5 Nov 2008 - 11:00 p. m.

Hospital verde

Arquitectura de avanzada y, sobre todo, respeto al medio ambiente son los fuertes de la Fundación Hospitalaria San Vicente de Paúl.

Diego Alejandro Alarcón R.

Desde el pasado mes de mayo, los terrenos de la vereda La Convención, pertenecientes al municipio antioqueño de Rionegro, acogieron un ambicioso proyecto: un hospital de 110.000 metros cuadrados que le apunta a dos metas claras. La primera, recibir la certificación de la Joint Commission, una organización encargada de evaluar los estándares de calidad de los centros hospitalarios a nivel mundial. Y la segunda, entrar a la lista del Consejo de Edificios Verdes de los Estados Unidos, una organización que tiene la tarea de certificar a las construcciones sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

La edificación será la segunda sede del Hospital Universitario San Vicente de Paúl, un centro de salud que comenzó su historia hace 95 años, un período que le ha permitido forjarse como uno de los líderes del país en materia de trasplante de órganos. Más de 4.000 historias clínicas dan fe de ello.

“Al lograr las dos certificaciones, el hospital comenzaría a ser reconocido internacionalmente. Son herramientas que se tienen muy en cuenta  cuando un paciente extranjero busca alternativas para practicarse un procedimiento médico en el exterior y la meta es posicionar al hospital”, explica Diego Fernando Rubio, el arquitecto a cargo del proyecto.

Por eso, dentro del nuevo hospital, nada parece reservado al azar. Al contrario, la estructura fue pensada detalladamente para cumplir con todas las reglamentaciones. El suelo del terreno está siendo tratado cuidadosamente, evitando la erosión al máximo y los desechos de tierra están destinados a rellenar algunas minas en la ribera del Río Negro, zonas que en otra época fueron utilizadas para la explotación de materiales de playa y que en tiempos más recientes venían aquejando la región con múltiples inundaciones.

Las aguas lluvias serán recicladas para los sistemas de riego y se usarán paneles solares y un sistema que utiliza el calor producido por los dispositivos de aire acondicionado para calentar el agua de los pacientes.

El hospital estará rodeado de verde. Varios árboles y una quebrada contigua adornarán los seis edificios que estarán terminados en su totalidad para el año 2013, aunque su primera etapa, de 67 mil metros cuadrados, terminará en el 2010.


La Fundación Hospitalaria San Vicente de Paúl —el nombre de la nueva sede— también contará con los llamados “jardines de curación”, áreas al aire libre en donde los pacientes podrán tomar el sol y caminar, y además será pionero con un novedoso plan de arquitectura que dispondrá pasillos independientes para transportar camillas y enfermos, así como también incluirá habitaciones en las salas de cuidados intensivos para que los familiares puedan acompañar a sus seres queridos.  

Un helipuerto lo suficientemente amplio como para recibir a un Black Hawk se alzará en uno de los extremos. Dice el arquitecto Rubio que para su construcción influyeron el conflicto armado y la posibilidad de que se presente un desastre natural: “En un Black Hawk se podría llegar a transportar 12 heridos en un sólo vuelo”.

Centros de trasplantes, gastroenterología, cirugía plástica, psiquiatría, urgencias y unidades avanzadas para el tratamiento del cáncer, trauma, y sistema cardiovascular, están dispuestos para ser la columna vertebral de sus servicios y escalar a los primeros lugares entre los centros médicos de mejor en Colombia.

Las proyecciones de crecimiento urbano de Medellín apuntan a que en varios años Rionegro se integrará a la ciudad, por eso las directivas del hospital aspiran a repetir la historia de hace casi un siglo, cuando el Hospital Universitario San Vicente de Paúl fue levantado, para ese entonces, en las afueras de la ciudad.

Antioquia está a la vanguardia

El Hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín lleva aproximadamente 10 años esculpiendo su programa de gestión ambiental. Actualmente es uno de los centros hospitalarios del país líderes en el respeto al medio ambiente.

Sus avances le han permitido adoptar un sistema para convertir los desechos orgánicos en fertilizantes de suelo, implantar una amplia malla de celdas solares y diseñar métodos tecnológicos para el ahorro de luz y de agua.

Dentro de esta misma tendencia ambiental, se ha  dado gran importancia a al crecimiento y cuidado de los jardines. Cerca de 3.553 especies vegetales decoran el edificio en sus exteriores con árboles, palmas y plantas ornamentales. La intención: comenzar a entrar en la onda de los hospitales del futuro.

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