5 May 2010 - 10:36 p. m.

En busca de los hermanos del Sol

Científicos emprendieron su búsqueda para estudiar el origen del sistema solar.

Mariana Suárez Rueda

En medio de la inmensidad del universo, a 3.000 años luz de la Tierra, en algún lugar al que ningún telescopio ni satélite ha podido llegar, se encuentran los hermanos perdidos del Sol. Mil estrellas que se formaron al mismo tiempo que la nuestra y que gozan de características muy similares. Soles hermanos que aparentemente nacieron de nubes de gas gigantescas, desintegradas por el encuentro con agujeros negros.

Desde hace meses astrónomos y científicos de la Universidad de Missouri (Estados Unidos) emprendieron la misión de rastrear el paradero de estas mil estrellas con la esperanza de comprender mejor el origen del Sol, conocer cómo ha viajado a través de la Vía Láctea y de qué forma este desplazamiento afectó el clima de la Tierra, establecer si es posible que algún día su energía se agote, cuándo sucederá esto y cuáles son los compuestos que lo integran.

Sin embargo, esta labor ha sido más complicada de lo esperado. En el rango en donde deberían estar los hermanos del Sol, el espacio también contiene otras 100 millones de estrellas, de las cuales solamente se han podido identificar cerca de 120 mil (muchas de ellas dobles o múltiples), gracias a los resultados obtenidos durante la misión espacial Hipparcos, de la Agencia Espacial Europea, que se realizó a principios de la década del 90.

A pesar de las dificultades que indudablemente este hecho representa, Anthony Brown, líder de la investigación, no sólo está dispuesto a seguir adelante con este ambicioso proyecto, sino que acaba de publicar un informe con los primeros resultados. En entrevista con el periódico El Mundo de España, Brown reveló que probablemente ya encontraron a uno de los hermanos perdidos del Sol.

Se trata de la estrella blanca HIP 21158, ubicada en la constelación de Taurus, que tiene la misma edad del Sol. Pero una inconsistencia en su velocidad, les ha sembrado algunas dudas y por eso el equipo dirigido por Brown prefiere realizar más análisis para confirmar o descartar por completo este hallazgo.

Aunque para muchos esto pueda sonar decepcionante, Brown explicó que se debe tener en cuenta que la formación de estrellas es un proceso caótico y dinámico que requiere de una exhaustiva investigación y por ende, de una buena cantidad de tiempo para encontrar datos relevantes.

Además, en 2012 saldrá la misión espacial Gaia, mediante la cual se espera actualizar el catálogo de estrellas relativamente más cercanas al sistema solar y, por primera vez en la historia, elaborar un mapa en 3D de la galaxia.

Según los cálculos, para 2020 habrá entonces una hoja de ruta mucho más completa y detallada de cientos de miles de estrellas que componen el universo, y Brown y su equipo confían en que entre ellas pueda estar alguna de las mil que nacieron al mismo tiempo que el Sol.

Hasta entonces, sus esfuerzos seguirán encaminados en rastrear cualquier pista que les permita dar con el paradero de los hermanos de aquella gran estrella alrededor de la cual giran los nueve planetas de nuestro sistema, se alimenta de energía, luz y calor la Tierra y se cimienta la vida.      

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