5 Mar 2009 - 4:00 a. m.

La hora cero de ‘H.H.’

Hébert Veloza García será procesado en EE.UU. por delitos relacionados con tráfico de estupefacientes.

Redacción Judicial

Con la inminente extradición del ex jefe paramilitar Hébert Veloza García, alias H.H., comienza a esfumarse la verdad de más de una década de barbarie y crímenes de las autodefensas. El propio H.H. lo admitió así en entrevista con El Espectador el pasado 3 de agosto: “La guerra ha tenido miles de muertos. Yo estuve como autodefensa desde 1994 y puedo reconstruir hechos del Magdalena, La Guajira, Córdoba, Urabá, Cauca, Valle o Antioquia”.

Capturado en mayo de 2007, H.H. se había evadido del centro agrícola de La Ceja –donde se habían recluido los comandantes de las Auc– junto con Vicente Castaño Gil. Desde entonces, el jefe de los bloques Bananero y Calima le empezó a relatar a la justicia los detalles más escabrosos de su incursión en la mafia de los paramilitares. El confeso más activo de la Ley de Justicia y Paz, sin embargo, entró en la ruta de la extradición hacia Estados Unidos en julio del año pasado.

Era cuestión de que se cumplieran las formalidades para que fuera enviado a ese país, pero el propio H.H. le pidió al Gobierno que le diera más tiempo para revelar el mayor número de atrocidades perpetradas por él y sus hombres. El Ejecutivo le dio un plazo de seis meses para ello y ayer se cumplió el término. H.H. siguió confesando y, palabras más, palabras menos, reconoció que sus bloques asesinaron más de 5.000 colombianos, muchos de los cuales aún siguen desaparecidos en fosas, pero la estela de sangre fue tanta que sus verdades quedaron inconclusas.

Entre otras revelaciones, el temible H.H. señaló al senador Juan Carlos Martínez de haber sido apoyado por el paramilitarismo y de tener nexos con el narcotráfico; acusó al ex gobernador del Cauca Juan José Chaux de haber tenido reuniones clandestinas con los hermanos Castaño y alias Don Berna; dijo que al senador Antonio Valencia él mismo lo apoyó porque era parte de las autodefensas; admitió que al periodista Jaime Garzón lo mandó matar Carlos Castaño; y que las fosas comunes fueron idea de algunos militares.

A propósito de la Fuerza Pública, H.H. contó que el general (r) Rito Alejo del Río fue uno de sus aliados en el Urabá y que andaba como Pedro por su casa por varias brigadas y cuarteles de Policía en esta región. “Es más, yo patrullé con el coronel Byron Carvajal –condenado por la masacre de Jamundí– en 1995 y combatimos a la guerrilla”. En cuanto al Bloque Calima, dejó claro que nació en una reunión con Diego Montoya, alias Don Diego, Hernando Gómez, alias Rasguño, y otros ‘narcos’.

Una de sus principales y más recientes confesiones fue la entrega de la USB de Carlos Castaño con más de 9 mil archivos, donde además del testamento del jefe paramilitar, reposan documentos sobre el proyecto de las autodefensas y sus colaboradores. La lista de lo que le falta por decir es muy larga. Desde la financiación por parte de las bananeras a las Auc hasta decenas de masacres como las del Alto Naya, Alaska, Barragán o Zabaletas. Al fin y al cabo, fueron 15 años de asesinatos cotidianos.


Era tal su caudal de información que, en representación de las víctimas de sus crímenes, la Comisión Colombiana de Juristas presentó una acción de tutela para que se suspendiera su extradición a Estados Unidos hasta que contara todo cuanto sabía de cientos de procesos judiciales en Colombia. No obstante, la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá negó el recurso, con lo cual el Gobierno quedó en libertad de hacer efectivo su envío al país del norte.

El miércoles, centenares de familiares de víctimas y ONG de Derechos Humanos empezaron a movilizarse para reclamarle al Gobierno que, en aras de la verdad que se requiere aclarar sobre los vejámenes del paramilitarismo, neutralice la extradición de H.H. y le otorgue más tiempo a las cruentas verdades que está dispuesto a revelar el ex jefe de las autodefensas. De hecho, esta semana declaró ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia en el proceso que se le sigue al ex director de Fiscalía de Medellín, Guillermo León Valencia Cossio, por sus presuntos nexos con el ‘narcoparamilitar’ Don Mario.

También trascendió que la Fiscalía buscaba retrasar su extradición para que testificara en el proceso que sigue en contra del influyente ex senador Mario Uribe Escobar, pero la diligencia, planeada para el próximo lunes, quedará en lista de espera. Lo que más inquieta a los familiares de las víctimas es que, tras la extradición de los jefes de las autodefensas, en mayo del año pasado, las diligencias de Justicia y Paz en E.U. han tenido toda suerte de inconvenientes y no se ha podido avanzar en múltiples procesos.

Con la extradición de H.H., requerido por una corte federal por delitos de narcotráfico, sus víctimas quedarán a la deriva y seguramente sus confesiones caerán en el olvido de la frágil memoria colombiana. “Voy por la mitad, el otro 50% se va para los Estados Unidos”, admitió hace algunos meses. Desde las próximas horas se sumará a Don Diego, Rasguño, Víctor Patiño, los hermanos Rodríguez Orejuela, Chupeta, Don Berna y Mancuso, y otro largo etcétera de mafiosos a los cuales no pudo escuchar la justicia colombiana y sus secretos terminaron guardados por los gringos.

El islote de la muerte

El pasado 3 de septiembre, el ex jefe paramilitar reveló que por lo menos un centenar de personas fueron enterradas en un islote localizado a media hora en lancha de Buenaventura.

Allí, sostuvo ‘H.H.’, las personas eran amarradas y dejadas a la vera del mar. Las víctimas eran llevadas al sitio conocido como Piedras Cantas, donde eran asesinadas y posteriormente atadas a los árboles del lugar.

“A las personas las amarraban a las raíces para que el mar no se las llevara y aparecieran en otro sitio (...). Nunca se han sacados esos cuerpos de allá. Eso ocurrió entre el año 2001 y 2005 que nos desmovilizamos. Todas esas personas eran de Buenaventura”, relató Veloza García.

El sitio, confesó ‘H.H.’ fue bautizado por las propias autodefensas como “El cementerio”. Incluso uno de los cadáveres una vez se les soltó del sitio donde había sido atado y luego fue rescatado por las autoridades en alta mar.

Temas relacionados

alias HHColombia
Comparte: