14 Apr 2012 - 4:04 a. m.

Escombros de un gigante

Una expedición, documentada por History Channel, revela los misterios del accidente de este legendario barco. El programa será transmitido mañana a las nueve de la noche.

Daniella Sánchez Russo

Todos conocemos la historia. El 10 de abril de 1912 el Royal Mail Steamship Titanic zarpó del puerto de Southampton (Inglaterra) con destino final la ciudad de Nueva York. Con capacidad para tres mil pasajeros, la White Star Line creó un lujoso barco que tenía la tecnología más avanzada de la época: mamparos herméticos dividían el casco en 17 secciones independientes que debían mantener el buque a flote en caso de ruptura, un nuevo diseño de hélice de tres palas daba consistencia a la navegación y una imponente estación de telegrafía servía para la transmisión de mensajes en caso de emergencia. El barco fue calificado por la prensa como una máquina insumergible.

Tres días de tranquila navegación se sucedieron, pero un desenlace fatal recordó que el poder del mar es mayor que el del hombre: el 14 de abril, a las 11:40 de la noche, el barco se hundió al chocar con un témpano de hielo en el sur de las costas de Terranova. Sólo sobrevivieron 705 personas durante las escasas tres horas que demoró la máquina en buscar el fondo del mar.

Cien años han transcurrido, pero la nostalgia y el desconcierto del accidente han hecho que más de 20 expediciones se lancen al océano con el fin de responder por qué este majestuoso buque terminó siendo uno de los peores desastres marinos que ha vivido la humanidad en tiempos de paz. En este sentido, History Channel, en colaboración con el RMS Titanic y el Woods Hole Oceanographic Institute, decidió emprender en 2010 una minuciosa exploración del lugar del hundimiento para crear un mapa virtual que permitiera conocer la exacta distribución de los restos y escombros que reposan en quince millas cuadradas alrededor de la costa de Terranova.

Esta expedición, retratada en un documental que lleva el nombre de Titanic a los 100 años: el misterio está resuelto, requirió la utilización de vehículos submarinos autónomos y máquinas de tecnología sonar que dieron una clave importante a los expertos involucrados en el proceso: la mitad del naufragio se había mantenido virgen. Así, se descubrieron nuevas piezas, la mayoría pertenecientes a la casa de cubierta del barco, que ayudaron a los investigadores a recrear los últimos momentos del Titanic, dando respuesta a su rápido descenso y deterioro.

Incluso, los investigadores encontraron piezas del lugar exacto del rompimiento del barco, develando fallas importantes dentro de su ingeniería y diseño.

Historias detrás de la historia

Documentos personales y nuevos testimonios de familiares permitieron que los investigadores de la expedición hicieran emerger a tripulantes desconocidos en la historia del accidente. Uno de ellos es Ramón Artagaveytia: político uruguayo que defendía a muerte el conservatismo, terrateniente que sufría pánico al mar y que era reacio a los barcos comunes. Accedió a viajar en el Titanic después de leer los comentarios de la prensa. Murió la noche del hundimiento.

También una triste carta, escrita por un hombre llamado Edgardo Andrew, interesó a los investigadores. En la misiva, este argentino confesaba a su prometida lo triste que estaba por no poder viajar con ella. Incluso afirmó que prefería que el barco se hundiera para morir de inmediato. Su deseo se cumplió, y su cuerpo jamás fue encontrado.

Titanic a los 100 años: el misterio está resuelto será transmitido este domingo a las nueve de la noche por History Channel, como homenaje a quienes murieron el 15 de abril de 1912.

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