11 Nov 2008 - 4:00 a. m.

El Machín espantó a los campesinos

Otros dos volcanes, también andinos, concentran la atención de pobladores y expertos. El Reventador, en Ecuador, presenta emanación de lava; mientras el del Huila fue declarado en alerta naranja. El movimiento más fuerte que habían sentido los campesinos se había presentado el pasado 28 de diciembre, cuando hubo 140 sismos.

Olga Lucía Garzón/ Especial para El Espectador

Colombia y Ecuador permanecen en alerta por la actividad de tres de sus volcanes. En el vecino país, el  Reventador, localizado a 90 kilómetros al este de Quito, presenta actividad eruptiva con permanente emanación de lava que aún no alcanza a atemorizar a los vecinos del coloso, según las agencias internacionales.

Otro panorama se presenta con los cambios sísmicos registrados en los últimos días en el volcán Nevado del Huila, que se extiende a los departamentos del Cauca, Tolima y Huila, y que llevaron a las autoridades a decretar desde el pasado sábado la alerta naranja en la zona. Las emanaciones de azufre y cenizas alcanzaron a cubrir poblaciones localizadas a 20 kilómetros, como los resguardos indígenas Wila, Mesa de Caloto y Tóez, en el Cauca. En el interior del volcán, en promedio, se están registrando mil 400 sismos cada 24 horas, mientras en poblaciones como Tacueyó y Toribío se informó de caída de ceniza en la mañana de este lunes

La situación parece ser más delicada con el volcán Machín, en el Tolima, donde en la madrugada del domingo un fuerte cimbronazo y un rugido espantoso despertaron a los habitantes de la zona aledaña  al volcán, que percibieron que, a diferencia de otras ocasiones, esta vez el peligro de morir era inminente. Las autoridades decretaron desde el domingo la alerta amarilla.

Por eso, sin pensarlo dos veces, más de 450 familias cogieron niños y ancianos y salieron espantados, unos en camperos y otros a pie. Atravesaron caminos escabrosos, taponados por los derrumbes y averiados por los temblores. Soportaron la caída de piedras y el miedo de pensar que podía ser demasiado tarde.

José Hernando Uribe es un campesino de la vereda Mirador, ubicada prácticamente en la boca del volcán, quien relata: “Ya nos habíamos acostumbrado a los temblores seguidos y a oír rugir al volcán, pero el domingo fue diferente. Nosotros (los campesinos) lo conocemos y sabemos que es así”.

El movimiento más fuerte que habían sentido los labriegos se había presentado el pasado 28 de diciembre, cuando hubo 140 sismos, algunos por encima de tres grados en la escala de Richter.

“En esa ocasión nadie se preocupó por salir, porque no vimos la necesidad. Ahora es otra cosa, el volcán cambió”, confirma Hugo Cristiano, de la vereda El Moral, del corregimiento de Tapias, quien llegó al albergue del Coliseo de Ferias de Ibagué con su esposa y dos niños.

Para Fabiola Tangarife, de la vereda San Lorenzo Alto, la partida fue más difícil porque dejó a su hija de 34 años y a su nieto.   Asegura que se enfermó de los nervios y tuvo que ir a urgencias. “Me parecía que el volcán iba a explotar y que nos iba a alcanzar. Lo único que pensaba era, ¿para dónde coge uno?

Dentro del albergue del Coliseo de Ferias, organismos como la Defensa Civil y la Cruz Roja, Bomberos, el Comité Regional y Local de Emergencias adecuaron carpas y llevaron alimentos, colchonetas, frazadas y menaje para que las personas encuentren un lugar digno.

Diego Ávila, de la Cruz Roja, afirmó que se llevarán a cabo brigadas de salud continuas para evitar brotes de epidemias.

Tres personas adultas han sido atendidas de urgencia. En horas de la mañana el gobernador del Tolima, Óscar Barreto y  Marta Calvache, subdirectora de Geoamenazas, de Ingeominas,  realizaron un sobrevuelo por la zona.


“Aunque no se pretende generar alarma, es importante que por lo menos 50 familias que viven en el domo del volcán permanezcan fuera. La conducta de El Machín  indica que hay actividad, pero no podemos asegurar si hará erupción en un día, una semana o un año”, afirmó Calvache.

Según el director del Comité Regional de Emergencias del Tolima, Rubén Darío Gómez Walteros, el incremento en la actividad del volcán viene desde el año 2000. El sondeo indica que entonces se registraron 12 movimientos.

En 2004 hubo 96 y en 2005 subió a 316. En 2006 se registraron 787 y el año pasado los movimientos telúricos llegaron a 1.014. El más fuerte se presentó el 28 de diciembre.

Ayer, César Gutiérrez, funcionario del Comité Regional de Emergencias, estuvo en la zona en horas de la mañana. “Podemos decir que la actividad ha venido disminuyendo, hay una relativa tranquilidad”.

El Machín, localizado a 17 kilómetros de Ibagué, a 7 kilómetros del municipio de Cajamarca y a 35 kilómetros de Armenia, en Quindío, es considerado como uno de los volcanes que más daño puede causar en Colombia, especialmente en Tolima, Valle del Cauca, Quindío y Cundinamarca.

Una bomba de tiempo

En caso de una erupción, el volcán arrojaría material que alcanzaría los 40 kilómetros de altura, y por sus laderas bajaría material  caliente que represaría afluentes y ocasionaría una gran avalancha en el río Coello que atraviesa la zona rural de Ibagué y que a su vez desemboca en el Magdalena.

Cerca de un millón de personas y un área inimaginable de tierra se verían afectados por incendios forestales, el arrasamiento y destrucción de vegetación, cultivos, puentes y casas en las orillas de los ríos, inundaciones y daños en electricidad, entre otros efectos.

El gobierno departamental, a través del Comité Regional de Emergencias (Cret), apoyado por Ingeominas, el Igac, los organismos de socorro y los comités locales de emergencias, ha venido realizando capacitaciones para que la gente sepa qué hacer en caso de una emergencia.

Zonas de Amenaza

Los municipios y corregimientos afectados en caso de una erupción son: en Tolima: Cajamarca, corregimientos de Anaime, Toche, Tapias, Saldaña, Guamo, Espinal, Flandes, Girardot, Coello, Chicoral, Gualanday, Valle de San Juan y Payandé. En Quindío: Calarcá,  Armenia, Salento, Circasia, Filandia, Quimbaya, Montenegro, Alcalá, La Tebaida, Barcelona, Córdoba, Pijao y Buenavista.

Las medidas tomadas

El lunes, en horas de la mañana, se reunieron los integrantes de los Comités Locales de Prevención y Atención de Emergencias de Cajamarca e Ibagué con el Comité Regional de Prevención y Atención de Desastres del Tolima para evaluar la situación que se viene presentando y activar todos los planes para este tipo de emergencia.

La Dirección Nacional de Emergencias ordenó el traslado al Coliseo de Ferias de Ibagué de mil colchonetas, mil frazadas, mil mercados, 500 menajes de cocina y 500 de limpieza.

De igual forma, a las veredas ubicadas en las faldas del Machín han sido trasladados de manera preventiva equipos de la Cruz Roja, la Defensa Civil y los Bomberos, con el fin de sensibilizar a la ciudadanía sobre la actividad volcánica.

Acción Social es la entidad  encargada de recibir donaciones de ropa, alimentos o colchones, dependiendo de lo que se requiera, y posteriormente le entrega esas ayudas a la Oficina de Atención de Emergencias para que las administre.

Comparte: