30 May 2020 - 12:07 a. m.

Emociones y alimentación

En época de cuarentena y coronavirus, ninguno de los métodos de prevención para evitar la enfermedad es mínimo. La asepsia, el protocolo del estornudo, pero sobre todo el distanciamiento social han sido los principales aliados de la población para protegerse. Así mismo, la alimentación se ha convertido en la armadura ideal para mantener al sistema inmunológico en sus niveles más altos para poder combatir la enfermedad en caso de adquirirla.

Usualmente, el sistema digestivo es asociado como el procesador de los alimentos que a diario son ingeridos. Sin embargo, en el marco de la Semana Mundial de la Digestión, el doctor Álvaro Montenegro, Gerente Médico de la unidad CHC de Sanofi para Colombia y Perú, recuerda otros roles sorprendentes y positivos que desempeña el sistema digestivo.

La digestión no es inmune a las emociones

El papel de la digestión en las emociones es más importante de lo que suele considerarse. El intestino y su población bacteriana, la conexión del cerebro con el estómago, y el hígado son órganos que tienen como trabajo mucho más que desintegrar los alimentos.

Hoy, para iniciar la Semana de la Salud Digestiva, es importante recordar el papel que cada uno de estos órganos aporta en el fortalecimiento del Sistema inmunológico y en la salud mental, que en esta cuarentena se está viendo afectada.

El cerebro y su conexión directa: el cerebro tiene un efecto directo sobre el estómago y los intestinos, cuya conexión se realiza en ambos sentidos. Un intestino con problemas puede enviar señales al cerebro, del mismo modo que un cerebro con problemas puede enviar señales al intestino. Por lo tanto, el malestar estomacal o intestinal de una persona puede ser la causa o el producto de la ansiedad, el estrés o la depresión.

El Hígado generador de bienestar: Dentro de sus más de 500 funciones vitales en el cuerpo, el hígado es quien procesa y almacena los nutrientes de los alimentos que energizan todo el cuerpo, produce proteínas, procesa medicamentos y desempeña un papel vital en la función inmune, además, trabaja 24/7 para la "desintoxicación" natural, incluidos los alimentos grasos y el alcohol.

El intestino y el estado de ánimo: la mayor parte de la serotonina del cuerpo (95%), un importante neurotransmisor que influye en el estado de ánimo, la mayor parte no se produce en la cabeza sino en el intestino delgado. Un bajo nivel de serotonina puede contribuir a la ansiedad, la depresión y otras afecciones de salud mental. Así mismo, la población bacteriana que vive en el intestino, es el hogar del 70% de nuestro sistema inmunológico, y lo estimula para responder más rápidamente a los patógenos que ingresan al cuerpo y lo atacan.

De la misma manera, el experto indica que las bacterias del intestino pueden tener un papel clave en la forma en que el cuerpo reacciona a algunas condiciones de salud que tienen un impacto en el sistema inmunológico. Y agrega que para proteger estas bacterias en diferentes períodos es indispensable tener una nutrición equilibrada rica en fibras.

“Cuidar la salud del intestino y mantener el equilibrio adecuado de estos microorganismos es vital para la salud física y mental. Algunas de las formas de mejorar la salud intestinal son agregar alimentos fermentados y probióticos a la dieta. Los alimentos ricos en fibra ayudan al crecimiento de la flora intestinal que inclusive pueden estimular el sistema inmunológico.”, puntualizó Montenegro.

El no agregar alimentos ricos en fibra, sumado a la deshidratación, pueden causar estreñimiento. Hay que asegurarse de beber suficiente agua, incluir frutas y verduras, y evitar los edulcorantes artificiales y los suplementos deportivos. Además, los prebióticos como las cebollas, el ajo y las legumbres, alimentan las bacterias buenas en el intestino, restauran la flora intestinal y estimulan el vínculo intestino-cerebro.

Las alertas del sistema digestivo: De esta manera, queda claro que una de las funciones adicionales del sistema digestivo es generar signos de alarma que demuestran que los niveles de estrés y ansiedad están pasándole factura al cuerpo. La acidez estomacal, los calambres abdominales o las heces sueltas podrían ser la forma en que el organismo indica que estos factores externos están teniendo un impacto en su sistema digestivo.

Con Información de Sanofi *

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