14 Jan 2014 - 3:30 a. m.

Encomendado a los Santos

El presidente Juan Manuel Santos tiene diez días para designar alcalde encargado de Bogotá y dos meses para convocar a elecciones.

Redacción Política

La decisión del procurador Alejandro Ordóñez de dejar en firme la destitución del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, y de inhabilitarlo por 15 años para ejercer cargos públicos pone los reflectores sobre la Casa de Nariño, pues luego de las declaraciones del jefe del Ministerio Público, le corresponde al presidente Juan Manuel Santos tomar una decisión. Ya sea frente a la firma de la decisión administrativa, tal y como lo pretende Petro, o para designar alcalde encargado, como lo establece la ley, según otras interpretaciones.

Al cierre de esta edición, fuentes cercanas a la Presidencia de la República advertían que la decisión de la Procuraduría de destituir al alcalde Petro no había llegado a la Casa de Nariño, por lo que Santos continuaba en su política de no pronunciarse sobre el tema hasta que la decisión sea formalmente socializada. “El presidente mantendrá su posición de respeto a la institucionalidad, la ley y la Constitución. De forma que no irá en contra de la decisión del Ministerio Público”, refirió la fuente.

En el Palacio Liévano piensan distinto. El destituido burgomaestre afirmó que “la decisión del procurador es un golpe de Estado” y que la palabra ahora “es del presidente Juan Manuel Santos”. Además sentenció: “Nosotros seguiremos gobernando, seguiremos trabajando. La decisión no está en firme, sólo el presidente Santos puede hacerlo. Le pido nuevamente que espere la decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos” (ver nota anexa).

Un resumen de cómo se está viviendo la decisión de Ordóñez en la Casa de Nariño lo dio el representante a la Cámara Alfonso Prada, que hoy hace parte del grupo de coordinadores regionales de Buen Gobierno, la fundación de campaña de Santos. “Vamos a entrar en una etapa de la ejecución del fallo en la que el presidente tendrá diez días para encargar a una persona y dos meses para convocar a un proceso electoral. Hay que notificar al alcalde personalmente; si no lo hace, hay que publicar un edicto en la Procuraduría que dura diez días, es decir, hasta dentro de 20 días estará llegando la notificación al despacho del presidente. Ahí él tendrá que tomar la decisión de encargar a alguno de sus funcionarios de confianza. De tal manera que este proceso hasta ahora comienza”, explicó el exvocero del Partido Verde.

Al mismo tiempo, la destitución del alcalde agita el sonajero de quiénes podrían ser encargados de Bogotá por parte del jefe de Estado. En el primer renglón está el exalcalde Enrique Peñalosa, al que se suman el excandidato a la Alcaldía David Luna y la exconsejera para Bogotá Gina Parody, así como también podría encomendársele la misión al exalcalde Luis Eduardo Garzón, hoy ministro consejero para el Diálogo Social. En todo caso, más allá de las especulaciones, lo claro es que hoy, en lo que concierne a Bogotá, los reflectores están puestos en la Casa de Nariño.

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