17 Sep 2012 - 10:26 p. m.

El largo brazo de la crisis europea

El largo brazo de la crisis europea se ha topado con que no todo son cifras, no todo son porcentajes para ubicar en el debe y en el haber, y ante eso, los gobiernos se tiran la pelota desde Bruselas hasta Lisboa y mientras tanto la gente aguanta como puede.

Por Ladypapa, colaboradora de Soyperiodista.com

Quienes gustan de clasificar y reducir la vida a números y porcentajes se van a ver en un serio aprieto con lo que está sucediendo en España, en materia de educación especialmente, seguro que estarán muchos días trasladando cifras de un lado a otro a ver donde les cuadra mejor, dependiendo de lo que más convenga contar al público.

Y es que la noticia se las trae, por un lado, debido a la crisis se están recortando las ayudas a padres de familia para la compra de libros y/o uniformes, también para los comedores y las bibliotecas en los institutos, las becas igualmente se verán afectadas por la tijera estatal, el número de profesores se ha reducido considerablemente al igual que sus sueldos, ya que como funcionarios del estado, fueron los primeros en verse afectados.

La calidad de la enseñanza no ha salido ilesa, se han eliminado asignaturas importantes, la cuestión del culto está en un limbo y el número de alumnos se ha aumentado por curso, es decir que un profesor tiene ahora más alumnos por aula.

La otra parte, la que viene a alterar el orden establecido reside en el número de estudiantes hijos de inmigrantes que han tenido que abandonar los estudios en España, pues sus padres han regresado a sus países de origen, o se han trasladado a otro país, o simplemente, ya no pueden hacer frente a los costos de la educación de sus hijos, a pesar de que la educación es obligatoria.

Hace unos años, cuando España era el dorado de la inmigración, el número de alumnos aumentó considerablemente, evitando que muchos colegios e institutos de las provincias españolas, que estaban a punto de cerrar por falta de alumnos, no lo hicieran y al contrario, revivieran. El gobierno español invirtió en la preparación de colegios y profesores para absorber ese número de niños y adolescentes provenientes de Sudamerica, Africa, China y este de Europa, se implementaron asignaturas adicionales, incluyendo idiomas como el árabe o el mandarín, para hacer menos difícil la adaptación de estos niños y niñas al mundo escolar español.

Hoy, los hijos de los inmigrantes, se han marchado, han dejado las aulas vacías y en el área universitaria, incluso hasta los jóvenes españoles están enfilando sus destinos hacía países donde tengan un futuro, ya sea en América, Europa o Asia.

Ese es el rompecabezas de las estadísticas, recortes por un lado, pues el gobierno considera que tiene muchos gastos en educación, pero la educación requiere de sujetos, de seres humanos a quienes ofrecérsela y las aulas se están quedando vacías.

Así las cosas el largo brazo de la crisis europea se ha topado con que no todo son cifras, no todo son porcentajes para ubicar en el debe y en el haber, y ante eso, los gobiernos se tiran la pelota desde Bruselas hasta Lisboa y mientras tanto la gente aguanta como puede sin entender mucho que es lo que está pasando y lo que va a pasar, por si acaso, mejor hacer las maletas.

Por Ladypapa, colaboradora de Soyperiodista.com

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