21 Feb 2013 - 5:18 p. m.

Experto en biodiversidad responde dudas a lectores de @elespectador

Las preguntas fueron planteadas a través de nuestras cuentas de Facebook y Google Plus.

Redacción Vivir

Hugo Mantilla Meluk, curador asociado del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional, respondió a las preguntas que los lectores de El Espectador enviaron a través de redes sociales sobre la biodiversidad en Colombia.

Hernán Castrillón: Una de las cosas que más curiosidad me da es ver halcones cazando en medio de la ciudad de Medellín mi pregunta es: ¿se tiene algún registro de cuántas hay o cómo viven estas maravillosas aves?
Asesorándome de la ornitóloga Natalia Pérez, del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia, puedo decir que entre halcones y águilas que constituyen la familia Accipitridae, se calcula que Colombia posee en su territorio unas 67 especies de estas rapaces y 21 especies de la familia Falconidae que se identifican también como halcones; es decir que pueden ser cerca de 90 especies de rapaces diurnas, que pueden estar alimentándose de otras aves más comunes como mirlas y tórtolas. Entre las especies más comunes de estas rapaces en el casco urbano de Medellín la observación podría tratarse de ‘Rupornis magnirostris’, ‘Falco sparverius’ o ‘Milvago chimachima’.

Yoli Grilla: ¿Cuántas especies de mamíferos están asociadas al bosque subandino? ¿Hay especies endémicas de bosques subandinos? ¿Qué papel cumplen los mamíferos en la dinámica del bosque subandino?
Precisar un número determinado de especies del bosque subandino es muy complejo pues estos se consideran entre los ecosistemas más diversos de los trópicos y en especial de Colombia, como lo indican los estudios compilatorios del profesor Orlando Rangel del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional (se puede consultar su serie ‘Diversidad Biótica’, disponible electrónicamente). Dentro de esta alta diversidad hay varias especies endémicas (especies de distribución restringida), las llamadas especies especialistas de montaña entre las que se cuentan varios grupos de mamíferos como las musarañas (mamíferos muy pequeños, insectívoros, estudiados por el biólogo colombiano David Marín de la Universidad de Antioquia).

Asimismo muchos de los roedores (grupo estudiado en Colombia principalmente por la bióloga Marcela Gómez-Laverde) que son típicos de estos ecosistemas y que incluso migraron a través de los ecosistemas montañosos desde Norte América a Sur América después de la compleción del Istmo de Panamá en la historia biológica reciente del continente; así como los murciélagos nectarívoros del género ‘Anoura’ (ver los trabajos de Mantilla-Meluk) y algunos murciélagos frugívoros de los géneros ‘Sturnira’ (investigación adelantada en Colombia sobre este grupo por el biólogo Victor Arias de la Universidad de Antioquia) y murciélagos del género ‘Platyrrhinus’ (estudiados por el biólogo peruano Paul Velazco). Los bosques alto-andinos también son ricos en otros grupos de vertebrados como las aves, entre ellas los colibríes (especialidad del profesor Gary Styles del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional) al igual que un número alto de ranas (especialidad del profesor John Lynch del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional).

David Ortegón: ¿Existe información sobre cómo la fragmentación de ecosistemas ha alterado los corredores biológicos del Jaguar (Panthera onca) en Colombia, por monocultivos de palma africana y/o minería? Complementando lo anterior ¿cómo se ha visto afectada la biodiversidad del país por minería y/o monocultivos?
Asesorándome de los mastozoólogos José Fernando González Maya de PROCAT y Andrés Arias de la Universidad de Antioquia, quienes han dedicado sus esfuerzos al estudio de felinos, al parecer los estudios específicos que midan directamente el impacto de la fragmentación sobre el jaguar en el territorio de Colombia son aún reducidos. Pero basados en lo que se conoce de su historia natural y estudios conducidos por PROCAT en la costa Caribe colombiana y en Costa Rica, a pesar de que posiblemente las áreas abiertas generadas por los cultivos como tal no son una barrera para la movilidad del jaguar, éstas sí afectan muchos aspectos de su ecología y los hace más vulnerables. Si bien el jaguar no se limita a un solo tipo de hábitat y fácilmente se puede desplazar por mosaicos de paisaje, aparentemente sus potenciales presas no lo pueden hacer. Los jaguares dependen entonces de la complejidad del paisaje y cuando ésta se pierde en el monocultivo que remplaza los ambientes naturales, sus poblaciones se disminuyen. La alteración de las condiciones naturales obliga a los jaguares a aproximarse a los sitios poblados, exponiéndolos de una mayor manera a la cacería. La minería afecta su acción porque en ocasiones implica la destrucción total de la capa vegetal.

Katherine Ramírez Brand: Quiero saber un porcentaje de las especies en extinción en Colombia para saber qué tan mal estamos.
Sería definitivamente un dato muy importante a tener, pero la realidad es que ni siquiera sabemos cuántas especies tenemos y muchas estarán entrando ya en procesos de extinción aun antes de que las hayamos descubierto.

Carlos Andres Ospino Jimenez: ¿Existe alguna reglamentación actual que regule la vida de estas especies?
Sí existe y la legislación colombiana es abundante y compleja en su consideración de la naturaleza emanada por el Ministerio del Medio Ambiente. El problema es cómo esta legislación se hace operativa y compatible con la realidad del país.

Dj-Alejandro Santos: ¿Qué especies de animales son únicas en Colombia que no haya en otras partes del mundo o que se conozcan gracias a nuestra biodiversidad? ¿Han descubierto nuevas especies de animales en Colombia? ¿Hay un estudio acerca no solo de los animales que están en peligro de extinción sino de los que están evolucionando o siendo descubiertos, cuáles son? ¿Las leyes que protegen la amazonia si están actuando para ayudar a preservar la fauna y la flora? ¿Cuáles son las zonas más vulnerables en el territorio colombiano y cuáles son las zonas donde hay mayor número de presencia de animales salvajes y biodiversidad? Hace poco hubo el mencionado escándalo de la Drummond que contaminó con carbón nuestros mares, ¿qué especies están en peligro por este tipo de contaminación? ¿También quisiera saber si los arrecifes y los corales están siendo protegidos y cuántas especies dependen o viven de los corales colombianos?
Son muchas preguntas en una sola, lo que está muy bien. Intentando resumir, podría decir que según lo que podemos inferir del resultado de investigaciones adelantadas, los datos indican que el número de especies de mamíferos por ser descubiertas en Colombia es alto, aunque difícil de determinar. Las especies de mamíferos descritas en el país por investigadores nacionales paradójicamente son pocas y esto en gran medida se debe a que aun necesitamos de personas especializadas con formación en el estudio de la evolución y taxonomía de los mamíferos en las colecciones científicas, los llamados curadores. Los murciélagos son uno de los grupos que se consideran más diversos y en el que más especies se han descrito como nacionales. Entre las descritas en los últimos cinco años se cuentan dos especies sumadas por la bióloga colombiana Liliana Dávalos radicada en Nueva York; por mi cuenta he aportado dos nuevas especies de murciélagos desconocidas para la ciencia, y hay dos más aun en revisión esperando ver la luz. Recientemente el profesor Thomas Defler y colaboradores describieron una nueva especie de primate ‘Callicebus caquetensis’ y en un trabajo reciente de este año yo he descrito dos subespecies del primate endémico de Colombia ‘Lagothrix lugens’ (‘L. l. defleri’ y ‘L. l. sapiens’).

Colombia es un país diverso en su fisionomía con una historia geológica compleja marcada por el levantamiento de los Andes. Está además ubicado en contacto con áreas que se consideran áreas de origen de diversas faunas como: el escudo guyanés, la amazonia, los Andes Centrales, Centro América y el Caribe. Es así que cada región de Colombia se podría considerar como muy especial y poseedora de una fauna rica y muy particular.

Todo sistema complejo es vulnerable, es así que cada zona en Colombia debe ser considerada de gran importancia en biodiversidad y son zonas que por lo mismo son muy sensibles a modificaciones severas de su dinámica natural.

La biología marina se sale de mi área de experticia, pero definitivamente el problema de la contaminación y los corales merece toda nuestra atención.

Francisco Benítez ¿Cuántas especies endémicas (vegetales o animales) del país han desaparecido a causa de actividades económicas intensivo-extractivas como la minería?
biodiversidadNo tenemos datos para resolver esta inquietud. Como ejemplo, recientemente reportamos por primera vez una especie de murciélago insectívoro (‘Myotis nesopolus’) que no se conocía para el territorio nacional con el biólogo Javier Muñoz-Garay de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, el espécimen que se identificó es de la zona de La Guajira, cerca al Cerrejón, zona típicamente minera. Esto quiere decir que aun hay mucho por entender para poder evaluar los reales impactos de las modificaciones que como humanos infringimos al medio.
 

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