16 Jan 2010 - 3:30 a. m.

El agua: preocupación creciente

El riesgo de racionamiento en Cali y Cúcuta, sumado a la dramática situación que viven 120 municipios del país, encendió nuevamente las alarmas sobre la necesidad de endurecer las medidas para proteger el vital líquido.

Redacción Vivir

A pesar de los esfuerzos de las autoridades ambientales por incentivar el ahorro de agua y su uso adecuado, la fuerte sequía que sufre el país, y que se prolongará por los próximos dos meses, no sólo ha afectado el abastecimiento del preciado líquido en 20 municipios, sino que amenaza con la necesidad de imponer su racionamiento en dos grandes ciudades: Cúcuta y Cali.

La nota fue anunciada el viernes por el ministro de Medio Ambiente, Carlos Costa, quien se mostró preocupado por la escasez de agua en la capital del Valle del Cauca y Norte de Santander. Aunque las altas temperaturas, los incendios forestales y las heladas por cuenta del Fenómeno del Niño se habían previsto, Costa advirtió que hay que ser precavidos y mantener las alertas, pues los pronósticos indican que en abril las lluvias no serán tan intensas como se creía.

Como si esto fuera poco, el presidente Álvaro Uribe admitió que de mantenerse este panorama el país tendría que abastecerse de víveres en el exterior. La preocupación del gobierno es, especialmente, por los cultivos de maíz, papa y hortalizas.

Sin embargo, el Gobierno insiste en que a pesar de que 100 municipios de la Costa Atlántica, la Orinoquia, Cundinamarca (La Mesa, Anapoima, La Palma, Paratebueno, San Juan de Rioseco y Vergara), Tolima, Nariño y Huila, entre otros, están en riesgo de quedarse sin agua, el nivel de los embalses del país es del 70%, lo que brinda un parte de tranquilidad y elimina, por ahora, las probabilidades de un racionamiento de energía.

Uno de los casos más dramáticos es el que viven los habitantes de La Mesa, en donde la situación es verdaderamente caótica. En entrevista con Caracol Radio, Félix Guerrero, gerente de la empresa Aguas de Cundinamarca, explicó que la población de este municipio utiliza en promedio 100 litros de agua por segundo, pero que en estos momentos no están recibiendo ni siquiera 30 litros, por cuenta de la sequía. La situación también es bastante crítica en el río Magdalena, que presenta el nivel más bajo que se ha registrado desde 1996, lo cual dificulta su navegabilidad.

En medio del preocupante panorama que enfrenta el país y que probablemente no mejorará hasta que comiencen nuevamente las lluvias, El Espectador  recorrió uno de los principales reservorios de agua del país, el embalse de Chuza en Chingaza, donde pudo constatar que a pesar de que no presenta una situación crítica, sus niveles han venido disminuyendo significativamente.

“No debemos bajar la guardia”

Mientras el viernes en Antioquia se reportaban otros tres incendios  forestales, en los municipios de Bello, Girardota y Sopetrán, la viceministra de Medio Ambiente, Claudia Mora, pidió a los colombianos no bajar la guardia en la prevención y denuncia de estos episodios. “El 8 de enero el reporte era de 2.216 hectáreas afectadas y hoy es de 3.757”, advirtió preocupada la funcionaria, quien a su vez explicó que la recuperación de cada hectárea le cuesta a la Nación cerca de $23 millones.

Hasta el momento, 122 municipios de 15 departamentos han sufrido las consecuencias del fuego en sus bosques, que en el 95% de los casos es producto del descuido de los habitantes que no han acatado las recomendaciones del Gobierno de abstenerse de realizar fogatas, arrojar vidrios, utilizar pólvora o hacer quemas con fines agrícolas.

Para evitar que durante estos próximos dos meses de sequía se sigan presentando conflagraciones, el Comité Nacional de Incendios estableció una serie de lineamientos para las autoridades municipales como, por ejemplo, definir los puntos de riesgo, identificar las vías de acceso a estos lugares vulnerables y extremar las medidas de prevención.

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