27 Jun 2021 - 2:00 p. m.

Contenido desarrollado en alianza con la Universidad Simón Bolívar

La universidad y la responsabilidad social

El viejo concepto que la ligaba a actos filantrópicos o meramente solidarios ha sido revaluado para trascender a la obligación ética e inalienable de promover acciones de impacto propositivo.

José Consuegra Bolívar*

Aunque la responsabilidad social puede tener un espectro amplio de metas dependiendo desde donde se ejerza, es claro que las acciones de todos repercuten en el entorno social y en el medioambiente en que vivimos, bien sea de manera individual o colectiva, a título personal u organizacional.

El viejo concepto que la ligaba a actos filantrópicos o meramente solidarios ha sido revaluado para trascender a la obligación ética e inalienable que tenemos todos, como miembros de una misma sociedad, de promover acciones de impacto propositivo en cada una de las actividades que desarrollamos, más allá de las cotidianas responsabilidades y obligaciones ciudadanas. Por esta razón, las Instituciones de Educación Superior la han insertado en sus principios y valores institucionales, desarrollándola como tema prioritario de sus planes de acción y haciendo aportes efectivos a su entorno y a la sociedad en general.

Al respecto, el filósofo François Valleys, experto en el tema, se refiere a la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) como una política que procura alinear los procesos universitarios básicos de gestión, formación, investigación y extensión con las demandas científicas, profesionales y educativas que procuran un verdadero desarrollo humano sostenible. También contempla acciones asociadas a frentes tales como la protección del medioambiente, la gestión ética, la estimulación del pensamiento crítico, la generación de conocimiento útil y la interacción social, entre otros.

La RSU es definida, entonces, como “la gestión ética de los impactos universitarios”, clasificados como organizacionales, educativos, cognitivos y sociales.

(Lea también: La formación en valores)

Ha sido sumamente trascendental que Latinoamérica cuente, desde 2012, con el Observatorio Regional de Responsabilidad Social para América Latina y el Caribe (Orsalc), organismo instaurado como programa temático por Unesco y Iesalc, y hoy, coordinado por Humberto Grimaldo, funge como una red de investigación y acción permanente de universidades, organismos gubernamentales y entidades privadas en América Latina y el Caribe, que construyen academia, promueven desarrollo en torno a la responsabilidad social y realizan proyectos comunes de carácter interdisciplinario e interinstitucional. Asimismo, divulgan y hacen seguimiento permanente a los cambios sociales, promoviendo no solo la reflexión alrededor de estos, sino las labores que coadyuven a optimizar las condiciones de vida de las personas.

Atendiendo a su misión, Orsalc acaba de sellar una alianza con el Observatorio de Responsabilidad Social Universitaria (ORSU), adscrito a la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), con el fin de desarrollar un plan de trabajo conjunto que permita promover, con mayor impacto, acciones de responsabilidad social por parte de las Instituciones de Educación Superior asociadas.

En 2020, el Observatorio instaló en la Universidad Simón Bolívar su sede principal para esta región continental, desde donde actúa en el desarrollo de estas alianzas interinstitucionales, proyectos y buenas prácticas que contribuyan también a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), propósitos en los que, como instituciones y como individuos, debemos comprometernos. En un mundo en crisis, con grandes desigualdades e inequidades sociales, la responsabilidad social tiene que adherirse a la misión de la educación superior y a la conciencia ciudadana en general si queremos lograr una sociedad justa, solidaria y sostenible.

*Rector de la Universidad Simón Bolívar.

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