26 Apr 2010 - 3:02 a. m.

“La cultura ciudadana no es monopoliode una sola persona”

La fórmula vicepresidencial de Noemí Sanín responde a los cuestionamientos de Daniel Coronell y lanza pullas a Santos y Mockus.

Hugo García Segura

Su perfil es de empresario y aunque se declara conservador militante, prefiere mantenerse al margen de las discusiones de la mecánica política, más aún en un proceso electoral como el que se vive actualmente en Colombia, con denuncias de juego sucio, rumores y insultos cada día.

Sin embargo, en esta conversación con El Espectador, Luis Ernesto Mejía, fórmula vicepresidencial de la candidata conservadora a la Presidencia, Noemí Sanín, se mete de lleno en los temas políticos y, sin abandonar su lenguaje conciliador, lanza una que otra pulla a sus rivales y, de paso, le responde a la columna de Daniel Coronell en la revista Semana, en la que dice que ayudó a financiar —a través de MAC, una de las empresas de las que es socio—, la campaña de Andrés Felipe Arias.

Se viene hablando de juego sucio en la campaña ¿lo hay?

La política es así. No se hace política uniéndose al club de mutuos elogios sino criticando ojalá ideas, programas y otras formas de pensar. Desafortunadamente también se critican personas y allí es cuando la política pierde su encanto y su estatus.

Dice Daniel Coronell que usted ayudó a financiar la campaña de Arias, ¿es cierto?

Eso es un refrito al que no le doy ninguna trascendencia. En noviembre de 2009 se donaron dos millones de pesos, uno al Partido Conservador y otro a la Corporación Colombia Cambió, cuyas directivas lo destinaron a la campaña de Andrés Felipe Arias, entonces candidato a la consulta interna. Se hizo con la certeza y buena fe de apoyar a la democracia, y el Consejo Nacional Electoral es el encargado de vigilar lo de las donaciones a las campañas y no se ha pronunciado. Salir a decir que se trata de algo perverso es un exabrupto.

¿Qué tan uribista sigue siendo?

Le tengo respeto, admiración y un gran agradecimiento al presidente Uribe. Creo que su gobierno cambió este país de manera definitiva. Si eso significa que soy uribista, entonces lo soy; pero yo soy fundamentalmente conservador, siempre lo he sido y comulgo con las ideas de mi partido.

Hay quienes han querido matricular a Noemí Sanín como desleal al Gobierno…

Se equivocan de cabo a rabo. El arte de la política es el arte de hacer propuestas y controvertir las de los demás. El hecho de que Noemí Sanín considerara de que para la democracia colombiana era mejor la no reelección no significa que dejara de admirar al Presidente, ni que dejara de considerar importante la trayectoria y los logros en sus ocho años de gobierno.

¿Qué le dijo el presidente Uribe en la reunión que tuvieron la semana pasada?

Fui a saludarlo. No había hablado con él desde que me designaron como fórmula vicepresidencial. Hablamos de muchas cosas, pero él fue muy prudente porque, como se sabe, en esta etapa electoral sabe que debe mantenerse neutral al debate y se cuida mucho de mantener esa posición.

Pues la verdad es que no ha sido muy neutral que digamos…

Prefiero no profundizar en ese tema. Creo en el Estado de Derecho y en la buena voluntad de los gobernantes.

¿De verdad cree que el conservatismo llega unido y sólido a esta elección, como lo dijo recientemente?

Y me reafirmo. Lo que pasa es que un partido con 160 años de historia; con una organización nacional; con dirigentes a nivel de Senado, Cámara, concejos y asambleas; con directorios nacional, departamentales y municipales, no se puede decir que está desunido porque 40 o 50 de sus militantes se vayan a otras campañas. Por supuesto que uno no quiere perder un solo adepto ni un solo voto, pero así como se van algunos llegan otros. Esta campaña está basada en la unidad del conservatismo; tenemos programas, principios y valores, y creemos que todo aquel que dentro de la Constitución y la ley esté de acuerdo con ellos, nos puede acompañar. Aquí están Sí Colombia, los independientes, los liberales con Noemí y otros.

¿Es cierto que de la campaña del Partido de la U se están ofreciendo dádivas para llevarse a la gente?

Son rumores que existen y que a nosotros nos llena de pesar porque preferimos que haya la capacidad de convencimiento y seducción con los programas y las ideas y no sobre una política que termina siendo mercantilista. No puedo afirmar de nombres o de casos porque no me importa mucho averiguar eso. Sigo siendo un absoluto creyente de que las política de las ideas es la que triunfa al final del día.

Pero sin duda el mensaje que mandan aquellos que se van para otro lado es muy perjudicial...

Claro que hacen tensa la situación porque esos 50 nombres, entre los cuales se encuentran algunos ilustres de la historia del Partido, terminan siendo un símbolo. Claro que nos molesta y nos duele, pero el Partido Conservador tiene un principio fundamental y es el del respeto absoluto por la libertad individual. Cada cual toma sus decisiones de acuerdo a su libre albedrío y también asume las responsabilidades.

¿No es un error querer buscar apoyos a la fuerza?

Lo que pasa es que así como la gente libremente ha decidió ser conservadora y participar de esta colectividad, que libremente ha establecido unos estatutos que son ley de la República, pues tiene que asumirlos porque si no serían como cualquier otra ley que cuando queramos incumplirla la incumplimos. Los estatutos de los partidos, a partir de la Reforma Política, para bien o para mal se convirtieron en ley y no se pueden violar. Nadie obligo a ninguna persona a aprobar esos estatutos ni a comprometerse a respetar unas reglas de juego de una consulta interna. Deben asumir el compromiso.

¿Se ha convertido Andrés Felipe Arias en la piedra en el zapato para el cumplimento de esos compromisos?

El tema de Arias debe ser superado. También acusamos el golpe, nos parece que él es un hombre que le va a aportar mucho a este país, pero en este momento la campaña debe estar enfocada en el propósito de pasar a la segunda vuelta. Todos los temas que de alguna manera distraigan ese propósito deben quedar de lado.

¿Aunque Arias esté por debajo hablando con sus seguidores para que no apoyen a Noemí?

No sé si está haciendo eso y si acaso lo está haciendo estaría faltando a su compromiso, que no es solamente mantenerse en el Partido sino actuar como miembro de él.

¿Cómo ve el ascenso de Mockus en las encuestas? ¿Es el rival a vencer?

A todos los rivales hay que vencerlos.

¿Usted le cree a las encuestas?

Son fotografías instantáneas. Le creo a las tendencias de las encuestas como un instrumento para que las campañas mejoren sus trabajos y ajusten sus estrategias.  La encuesta definitiva es el 30 de mayo.

Pues la tendencia de la campaña de Noemí Sanín es a la baja, según las encuestas…

Nosotros arrancamos en 17, subimos al 20, algunos dicen que bajamos al 12 y otros al 16. Un análisis global nos muestra en una situación de equilibrio, a pesar de todo lo que ha pasado: lo de Arias y los que se han ido. Esa es una señal de que se ha hecho un buen trabajo.

¿Cómo hacer para que la figura del Vicepresidente no sea tan decorativa?

La figura vicepresidencial está instituida para reemplazar al Presidente, para nada más. Eso ya de por sí es muy importante y por eso debe haber coherencia. Algunos utilizan la figura con cálculos electorales y eso no es muy leal con sus electores porque el Vicepresidente debe tener las mismas calidades, capacidades, pensamiento y orientación del Presidente. El pueblo no puede votar por dos personas diferentes. Las campañas son para escoger una fórmula de gobierno que en el caso de que el presidente falte, su reemplazo continúe con el mandato bajo el mismo pensamiento y las mismas promesas. 


¿Es una indirecta a Santos y Angelino?

No, es una posición política. Debe haber coherencia. En el pasado no ha habido necesidad de que el vicepresidente asuma el cargo, lo cual habla bien de la salud de los presidentes. Lo que han hecho los vicepresidentes es ejecutar acciones o programas delegados por el Presidente de acuerdo con el perfil de cada uno.

¿Y cuál es su perfil?

Mi perfil es mucho más de desarrollo económico, de procurar expansión de la economía y seguramente que estaré hacia el lado del Ministerio que de la Presidencia. Ahora, mi modo de pensar es que el Vicepresidente no puede estar enfocado en un solo tema porque tiene que estar atento a todo el acontecer nacional, tiene que estar al día de lo que está ocurriendo y acompañando al presidente.

¿En qué consiste eso de una política social radical para Colombia?

Nosotros tenemos clara conciencia de los enormes éxitos de muchas de las políticas del presidente Uribe: la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social han sido muy importantes. Pero tenemos problemas serios a los cuales no se les ha hecho énfasis, tenemos un desempleo de dos dígitos consistente que si no se ataca de manera radical puede echar a perder parte de las conquistas de la seguridad democrática. Nuestra propuesta radical incluye generación de oportunidades de empleo legal y para eso tenemos seis estrategias definidas y totalmente posibles: construcción de la infraestructura de la competitividad; construcción de 1’200.000 nuevas viviendas de interés social; creación de 600.000 nuevas micro y pequeñas empresas con capacitación a la gente enseñándoles a ser dueños; profundizar en la atracción de la inversión extranjera pero buscando que esta se irrigue dentro de la economía; profundizar la integración de Colombia con el mundo y devolverle la dignidad al campesino, con solución a los problemas de tenencia de tierras, crédito y acompañamiento permanente.

En aquello de profundizar la integración internacional ¿cómo manejar la crisis con Venezuela, uno de nuestros principales socios comerciales?

Ninguna campaña tiene las posibilidades de manejar mejor el tema con nuestros vecinos que la de nosotros. La doctora Noemí fue la primera mujer canciller de Latinoamérica, ha sido tres veces embajadoras y dos veces ministra de Estado. Tiene unas excelentes relaciones con toda la comunidad internacional y es ella que con mayor facilidad y posibilidad va a poder normalizar nuestras relaciones con nuestros vecinos, dentro de un marco de respeto, soberanía y dignidad nacional.

¿A pesar del problema en que se ha convertido la frontera por la presencia de las Farc?

Las fronteras no pueden ser guaridas de delincuentes. El problema que se ha generado no es producto de una decisión colombiana sino de una falta de integración entre los países. Si nosotros logramos ponernos de acuerdo, establecer protocolos de colaboración, vamos a tener una mayor efectividad en la lucha contra el narcotráfico y los grupos terroristas.

Una de sus propuestas es capacitar a la gente para que colabore con la Fuerza Pública ¿no es lo mismo que los polémicos informantes del gobierno Uribe?

No, es simplemente reconocer que se necesita el valor civil para poder vivir en comunidad. La Fuerza Pública necesita que haya información que venga de la comunidad, pero tiene que ser una información espontánea basada en el valor civil y en la cultura ciudadana. Además, la Policía necesita tener mejores herramientas que le permitan alertas tempranas y mejor capacidad de reacción. Y definitivamente hay que trabajar muy duro en el tema de la violencia intrafamiliar, que es una de las fuentes de violencia en las ciudades. El niño violento se convierte en un adulto violento. Allí vamos a trabajar con la creación del Ministerio de la Mujer y de la Familia. Hay que tener niños mejor educados y mejor alimentados para tener mejores adultos.

Cuando habla de cultura ciudadana es imposible no pensar en una afinidad con la campaña de Mockus…

Lo que nosotros decimos es que la cultura ciudadana, la consideración de que la vida es sagrada, de que los recursos públicos son sagrados, la seguridad democrática, nada de eso es monopolio de una persona ni de un partido, son principios de la sociedad y no puede nadie apropiarse de ellos y tampoco puede nadie pensar que son argumento único de su persona o de su partido. Todos somos capaces y todos entendemos que debemos profundizar en esos temas. Yo no veo que haya una diferencia ideológica, seguramente las diferencias están en cómo llegamos allá, pero quien puede negar que todas las campañas debemos tener como su marco el respeto a la vida, a la libertad, el sostenimiento de los valores de seguridad. Eso es común y no puede ser un activo exclusivo de nadie y la doctora Noemí ha sostenido exactamente las mismas ideas y las mismas frases desde el año 98. Esa es su queja, ella no está diciendo que nadie le está quitando nada. Ella está es diciendo que aquí hay cosas que se las están apropiando cuando no son propiedad exclusiva de nadie.

¿Qué le faltó al gobierno Uribe en política minera y energética?

Siempre quedan faltando cosas. El Estado es complejo y las necesidades son grandes. A la salida de mi gestión como Ministerio de Minas y Energía reconocí que no obstante los cambios trascendentales que logramos en muchos sectores, siempre nos había quedado faltando espacio en la minería.

¿En qué consiste su propuesta de una reforma tributaria estructural?

El sistema tributario colombiano es de una complejidad alarmante. El estatuto tributario tiene más de mil páginas. Eso no puede ser porque se termina convirtiendo en una posibilidad para eludir sus obligaciones con el Estado. En solo IVA hay nueve tipos distintos y eso es inmanejable. Hay que simplificar el estatuto tributario; hacer un emparejamiento de tasas; seguramente una disminución o la eliminación progresiva o inmediata de los impuestos antitécnicos, como el cuatro por mil; ampliar la base de tributación y eliminar a futuro las exenciones a capital, respetando eso sí los compromisos ya adquiridos.

Usted fue artífice de los incrementos graduales en el precio de la gasolina ¿sigue pensando que era necesario?

Sigo pensando en un principio filosófico: no es bueno que el Estado destine recursos públicos para otorgar subsidios a quienes tienen mejor condición económica. El Estado debe proporcionar subsidios a los que menos tienen y no a los que más. Tener un carro, si bien no es riqueza, si es una mejor condición económica que no tenerlo. Los subsidios a la gasolina terminan siendo como muchos otros subsidios bastante regresivos.

Comparte: