19 Jul 2020 - 4:52 p. m.

La colombiana que realiza esculturas de animales y plantas en papel

Diana Beltrán Herrera está radicada en Inglaterra y desde lejanas tierras ha mostrado sus creaciones a nivel internacional en países como Indonesia, China y Estados Unidos. Además, con sus obras quiere exponer la importancia de cuidar a los animales y los ecosistemas.

Karen Rojas

Periodista de Mercadeo

Para la bogotana Diana Beltrán Herrera, el mundo de la creatividad siempre estuvo presente. En su época de colegio le gustaba realizar collages, muñecos en plastilina y le encantaba dibujar. Desde muy pequeña tuvo una conexión especial con las manualidades y es que en casa tenía la mejor inspiración, su madre, quien hacia objetos en diferentes materiales. “Quería estudiar arte, pero era una carrera difícil en Colombia, entonces me incliné por el diseño industrial”, recordó Beltrán.

Durante sus años de preparación como diseñadora industrial se dio cuenta que era muy buena y le gustaba todo lo que tenía que ver con el manejo de materiales. Al graduarse, no le salió trabajo. Todo se complicó, pero esa fue la oportunidad que tuvo para encontrar lo que realmente sería su oficio. En ese tiempo se dedicó a explorar los collages y siempre le gustó el papel. “No tenía mucho dinero y en mi casa había mucho papel, entonces empecé a experimentar con diferentes tipos”, dijo la artista.

Fue así como se acercó mucho más al arte. Realizó varios cursos de pintura y se contactó con un artista que hacía esculturas en madera, que estaba en Finlandia. Sin pensarlo dos veces, alistó sus maletas y se fue con el objetivo de aprender y trabajar en el taller de su mentor, lo que le ayudó a descubrir que lo suyo definitivamente era el papel y el arte.

En su estancia en ese país, luego de tener un contacto mucho más directo con la naturaleza, especialmente con las aves se lanzó al agua y elaboró una escultura en papel de un cisne. “Estuve cerca de un lago en que había un cisne y quería tener un recuerdo de ese momento. Llegué al taller y lo hice en papel, esa fue la forma que encontré para documentar las vivencias y llevármelas para Colombia”.

Al llegar a su tierra natal redescubrió la naturaleza, pero sobre todo las aves y por medio de papel empezó a registrarlas. Sus esculturas de papel las subió en diferentes plataformas digitales para darlas a conocer. Así le salió un encargo para un centro comercial en Medellín y para una agencia de Estados Unidos en 2012, que quería hacer un calendario con los pájaros estatales.

Diana Beltrán se fue abriendo paso con sus esculturas de aves en papel y, eso la encaminó a tomar la decisión de irse a Inglaterra a cursar una maestría en arte, en 2013. Desde esa época está radicada en Europa, que se ha convertido en su segundo hogar, pero es desde allí que deja el nombre de su natal nación en alto, ya que sus obras han tomado mucha fuerza a nivel internacional.

Ha trabajado para James Cropper, Hodder and Stoughton, la casa de moda de Marina Rinald y en 2015, hizo una exposición en Indonesia. Actualmente, está elaborando una exhibición para el nuevo Museo de los Niños en Singapur, que se lanzará en el 2021, de fauna endémica de esa nación.

“Buscó referentes en libros de ilustración de botánica, que son hechas a mano, especialmente de los años 70 y me gusta mucho, porque los dibujos resumen la imagen de un objeto real, lo que ayuda a definir colores, formas y eso es clave cuando pasas a elaborarlas. Además, agrupo una cantidad de imágenes para tener clara la especie”, explicó Beltrán.

Sus esculturas en papel tienen todo un proceso de creación, que inicia con un dibujo del objeto en un programa de diseño en el que realiza y define el tamaño de cada una de las piezas que componen la obra. Luego hace el esqueleto en papel, corta cada una de las partes con mucha delicadeza, paciencia y precisión con el objetivo de que al final sea un modelo casi idéntico al real. No se le escapa ni el más mínimo detalle.

También usa acuarelas para lograr imitar el tono real del animal. El proceso de construcción comienza siempre de abajo hacia arriba, es decir, en el caso de las aves, desde las patas y hasta la cabeza, porque es la que tiene más detalles, siendo una de las zonas a las que más tiempo le dedica. Dependiendo del nivel de complejidad y detalles que tenga la especie se puede tardar entre una semana o un mes y suelen estar entre 15 a 70 centímetros.

“Invierto mucho tiempo en memorizar la especie. No es que me sienta y lo haga de una vez. Me gusta aprenderme los detalles para que al armarlo tenga ese grado de realismo o se asimile a la especie que uno quiere hacer. Últimamente le he dedicado bastante energía a elaborar toda una escenografía para cada escultura”, manifestó Beltrán Herrera.

Diana Beltrán no solo elabora aves, también reptiles, flores, frutas, mariposas, peces, hongos y otros objetos. “No soy un artista conceptual, porque el eje de mi trabajo es un poco más comercial. Me gusta mucho lo que he estado haciendo en los últimos tres años, en los que he estado enfocada en temas de naturaleza, ya que es una forma de mostrarle a la gente, lo que estoy aprendiendo y la importancia que tiene darle un buen trato a los animales y la conservación de ecosistemas”, puntualizó.

Como ella, en el exterior según cifras de 2020 del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) en Reino Unido hay 15.209 colombianos, que de alguna forma representan la bandera nacional en lejanas tierras.

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