2 Jan 2012 - 1:39 a. m.

La Bogotá humana de Petro

Prohibición del porte de armas, más participación ciudadana en la toma de decisiones, mejoramiento del transporte público e impuestos para proteger a la niñez, algunos de los anuncios del mandatario.

Redacción Bogotá

Si hasta hoy los bogotanos sólo podían participar en decisiones menores acerca del destino de su ciudad, de ahora en adelante no sólo tendrán voz y voto en la inversión del presupuesto, sino además en temas tan cruciales para la capital como el Plan de Desarrollo y el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Por lo menos así lo anunció ayer el alcalde Gustavo Petro durante su discurso de posesión, con el fin de promover lo que llamó una “verdadera democracia”.

A las 11:38 de la mañana, Gustavo Petro ya era el alcalde de Bogotá, frente a una multitud de 5 mil personas que se congregaron en la Plaza de Bolívar para escuchar su primer discurso como mandatario de la capital, ansiosas por los primeros anuncios oficiales de una administración que promete darle un vuelco a la ciudad, después de la crisis en la que la dejó sumida la administración del exalcalde Samuel Moreno.

Aunque el nuevo mandatario reiteró los ejes fundamentales de lo que será su plan de gobierno, como el mejoramiento del transporte público y la educación, también sorprendió con nuevas decisiones: por un lado, anunció la prohibición del porte de armas en la capital, como estrategia para mejorar la seguridad y proteger el derecho a la vida de los ciudadanos, y por otro lado, advirtió sobre la creación de nuevos impuestos para impulsar la revolución educativa que arrancará con la asistencia integral en salud y nutrición para 5 mil niños de cero a cinco años (ver recuadros).

Coherente con las propuestas que presentó en la campaña, su discurso estuvo guiado por su intención de priorizar los temas ambientales y darles un manejo más efectivo al agua y demás recursos ambientales de la capital. Explicó que uno de sus proyectos será la conservación de los páramos Chingaza, Sumapaz y Bermeo. Acerca del río Bogotá, anunció que impulsará un modelo diferente de descontaminación al que funciona actualmente.

Además, el nuevo alcalde reiteró, tal como lo hizo el día de su elección, que buscará convertir a Bogotá en pionera de la Ley de Víctimas en el país.

Por ahora, los bogotanos esperan que Petro cumpla con sus propuestas y que su gobierno represente de verdad una nueva era para la ciudad. Él, por su parte, está convencido de lo que viene: “Bienvenidos a Bogotá humana ya”.

Revolución educativa

Para el alcalde Gustavo Petro, llegó la hora de que Bogotá tenga una verdadera revolución educativa y en su estrategia para lograrlo comenzará con la atención integral de la niñez, debido a que actualmente en Bogotá 360 mil niños tienen déficit nutricional, lo que les impide formarse adecuadamente. Por eso, tomado de la mano de su hija Antonella, de apenas cuatro años, Petro no dudó en advertir que la educación y la alimentación de los pequeños de cero a cinco años se cubrirán a través de mayores impuestos. También reiteró su intención de construir mil jardines infantiles en lugares elegidos por los ciudadanos y 100 colegios a través de alianzas público-privadas.

Acorde con sus promesas, reiteró que sí habrá jornada única en los colegios del Distrito y que inicialmente se hará una prueba piloto en 10 instituciones. También aumentará la formación escolar hasta el grado 12, como paso previo a la universidad.

Acerca de la U. Distrital, confirmó su intención de convertirse en el presidente del consejo superior de la institución y aumentar su capacidad (actualmente la Distrital tiene cerca de 30 mil estudiantes). Prometió buscar los recursos para crear seis nuevas sedes de la universidad en el occidente de la ciudad y estudiar la posibilidad de construir una ciudadela universitaria en los terrenos que la Alcaldía ha venido adquiriendo para la Avenida Longitudinal de Occidente.

Reivindicar el transporte público

La capacidad de moverse por medio del transporte público masivo será la apuesta de la nueva administración de la capital. El alcalde Gustavo Petro no tuvo reparos al afirmar que “una ciudad de carros y motos no es sostenible”, pero aclaró que esto no implica la prohibición del uso de estos medios de transporte, sino un consumo responsable por parte de los ciudadanos para beneficiar la movilidad en la capital.

El mandatario también señaló que, además del metro, impulsará el desarrollo de otros modos de transporte menos contaminantes, como el tranvía eléctrico, la bicicleta, el cable “o incluso el derecho de caminar, mediante la política de acercar el puesto de trabajo a la vivienda”, agregó Petro. Durante su discurso, Petro reiteró su propuesta del cobro en algunas zonas de congestión de la ciudad para subsidiar el transporte público de otros habitantes de la capital.

A propósito del incremento en el pasaje en Transmilenio, que de acuerdo con Petro fue determinado por la administración saliente sin su opinión, indicó que la estrategia para lograr la reducción de las tarifas en el transporte público es la disminución de sus costos operacionales. De esta manera, el mandatario solicitó al Gobierno Nacional que el subsidio al transporte, incluido en el salario mínimo, “se pague en tarjetas del servicio público masivo de la ciudad”. Además, pidió al Gobierno tramitar una ley de exenciones tributarias que favorezca la importación de automóviles eléctricos y promueva “la purificación del transporte”.

Mayor participación ciudadana

Entre los planes del alcalde Gustavo Petro está que los ciudadanos pasen de decidir sobre el destino de apenas $150 mil millones, como ocurrió en la pasada administración, a definir a dónde deben ir alrededor de $4 billones. Por eso, durante su discurso, el nuevo alcalde invitó a los bogotanos a conformar cabildos abiertos durante los próximos tres meses con al menos un millón de ciudadanos, como primer paso para canalizar sus propuestas y que se empiece a trazar, entre otros, el rumbo del presupuesto de la ciudad (sólo este año se espera que sean aproximadamente de 11,5 billones de pesos). De esta manera, las grandes obras de movilidad y los nuevos centros de salud, entre otros, tendrán que pasar primero por la lupa de los ciudadanos, antes de llevarse cabo.

Asimismo, el alcalde espera que los bogotanos tengan el poder de decidir acerca del funcionamiento del transporte y aportar con sus denuncias en la seguridad. Tanto así, que es posible que a través de las quejas de los bogotanos, un megacontrato sea revocado.

Aprovechó para invitar a su gobierno a sus compañeros de luchas clandestinas y a la tendencia democrática del Polo Democrático.

Adiós al porte de armas en Bogotá

De ahora en adelante está prohibido el porte de armas en la ciudad. Así lo anunció ayer el alcalde Gustavo Petro, como una de sus primeras estrategias para mejorar la seguridad en la capital. De paso, aprovechó para salirles al paso a quienes no le perdonan su pasado como miembro del M-19 y aclaró que desde 1989 le dijo no a las armas y que ahora su interés radica en que Bogotá se convierta en una ciudad desarmada (según el Centro de Recursos para Análisis de Conflictos, más del 70% de los homicidios en el país se cometen con estos elementos y en Bogotá; tan sólo durante el primer semestre de 2011, Medicina Legal reportó 558 asesinatos con armas de fuego). Además, puso en entredicho la efectividad de la polémica medida de prohibición a la venta de licor promovida por la exalcaldesa Clara López e insistió en que la clave es evitar que los bogotanos salgan armados. Por otro lado, confirmó el nombramiento de Antonio Navarro, exgobernador de Nariño, como nuevo secretario de Gobierno y la creación de una secretaría de la seguridad, tal como lo propusieron todos los candidatos a la Alcaldía durante la campaña.

Sí se crearían las EPB

Pese a que no fue explícito frente al tema, el alcalde se refirió a los efectos positivos por el fortalecimiento financiero que tendría la ciudad con la creación de las Empresas Públicas de Bogotá (EPB), como resultado de la integración de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, la de Acueducto y Alcantarillado y la de Energía.

Lo hizo para señalar su interés de que Bogotá avance en innovación tecnológica y elimine la brecha digital que hace que pocos puedan acceder a la tecnología.

Con el fin de que todos los bogotanos accedan a banda ancha gratuita que sea proporcionada por la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB), aprovechó en su discurso para pedirle al presidente Juan Manuel Santos que la ETB pueda tener una licencia para operar telefonía móvil 4G y que así entre a competir con las grandes de las telecomunicaciones, pueda ofrecer el servicio y no se quede relegada frente a las nuevas tecnologías.

El nuevo Concejo de la capital

La ciudad recibió a sus 45 nuevos cabildantes. El alcalde Gustavo Petro presidió ayer la ceremonia de posesión de los concejales, que serán determinantes en el nuevo destino de la ciudad.

El mensaje del alcalde para el Concejo entrante se refirió a los retos que tiene este organismo respecto a la recuperación de la confianza de la ciudadanía, mediante un ejercicio político en el que no tengan lugar las prácticas corruptas que mancharon la administración de Samuel Moreno.

Una de las principales tareas que tendrá a su cargo la bancada progresista, como lo señaló el concejal, Boris Montes de Oca, que hace parte del mismo movimiento, es desarrollar el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial, que definirá la ruta de planeación de Bogotá y será fundamental para que el alcalde Petro consolide su propuesta de redensificación del centro de la capital.

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