17 Mar 2011 - 9:56 p. m.

Corte Suprema quería ver fracasar el proyecto de reelección

La confesión se la hizo el magistrado Mauricio Gonzalez a la embajada de Estados Unidos. Exdirector de DAS Andrés Peñate agregó que los magistrados no descansarían hasta ver a altos funcionarios del gobierno en la cárcel, idealmente a José Obdulio Gaviria.

El Espectador

Las relaciones entre la Corte Suprema de Justicia y el presidente Álvaro Uribe nunca fueron las mejores. Y cuando trataron de mejorarse siempre hubo algo que las volviera a dañar.

En 13 de mayo de 2009 se conoció la declaración del exjefe de contrainteligencia del DAS, Jorge Alberto Lagos en la que mencionó el alto consejero presidencial Jose Obdulio Gaviria y el Secretario de la Presidencia Bernardo Moreno estaban involucrados en la vigilancia ilegal del DAS junto con el acoso de magistrados de la Corte Suprema tenía enrarecido el ambiente entre la corte y el Gobierno.

Un cable de la Embajada de Estados recordaba una conversación con el entonces magistrado de la Corte Constitucional Mauricio González – ex secretario de la Casa de Nariño y quien meses atrás se había declarado impedido para votar la reelección inmediata, precisamente por ese vínculo con el Gobierno- en la que éste preveía que la pelea entre los dos poderes – justicia y gobierno- no iba a acabar pronto.

Gonzalez expresó que el gobierno había incumplido en entregar a la Corte detalles sobre las actividades adelantadas por el DAS como el propio presidente Uribe se los había prometido. Según González, ese hecho había disipado cualquier señal de buena voluntad para enderezar las relaciones que hubiera mostrado Uribe en sus reuniones con los magistrados.

Las Cortes reaccionaron con fuertes palabras, reseñó el entonces embajador William Brownfield, para luego citar que el 14 de Mayo la Corte Suprema expidió una carta pública demandando nuevamente una declaración por parte del Presidente sobre los seguimientos a magistrados.

Tras advertir que no habría arreglo entre Uribe y la Corte, el magistrado Gonzalez interpretó el ambiente que se vivía en la corte y el sentimientos generalizado de los magistrados: “la Corte Suprema quiere ver el proyecto de la reelección de Uribe fracasar y varios funcionarios del gobierno encarcelados por las actividades del DAS”.

González no tenía muchas esperanzas de que nuevos diálogos entre Uribe y los magistrados pudieran mejorar las maltrechas relaciones, aclarando que todo dependía de las decisiones de la Fiscalía, con la cual no había posibilidad de negociación.

El exdirector del DAS Andrés Peñate, ese mismo día, fue más lejos y le dijo al embajador de Estados Unidos en Colombia que temía que la Corte Suprema estuviera buscando chivos expiatorios y aseguró que los magistrados “no estarían felices hasta que altos funcionarios del Gobierno  – idealmente Jose Obdulio Gaviria – fueran encarcelados”.

La rama ejecutiva también le subió a la temperatura a la situación por esos días. El excomisionado de Paz y en ese momento presidente del Partido de la U, Luis Carlos Restrepo, reanudó su petición formal de que el Congreso investigara los presuntos vínculos entre narcotraficantes y algunos magistrados de la Corte Suprema.

Restrepo aseveró que Salvatore Mancuso había dicho que tenía influencia en la Corte.
 

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