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20 Jul 2020 - 8:35 p. m.

El colombiano que triunfa en Francia con la venta de chorizos

Es abogado manizalita y tomó la decisión de emprender en Europa. Desde el 2016 vive en París y ha enamorado a los habitantes de este lugar con uno de los componentes tradicionales de la cocina colombiana: el chorizo. Durante la pandemia realizó cambios en su negocio, asegura que esta crisis fue algo positivo para su emprendimiento. Esta es su historia.

Juan tiene 37 años y lleva tres viviendo en París, nació en Manizales y como buen manizalita, como él mismo asegura, es un hombre de arranque y empeño, aspecto que le ha permitido cumplir todo lo que se ha propuesto. Como muchos colombianos siempre soñó con dar a conocer sus talentos en otras tierras, otros países. Es abogado. Su sueño se cumplió en 2012 cuando viajó a Australia como parte de su plan de reforzar sus estudios en derecho, pero estando allí decidió volver a su tierra, aquella que lo vio crecer profesionalmente por más de 5 años.

Después de dos años en su país natal viajó a Buenos Aires, Argentina. “Me cansé de ser abogado y arranque para esa ciudad a estudiar cocina, luego de aprender lo básico viajé a París, en el 2016, con la idea de trabajar en lo que había estudiado, agarrar experiencia y devolverme para Australia. Pero todos los planes cambiaron cuando me enamoré de mi profesora de francés y monté el ‘Man de los chorizos’, asegura el colombiano en entrevista con El Espectador. Su acento un poco paisa sigue intacto.

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Ya en Francia logró conseguir trabajo, un empleo que no le duró mucho y pronto se quedó sin cómo mantenerse. Fue allí cómo nació su idea de negocio, la misma que lo ha convertido en un hombre exitoso y feliz. “Un día me di cuenta de que no me gustaba trabajar para otros, entonces saque mi espíritu emprendedor y le di vida a ‘El man de los chorizos’”. Juan tenía claro que quería vender comida y descubrió que en este país del viejo continente el embutido no era tan sabroso como el que hacen en Colombia, así que decidió poner en práctica lo que había aprendido en Argentina.

"Empecé vendiendo en la página 'Colombianos en París'. Dije con sinceridad que tenía 3 kilos de carne para unos chorizos y que esperaba el apoyo de quienes quisieran probarlos. Tras la publicación, un colombiano me hizo el pedido, cuando fui a llevarlo comencé a hablar con él y me contó su historia. Al final de la conversación cuando me iba a pagar, me dijo: '¡deje así!'. Creo que le di pesar", cuenta Castillo. Asegura que no pensaba que entregar ese pedido y el gesto del compatriota le diera la idea para empezar a darle forma a su emprendimiento.

Una ‘choricleta’ (como bautizó a la bicicleta en la que entrega sus pedidos), su acento casi paisa, 30 euros y sus redes sociales fueron suficientes para que Juan Castillo se convirtiera en el ‘Man de los chorizos’. “Todos los días me levanto a la 6:00 a.m. y me acuesto sobre las 12:00 p.m., menos los domingos, este día no lo trabajo por petición de mi esposa. Entre semana, en las mañanas manejo las redes sociales, recibo los pedidos, luego, con la ayuda de mi papá, elaboró los embutidos y los despacho. En medio de todo eso saco tiempo para contestar llamadas o mensajes. Recibo alrededor de 100 mensajes diarios por Instagram, Facebook y WhatsApp”.

Cuando Castillo llegó a Francia tomó clases de francés y lo que él no esperaba era que quien le daba las lecciones del idioma del amor terminaría siendo la persona con la que compartiría su vida. Hoy, cuatro años después de aterrizar en tierras ajenas a él, vive con su esposa, en pocos meses será papá de Carlota. En París vive su hermana y sus padres. “Aquí no me siento nada solo, estoy muy bien acompañado de mi gran familia”, expresa Juan con alegría. El colombiano durante su estadía en Francia le ha dado la mano a varios compatriotas, que como él han llegado tras el sueño de una nueva vida.

“Actualmente trabajo con cuatro colombianos más, quienes quedaron sin empleo durante la pandemia por COVID-19. En el tiempo de cuarentena me dediqué a ayudar a otros compatriotas, sobre todo indocumentados que quedaron sin sustento por la crisis y no podían recibir ayudas del gobierno francés. Después del confinamiento la gente respondió muy bien al negocio, las ventas explotaron y la ayuda de los otros colombianos fue necesaria”, afirma ‘El man de los chorizos’. “Con ellos ya podía ir por todo París y en los suburbios empecé a vender mucho”.

Asegura que la pandemia fue para él la oportunidad de crecer, pues no solo le permitió descansar, ayudar y adaptarse al país, sino que le mostró el camino para seguir avanzando. “El camino es crecer ayudando, crecer entre todos”, dice. Hoy sus productos son tendencia en Francia y Colombia, pues ha hecho bien la tarea de darse a conocer y no solo por el embutido, también por los relatos que publica en sus redes sociales donde tiene más de 13 mil seguidores, son textos llenos de humor en donde cuenta la experiencias y anécdotas de sus comensales al momento de recibir el pedido.

Aunque la mayor parte de sus clientes son colombianos, asegura que los franceses se están enamorando del producto. Su mayor reto fue “descubrir el amor de la gastronomía colombiana en Francia, el país de la gastronomía. Acá no hay posibilidad de ofrecer algo médiocre, a los franceses no se les puede ofrecer algo que no sea de calidad en materia culinaria. Me siento muy satisfecho por la reacción de la comunidad francesa frente a mi producto”, afirma con orgullo.

Asegura que lo que más extraña de su tierra es el arroz chino colombiano, las montañas de su Manizales y su hermano. Además, envía un mensaje a todos aquellos que quieren emprender en el extranjero y no saben cómo. “Lo primero es que se lancen, dejen el miedo, lo segundo es establecer un plan serio. Es necesario investigar el mundo en el que se van a sumergir. Si vienen a Francia, por ejemplo, es importante saber algo del idioma o venir con intenciones de aprender”, expresa el colombiano.

Deja un menaje que se lee cuando se caminan las calles de este diverso país. “Los colombianos somos emprendedores por naturaleza, entonces la idea de uno de nosotros es maravillosa en donde sea que nazca. Se necesita es de ganas para salir adelante y nosotros de eso sí que sabemos”.

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