4 Jun 2013 - 4:00 a. m.

Controversia por interés de Colombia en la OTAN

Venezuela, Bolivia y Nicaragua dicen que intención de Colombia de ingresar a esa organización es una amenaza para la región. Análisis.

El Espectador

El anuncio del presidente Juan Manuel Santos, el sábado pasado, en el sentido de que el ministerio de Defensa suscribiría este mes un acuerdo con la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) con miras a su ingreso a esa organización de carácter militar, provocó ayer un fuerte rechazo por parte de los presidentes de Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

Sin embargo, fuentes de la OTAN indicaron ayer a la agencia EFE, desde su sede en Bruselas, que Colombia “no cumple los criterios geográficos” para ser miembro, pero que prepara un acuerdo que “permitiría el intercambio de información clasificada entre la Alianza y Colombia“, y “no hay planes inmediatos para establecer una asociación formal” entre ambas partes, dijeron.

A pesar de estas precisiones el presidente de Bolivia, Evo Morales, insistió en que la situación es una “amenaza” para la región y pidió al secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el venezolano Alí Rodríguez, que convoque “de emergencia” una reunión del Consejo de Seguridad del bloque. 

“Cuando internamente EE.UU. ya no puede dominarnos a países, a Gobiernos, a pueblos antiimperialistas, ¿cómo es posible que Colombia pida ser parte de la OTAN? ¿Para qué? Para agredir a Latinoamérica, para someter a Latinoamérica, para que nos invada la OTAN como ha invadido en Europa y África“, insistió.
Mucho más claro fue el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega: “Que un país latinoamericano se quiera incorporar a la OTAN, será instrumento de una política para debilitar y tratar de destruir el proceso de unidad que vive la región”.”

La ocasión se prestó para que el jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, pronunciara una nueva andanada de críticas contra el gobierno colombiano, y calificara como “aberrante” ,“la intención de Colombia de integrarse a la OTAN, al tiempo que apoyó la solicitud de su par boliviano, Evo Morales, de reunir a los miembros de la Unasur para evaluar las amenazas.”

Las declaraciones de Maduro frenan, al menos por ahora, a su intención manifestada la noche del pasado viernes, cuando aseguró que evaluaba cómo configurar las relaciones binacionales, alteradas tras el encuentro que el líder opositor venezolano, Henrique Capriles, sostuvo el pasado miércoles en Bogotá con el presidente Manuel Santos.”

Ante la controversia regional generada por el capítulo de la OTAN, una vez más el gobierno del presidente Santos ha decidido acogerse a los canales diplomáticos, tal como lo ha hecho frente a las críticas generadas por el tema Capriles, y se ha mostrado cauto. Al cierre de esta edición, la cancillería colombiana no se había pronunciado, evitando así la llamada diplomacia de micrófono para bajarle la temperatura a esta tormenta política en la que ahora tiene como antagonistas no solo a Venezuela, sino a Bolivia y Nicaragua.

Por ahora , la expectativa se centra en el determinante rol que deberá jugar la canciller María Angela Holguín para calmar los ánimos y en si en la Unasur acogerán o no la petición del presidente de Bolivia, Evo Morales.

Cuenta de cobro a una apuesta diplomática

Los movimientos que ha venido realizando Colombia en el escenario político internacional, como la solicitud de ingreso a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), le pasaron cuenta de cobro con los aliados políticos de la región, en especial con los países miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). Así lo manifiesta el profesor Enrique Serrano, experto en problemas políticos y económicos internacionales, quien sostiene que pese a las explosivas reacciones de algunos mandatarios de la región, se trata de movimientos audaces de la diplomacia colombiana.

“Más allá de lo que se pueda pensar, la apuesta de Colombia es de carácter pragmático, que no tiene que ver con asuntos de seguridad y mucho menos de afectar a la región. Es claro que el ingreso a cada una de estas organizaciones generaría una serie de beneficios para el país y si bien éste en los primeros años de gobierno del presidente Juan Manuel Santos apostó por el restablecimiento de las relaciones, es claro que somos una especie de bisagra materia diplomática. Históricamente hemos tenido como aliados a Estados Unidos y ahora las relaciones son sólidas con los países del hemisferio. A ninguna de las dos se puede renunciar”, explicó Serrano.

Por encima de la reacción de los mandatarios Nicolás Maduro, de Venezuela; Daniel Ortega, de Nicaragua, y Evo Morales, de Bolivia, Serrano sostiene que la decisión de Colombia de manejar todo a través de los canales diplomáticos es acertada y agrega que el país ha tenido una actitud pasiva en el último siglo en materia de relaciones internacionales, más allá del liderazgo de Brasil o Venezuela. El nuevo viraje es algo que puede generar escaramuzas, pero obedece a una política de Estado. Además, agregó que el fallo de la Corte Internacional de La Haya, que redefinió la frontera con Nicaragua, es un tema que obliga a dejar de lado la pasividad habitual y explorar otras alternativas.

‘A Santos lo criticarán en bloque’: Vicente León

En diálogo con El Espectador, Luis Vicente León, analista político venezolano y presidente de la firma encuestadora Datanálisis, una de las más acertadas del país vecino, dio sus impresiones sobre este nuevo episodio de tensión diplomática:

“Creo que la gente había subestimado los alcances de la discusión provocada por Henrique Capriles en Bogotá. Mientras que otros países tuvieron impasses con el gobierno de Maduro, ellos aceleraron la bajada de la tensión y omitieron los comentarios. De otra parte, Santos, realmente, fue más enfrentador cuando le habló de la posición de su gobierno a Maduro sobre su declaración. Esta es la misma estrategia de ‘carrito chocón’ que Hugo Chávez usaba: Él normalmente no era quien iniciaba las peleas, pero una vez entraba o su adversario callaba, salía del juego o contestaba y la guerra era abierta. Ahora Maduro se va a un ataque abierto contra Santos y cualquier cosa que éste haga será tomada como un ejemplo de la razón por la que Venezuela lo ve como un adversario y no como un amigo. Considero que el tema de la OTAN no es más que una excusa en ese proceso. La batalla de ellos (Maduro, Daniel Ortega y Evo Morales) ha sido la de una América Latina unida para luchar contra un mundo bipolar y las grandes potencias representan para ellos el enemigo y la OTAN es el máximo representante de eso, una organización extranjera que interviene militarmente en países. De otra parte, seguramente el Consejo de Seguridad de Unasur será convocado. No creo que vayan a expulsar a Colombia ni que se imponga algún tipo de castigo. Creo que simplemente será un llamado de estos países en contra de la posición del gobierno Santos. Será una crítica abierta y en bloque.

¿Qué es la OTAN?

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está compuesta por las principales potencias del mundo: Estados Unidos, Francia, Canadá, Alemania y Reino Unido. Fue constituida luego de la Segunda Guerra Mundial y tenía por objetivo proteger los países miembros de la inminente amenaza de la Unión Soviética. La OTAN tiene un carácter político-militar y brinda asesoría a las partes en esta materia. A lo largo de su historia ha intervenido en conflictos como el de Irlanda del Norte, Kosovo, las Malvinas, Camboya, Corea del Norte, entre otros. Ha sido fuertemente criticada por su intervención en Libia. Según la Unesco, allí se ha violentado a periodistas y medios de comunicación. Por su parte, en su momento, el ahora presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que la mediación tenía fines económicos.

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