7 Mar 2011 - 2:16 a. m.

'En Bogotá, el 'guiño' de Uribe ha incidido en negativo'

Dice que su alianza será con los ciudadanos, que lo peor de la administración de Samuel Moreno ha sido la corrupción y que es difícil creer que ésta haya sido a espaldas del alcalde.

Mariana Suárez / Hugo García Segura

El martes pasado el concejal Carlos Fernando Galán anunció su candidatura por Cambio Radical a la Alcaldía de Bogotá. Hijo menor del inmolado líder liberal Luis Carlos Galán, ha liderado desde el cabildo capitalino las denuncias sobre la presunta corrupción en la administración del alcalde Samuel Moreno, por lo que hoy piensa que lo que la gente quiere es a alguien que le diga cómo vamos a salir de la crisis y le ayude a recuperar la confianza en las instituciones, y en que se va a recuperar el norte que se traía en los últimos años.

¿Por qué la demora en tomar la decisión de aspirar?

El partido me propuso hace varios meses ser candidato y primero tomé la decisión de analizar esa posibilidad en un proceso de consultas y reflexión recorriendo Bogotá, hablando con líderes sociales y comunitarios, así como evaluando si era el momento. Una candidatura no es simplemente una aspiración personal, sino un proyecto colectivo.

¿Es verdad que Germán Vargas Lleras, líder natural de Cambio Radical, estaba molesto por su indecisión?

No creo que estuviera molesto, porque no se está metiendo para nada en la campaña.

Sin duda, su candidatura es la ratificación de la alianza llerismo-galanismo, ¿lo ve así?


Esa alianza siempre ha estado de frente y esta es una cuestión de coherencia política.

¿Llevar el apellido Galán sirve?

Soy hijo de Luis Carlos Galán y eso es motivo de orgullo y un norte. Hago política como creo que él me enseñó a hacerlo y eso me ha llevado a que mucha gente me reconozca. Es más fácil que tengan en mente el apellido Galán que otro, pero al mismo tiempo es un rasero más alto a la hora de evaluar lo que hago.

¿Qué tan difícil cree que será el competir contra candidatos que en el terreno político tienen más experiencia que usted?

Eso es relativo. He estado vinculado a la política desde hace tiempo y la gente está esperando que alguien le exprese cómo salir de la crisis. La juventud puede ser una ventaja, porque somos personas que no estamos contaminadas. Se requiere una acción contundente y rápida en algunos frentes, así como decisiones a largo plazo que logren sacar a Bogotá de los problemas que hoy tiene.

¿En qué frentes exactamente?

Lo primero es el tema de la corrupción. Tenemos que devolverles a los ciudadanos la confianza en las instituciones, que sientan que otra vez vuelven a la Alcaldía personas comprometidas con la ejecución transparente de los recursos. Hay que despolitizar gran parte de la administración y garantizar que lleguen personas técnicas, expertas y transparentes.

¿Y la movilidad?

Hay que aprovechar las herramientas de gestión del tráfico con las que ya cuenta la ciudad. La semaforización que se está desarrollando va a permitir manejar mejor la situación. Tenemos que trabajar de manera inmediata en un plan para destrabar las 500 intersecciones más importantes de Bogotá. En el mediano plazo, lo fundamental del próximo gobierno va a ser la implementación del Sistema Integrado de Transporte. Esa es una decisión que tomó el Gobierno actual y, reconozco, me parece valiente y necesaria. Lo importante es que se implemente de la manera adecuada y que los concesionarios de las 13 zonas cumplan lo que está planteado en los contratos.

¿Hay que seguir adelante con la idea del metro?

Creo en él, aunque hay que avanzar en este proyecto desde ciertas condiciones. Tenemos que seguir con más troncales de Transmilenio e incluir los cables, que han funcionado muy bien en otras ciudades.

Mucho se habla del declive en seguridad, ¿qué hacer?

La ciudadanía tiene que ser parte de la solución. El divorcio que hay entre la Policía y la gente es caldo de cultivo para la delincuencia. Ya la ciudadanía no ve a la Policía como un aliado comprometido en la lucha contra el delito. Por eso tenemos que impulsar el plan cuadrantes implementado por el Gobierno. Bogotá tiene hoy 743 cuadrantes definidos, pero tenemos más de cinco mil barrios, por lo que este número resulta insuficiente. Y otro punto fundamental: está demostrado que el entorno urbano tiene impacto para la seguridad. Las obras que se han hecho han sido desordenadas, con demoras y malos planes de manejo de tráfico. En la carrera 10ª, en medio de la obra de la 26, ha aumentado el número de atracos.

¿Quién o quiénes son los responsables de la crisis que, dice usted, vive hoy Bogotá?


El alcalde y con quien él decidió gobernar. Y esa responsabilidad también recae en quienes desde el Concejo y el Congreso de la República lo han acompañado en sus decisiones.

Hay quienes dicen que Samuel Moreno podría no terminar su mandato, ¿lo ve posible?


Eso dependerá de las decisiones que tomen los órganos de control. No quiero meterme a especular, pero espero que no se pierdan estos meses que quedan. Viene la discusión de revisión del POT en el Concejo y espero que a pesar de la crisis institucional podamos discutir cuál es la Bogotá que queremos construir.

Usted habla de pensar a largo plazo, ¿Peñalosa y Mockus no pensaron así?

Creo que sí, pero hay que ser cada vez más creativos en las soluciones que se busquen para Bogotá. La ciudad debe avanzar en renovación urbana y aprovechar la definición del uso del suelo para garantizar la generación de dinámicas económicas que la hagan más competitiva. Si se planean bien el futuro y el uso de las herramientas con las que se cuentan, se podrán generar recursos para ser independientes de la Nación a la hora de generar inversiones.

¿Hay algo de la alcaldía de Samuel Moreno para continuar?

Ha habido un avance importante en la información catastral y eso permitirá saber cómo es la ciudad y planear mejor el futuro. Y ya lo dije: la decisión de avanzar hacia un Sistema Integrado de Transporte Público.

¿Qué ha sido lo peor de su administración?


Evidentemente los casos de corrupción. Un aparte importante de los recursos que estamos pagando los bogotanos se han ido al bolsillo de corruptos.

¿Cree que, como dice el alcalde, esos hechos de corrupción fueron hechos a sus espaldas?


Me parece difícil creer que haya sido así.

¿Lo trasnocha el respaldo del expresidente Uribe a Peñalosa?


No, es respetable pero lo importante no será quién logre el apoyo de un líder político, congresista o expresidente, sino quién logre el apoyo de los bogotanos.

¿Será que el guiño de Uribe sí pesa en los electores bogotanos?

Pues en el pasado ha incidido en negativo. A quien él ha acompañado no ha llegado a la Alcaldía.

¿Qué lectura hace de la división que se está presentando en los verdes por ese respaldo?

Prefiero no meterme y lo que espero es que el candidato de los verdes pueda participar con nosotros en los debates para discutir cómo sacar a Bogotá de la crisis.

¿Ve posible una candidatura del expresidente Uribe?

Es una posibilidad que creo todavía está vigente.

¿Las alianzas con otros candidatos u otros partidos están en su agenda?

No lo descarto, pero mi meta es llegar a la Alcaldía el próximo 30 de octubre. Me parece que no va a ser fácil que un partido en solitario llegue y por eso hay que abrirles la puerta a las alianzas, que deben ser sobre la base de una concepción clara de ciudad. No voy a hipotecar mi candidatura haciendo acuerdos burocráticos ni dependiendo del apoyo de una u otra persona. La alianza tiene que ser con los bogotanos.

¿Se le mediría a una consulta interpartidista con los liberales o la U?

Antes de definir eso debemos hablar de lo que cada uno piensa se debe hacer por Bogotá. Esto hasta ahora está empezando. Nosotros tenemos coincidencias en el ámbito nacional con el Partido Liberal, con la U y con el Partido Conservador. Hay que ver cómo se traduce eso a la hora de pensar en qué hay que hacer por Bogotá.

¿Cree que el Polo Democrático ya no tiene opción?


No me cabe duda de que la gente quiere un cambio, algo distinto a lo que ha gobernado en estos últimos años y por eso tenemos que proponer ideas claras de cómo hacer ese cambio.

Pero el Polo todavía mantiene un poder burocrático que puede incidir electoralmente...

No me parecería extraño que hubiera un intento de algunos sectores por aprovechar ese aparato burocrático, pero estoy seguro de que los bogotanos están cansados y quieren un cambio.

Carlos E. Guevara, la carta del Mira

Uno más en la baraja a la Alcaldía


El concejal Carlos Eduardo Guevara será el candidato a la Alcaldía de Bogotá por el Movimiento Independiente de Renovacion Absoluta (Mira), según se decidió al término de la convención nacional de esa colectividad, realizada durante el fin de semana en la ciudad.

Bogotano, de 33 años de edad, Guevara es ingeniero industrial de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, con especializaciones en servicios públicos de la Universidad Externado y en ambiente de la Universidad de la Sabana.

Según el senador Carlos Alberto Baena, presidente del Mira, por primera vez se aspirará a seis gobernaciones, 39 alcaldías, 28 asambleas y se contará con candidatos a concejos y juntas administradoras locales en más de 230 municipios del país, con una nutrida participación de jóvenes, mujeres y afrodescendientes.

El Movimiento adoptará además un sistema mixto de elección de candidatos, donde los ciudadanos que cumplan con los requisitos establecidos se inscriben y participan en consulta popular y posteriormente se conformarán las listas cerradas que se presentarán para las elecciones territoriales de octubre.

Las actuales diputadas del Valle del Cauca, Guillermina Bravo; Quindío, Martha Liliana Agudelo, y Risaralda, Martha Cecilia Alzate, aspirarán por el Mira a las gobernaciones en dichos departamentos. Jaqueline Tolosa será candidata a la Alcaldía de Medellín.

Durante la convención se presentaron nuevos cargos directivos del partido. La nueva vicepresidente es Marisol Moreno, quien además se postulará como candidata a la Alcaldía por Villavicencio. El Mira realizará consulta popular el 29 de mayo en cerca de 120 municipios del país.

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