24 Jul 2013 - 4:20 p. m.

El mundo se muere de hambre, pero bota la comida

El mundo desperdicia 1.300 millones de toneladas de alimentos por año; de estas, 100 millones de toneladas corresponden a Latinoamérica. Aunque no existen cifras en Colombia, se estima que el 33% de los alimentos que produce el país se desperdician.

Por D. Katherinne Cruz, colaboradora de Soyperiodista.com

No obstante, de 7.000 millones de habitantes del mundo, hay 925 millones de personas con hambre, es decir una de cada siete personas se va a la cama sin comer.

Estas cifras evidencian la falta de responsabilidad de cada uno de los habitantes, dado que estudios hechos por la organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que un tercio de la comida que se sirve una persona se desperdicia.

En este problema tiene mucho que ver el mercado, dado que incitan al consumidor a comprar más de lo que necesitan con promociones de pague 2 y lleve 3 o los restaurantes que ofrecen buffet, que por un precio fijo inducen a los clientes a llenar el plato.

El aspecto físico de los alimentos es la razón más común por la que se desperdician frutas y hortalizas, ya sea por sobre-maduración o golpes durante el transporte, como sucede en Corabastos, el principal centro de acopio de Bogotá, donde circulan 12.500 toneladas de alimentos de las cuales 1.200 van a parar a los contenedor que funcionan como basureros en la central. Según el tendero Crisanto Moreno, las personas no compran las frutas y verduras que estén magulladas.

Los estudios también muestran que en los países en vía de desarrollo en su mayoría se presenta pérdida (la pérdida se da en las etapas de producción, recolección y poscosecha) debido a que los campesinos no poseen la infraestructura ni la tecnología necesaria para reducir los desperdicios en la producción, recolección y almacenaje.

Los países industrializados son los que más desperdician comida (el desperdicio se da cuando se arrojan alimentos en buen estado a la basura) en su mayor parte proceden de los consumidores debido a la falta de concientización y comunicación de las cadenas y bancos de alimentos.

La responsabilidad frente a los alimentos

El desperdicio de comida ha promovido la realización de campañas en la que se entregan bonos a cambio de que los clientes entreguen los platos sin sobras. Además de movimientos como los Freegans (grupo de personas que rescatan comida buena que otros han tirado) o el G9 (conformado por chef reconocidos que lideran la responsabilidad social frente a la alimentación).

En Colombia existe la Asociación de Banco de Alimentos de Colombia (ABACO) que trabaja con 22 bancos de alimentos, entre ellos el Banco de Alimentos de la Arquidiócesis de Bogotá, que poseen una flota de 5 camiones con los que recorre diariamente la ciudad en busca de alimentos que por alguna razón salen de la cadena comercial (fecha próxima de vencimiento, deterioro en el empaque, o baja rotación),.

Una vez llega un equipo de más de 70 personas entre voluntarios y practicantes realizan el proceso de selección y almacenaje para ser entregados a través de la red de 766 organizaciones que trabajan con población vulnerable, aseguró Hernán Tapias, coordinador de comunicaciones del Banco de alimentos de la arquidiócesis de Bogotá.

Los bancos de alimentos han salvado ciento de toneladas de alimentos, que para el 2011 las distribuyeron a 220 mil personas. Esta iniciativa quiere llegar a más personas pero para esto necesitan la colaboración de cada ciudadano.

La responsabilidad social con el medio ambiente y con las personas que están pasando hambre comienza en casa, ser honestos con el estómago y solo servir lo que en realidad se va a comer, comprar lo necesario, donar la comida que está en buen estado, pero que por algún motivo no lo va a consumir y dejar de lado el aspecto físico del alimento pues este no determina el nivel nutricional.

Por D. Katherinne Cruz, colaboradora de Soyperiodista.com

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