5 Nov 2008 - 5:48 a. m.

En Arizona se desvaneció la ilusión republicana

Empezando la mañana, y habiendo dormido apenas unas horas tras una extenuante jornada que involucró siete estados y que concluyó a la media noche del lunes en un mitin en Prescott, Arizona, el republicano John McCain llegó a la Iglesia Metodista Unida de Albright, en Phoenix, para depositar su voto.

Juan Camilo Maldonado / Enviado EspecialPhoenix, Arizona

Decenas de sus seguidores acudieron a acompañarlo en su intento por demostrar que no dejaría que le arrebataran su propio estado. Pero ya la caída había sido profunda. Así lo pronosticaron la mayoría de las encuestas.

Desde las siete de la noche, en la medida en que los diferentes empezaban a cerrar su jornada electoral, la efusividad en los cuarteles generales de McCain en el Hotel Biltmore, en Phoenix, se fue desvaneciendo. Acompañados por la música country de la leyenda Hank Williams, los republicanos vieron caer uno a uno, los estados en que estaban puestas sus esperanzas: Virginia, luego Pensilvania, Florida, Montana, y a las 9:30 p.m. Ohio, la estocada final, más dolorosa, justo en el momento en que Williams tocaba una balada melancólica. Con Ohio se fue la ilusión republicana, ante la arremetida despiadada de los demócratas.

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