21 Nov 2009 - 4:28 a. m.

Escalada de la crisis binacional

El presidente Hugo Chávez se compara con Bolívar y dice que Álvaro Uribe es hijo del “traidor" de Santander.

Redacción Política

En lugar de calmarse, con el paso de las horas la relación entre Colombia y Venezuela se complica más. Las constantes declaraciones del presidente Hugo Chávez y sus subalternos, y sobre todo, actos como la voladura de dos puentes fronterizos por parte de la Guardia Nacional Venezolana y roces en los límites binacionales, han incrementado la tensión.

En el lado colombiano, este viernes se ordenó incrementar la presencia de la Infantería de Marina en la zona de frontera, tras un consejo de seguridad que se desarrolló en Arauca y en el que el ministro de Defensa, Gabriel Silva, solicitó a Caracas resultados sobre las investigaciones del asesinato de doce colombianos en dos hechos registrados en octubre en el estado de Táchira y el pasado miércoles en el estado de Apure.

A pesar de los constantes insultos proferidos por el gobierno de Venezuela, Colombia se mantiene en la decisión de no responderlos y en su lugar ha denunciado los últimos hechos ante organismos multilaterales. El viernes, por ejemplo, el embajador de Colombia ante la Organización Estados Americanos (OEA), Luis Alfonso Hoyos Aristizábal, entregó un informe al secretario general José Miguel Insulza, en el que expresó “la preocupación” de su Gobierno por la voladura por parte de autoridades venezolanas de dos puentes que unían al municipio nortesantandereano de Ragonvalia con territorio patriota.

Sobre la destrucción de estos puentes, el presidente Álvaro Uribe dijo que eran hechos “muy graves” e insistió en que Colombia “no producirá gestos de guerra”. Sus declaraciones se dieron al tiempo que se conocieron nuevos comentarios de su homólogo venezolano en los que se declaró como hijo de Bolívar, mientras señaló a Uribe como hijo de “Santander asesino, Santander traidor, enemigo de Bolívar y enemigo de la patria y pro yanqui además”.

Dada la complicada situación registrada en la frontera, el presidente Uribe decidió realizar el tradicional consejo comunal sabatino hoy en Cúcuta, y no en Moñitos (Córdoba), como estaba planeado inicialmente. La capital de Norte de Santander es uno de los puntos más afectados por las tensiones, y sectores como los hoteleros y comerciantes han visto reducidas sus actividades hasta en un 50%. La más reciente crisis estalló al darse a conocer un acuerdo de cooperación militar entre Bogotá y Washington que les permitirá a los estadounidenses el uso de siete bases de las fuerzas armadas colombianas, así como los aeropuertos internacionales.

Frente a la realización del consejo comunal, sectores políticos de la oposición le han solicitado al Gobierno tomar medidas concretas. “La situación es muy crítica en la frontera y la única petición que le hacemos al presidente Uribe es que llegue a Cúcuta con una buena propuesta y no vaya a improvisar, como lo hace siempre”, dijo la senadora por el Partido Liberal Cecilia López, quien es miembro de la Comisión Segunda, encargada de los asuntos internacionales.

Precisamente Rafael Pardo, candidato a la Presidencia de esta colectividad, fue detenido ayer por unos 20 minutos por la Guardia Nacional de Venezuela, en el momento en que entregaba declaraciones a medios de comunicación en el puente internacional Simón Bolívar.

Entre tanto, el senador Manuel Ramiro Velásquez, del Partido Conservador y también miembro de la Comisión Segunda, declaró que Colombia estaba haciendo lo que tenía que hacer y que la molestia de Chávez radicaba en que “por primera vez un país le dice la verdad sobre el armamentismo y sobre el tránsito por su territorio de droga, guerrilleros y precursores químicos”.

Por su parte, analistas como Jairo Libreros, experto en seguridad y defensa de la Universidad Externado de Colombia, consideran que no es prudente realizar un consejo comunal en estos momentos en Cúcuta. “Creo que basta con la presencia de los ministros de Defensa y el Interior” agregó.

Mientras que el politólogo Alejo Vargas opina que con este encuentro “el gobierno del presidente Uribe quiere demostrar la preocupación por las tensiones fronterizas que se han dado con Venezuela. Evidentemente en la región se ha dado una especie de paz fría hasta ahora, lo importante es que no vaya a subirse y convertirse en una paz caliente”.

El ex comisionado de Paz Camilo Gómez cree que la presencia del mandatario en Cúcuta  es una buena señal del Ejecutivo a los pobladores de la zona de frontera, los más afectados con el pésimo momento que viven las relaciones colombo-venezolanas, que también han propiciado que la comunidad internacional haga llamados a la calma.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue uno de los primeros en pronunciarse y en facilitar un encuentro entre los presidentes Chávez y Uribe. Con este fin convocó a una cumbre de los mandatarios cuyos países poseen territorios en la Amazonia, pero el presidente Uribe ha dicho que no tiene planeado reunirse con su homólogo venezolano.

A estos llamados se han sumado otros, como los de la Unión Europea y de Francia, que el viernes solicitó formalmente a los gobiernos “entablar un diálogo para restablecer la confianza”.

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