un nacimiento y vamos a volver a casa sin un bebé”.

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