17 Sep 2013 - 1:17 p. m.

El "Costa Concordia" vuelve erguido tras 20 meses de su naufragio

Una vez enderezado, será autorizada la búsqueda por parte de un equipo de buceadores de los cuerpos de los dos desaparecidos en el naufragio.

El Espectador

El crucero de lujo "Costa Concordia", como un gigante salvado de las aguas, volvió este martes a la posición vertical, 20 meses después de su trágico naufragio en la pequeña isla italiana del Giglio, donde permanecerá varios meses antes de ser remolcado para su desguace.Desde la orilla, el enorme palacio flotante que se encalló el 13 de enero de 2012, dejando 30 muertos y dos desaparecidos por culpa de una maniobra torpe de acercamiento, resalta en el horizonte, erguido. (Ver imágenes del operativo).

Uno de los costados, el de estribor, que permaneció por meses dentro del agua salada, está destrozado, como si hubiera sufrido un bombardeo, sostiene un periodista del Corriere della Sera.Sillas amontonadas, cortinas rasgadas, pedazos de muebles se pueden observar al ampliar las fotografías.

"Hemos superado la etapa más importante, sin duda la más difícil, no teníamos un plan alternativo en caso de fracaso", comentó satisfecho el sudafricano Nick Sloane, quien dirigió la titánica operación de enderezamiento, todo un reto para la ingeniería naval.

La compleja operación sin precedentes para enderezar el buque de 17 pisos, 290 metros de eslora y 114.000 toneladas -más largo y casi el doble de pesado que el "Titanic"- duró en total veinte horas.

La nave, que tenía 65 grados de inclinación cuando estaba recostada sobre los arrecifes, inició la rotación impulsada por 36 enormes cables de acero enlazados a pequeñas torres instaladas para la operación.

Al alba, a las 04h00 locales (02H00 GMT) la operación se completó oficialmente y la imponente silueta herida del "Costa Concordia" se imponía en el horizonte."La nave está vertical y se apoya sobre plataformas", anunció emocionado Sloane, quien dirigió la operación que permitió que la nave descanse ahora erguida sobre falsos soportes instalados a 30 metros de profundidad y sostenidos por sacos de cemento.

"Ha sido emocionante, una hermosa satisfacción", reconoció el experto en rescates navales tras elogiar el esfuerzo tecnológico de su equipo, formado por unas 500 personas de 26 nacionalidades, las cuales desde hace 16 meses trabajaban en el inédito proyecto.

Considerado como un héroe, aplaudido y abrazado por los habitantes de la isla, donde todos lo conocen, Sloane dirigió con sangre fría la operación desde una plataforma flotante junto con once expertos, entre ellos varios ingenieros, informáticos y buceadores.

Pasarán varios meses antes de ser remolcada. Una vez enderezado, será autorizada la búsqueda por parte de un equipo de buceadores de los cuerpos de los dos desaparecidos en el naufragio: una pasajera italiana y un camarero indio.

"Los corredores que se habían convertido en precipicios por la inclinación podrán ser de nuevo recorridos", comentó el responsable de la Protección Civil, Franco Gabrielli, quien ordenó primero una inspección de la nave.

Familiares de los desaparecidos se encuentran ya en la isla con el deseo de dar sepultura a sus allegados.En la siguiente etapa, la nave será estabilizada con la instalación de quince nuevos flotadores-estabilizadores en la parte izquierda del casco y, gracias a un sistema neumático, se irán vaciando para permitir que el barco flote y se pueda remolcar.

"En el primer semestre del próximo año será remolcada", anunció Gabrielli.Todavía no se ha establecido el puerto al que será transportada para ser luego desguazada. Se examinan varias posibilidades: Piombino (el más cercano), Nápoles o Palermo, los únicos preparados para ello.

El crucero será reparado y estabilizado a través de cables y tirantes de acero a partir de noviembre de manera que aguante los meses de invierno.

"Tenemos aún mucho trabajo por realizar", comentó Sloane, quien verificará con su equipo el nivel de los daños sufridos por el casco y si puede ser remolcado.

La empresa ítalo-estadounidense encargada de la operación, Titan-Micoperi, intentará recuperar las cajas fuertes y los objetos de valor de las cabinas de los 4.000 pasajeros, tal como previsto en el contrato para el rescate, que hasta ahora ha costado unos 600 millones de euros.

Todo ello deberá ser realizado respetando el medio ambiente, ya que la isla es una de las mayores reservas marinas del Mediterráneo, por lo que movimientos ecológicos y el ministerio del Ambiente han exigido un constante control de sus aguas. 

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