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28 Nov 2021 - 1:00 a. m.

Contenido desarrollado en alianza con la Universidad de América

Los aportes de la U. de América al proceso de transición energética

La academia le apuesta a aportarle a una gran visión de país y entorno.

Juan Carlos Rodríguez

Campus Los Cerros Universidad de América
Campus Los Cerros Universidad de América
Foto: Cortesía

Es indiscutible pensar que el mundo está entrando en el proceso de transición a energías más limpias para el cuidado del planeta, ¿pero en realidad qué es y por qué es importante? Para ahondar en el tema, el Reino Unido acaba de albergar la 26ª Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) en el Scottish Event Campus (SEC), en Glasgow.

Por supuesto, las conversaciones reunieron a jefes de estado, expertos en clima y activistas. La gran mayoría de los países y líderes del mundo se comprometieron a trabajar y a unir fuerzas con la sociedad civil, las empresas y las personas en la lucha contra el cambio climático.

Cabe recordar que a lo largo de la historia se han presentado grandes eventos de transición energética. Tal es el caso del uso de la madera (leña) al carbón, que se dio en el siglo XIX, y luego el paso del uso del carbón al petróleo en el siglo XX. La características de estos procesos de transición es la evolución al uso de energías menos contaminantes y que minimicen los impactos del cambio climático.

Para este siglo XXI, el proceso de transición es el paso del uso de los combustibles fósiles a energías alternativas como el hidrógeno, la energía solar térmica y fotovoltáica, la energía eólica, la hidroenergía, la energía de los océanos y la energía geotérmica, entre otras.

Para tal efecto, los ingenieros de petróleos no debemos tener miedo a esta transición, ya que seremos los grandes protagonistas en este proceso, porque los recursos obtenidos de nuestro sector, serán el motor apalancador para el desarrollo de tecnologías que impulsen de forma acelerada esta transición que sí o sí se tiene que dar para la sostenibilidad.

En este orden de ideas, la academia y en nuestro caso particular como Universidad de América decidimos aportarle a una gran visión de país y entorno; estructuramos dos maestrías únicas en Colombia: la Maestría en Ingeniería de Yacimientos y la Maestría en Recuperación Avanzada de Hidrocarburos, dos programas que serán los grandes apalancadores para el gerenciamiento de nuestros yacimientos con el fin de potencializar el recurso y con la implementación de tecnología de punta minimizar los impactos, aumentar las reservas, la producción, la economía y la calidad de vida de las comunidades.

De igual manera, la Universidad de América apostó por el desarrollo de un programa de pregrado acorde con la necesidad de generar nuevo conocimiento alrededor de las energías alternativas para proyectar profesionales con competencias y habilidades aptos para ser protagonistas de primer orden en el proceso de la transición energética. Es así, como hace poco más de un año, logramos el registro calificado del programa en Ingeniería en Energías con tres énfasis: en primera instancia en energías alternativas, otra en el uso eficiente de energía y otro en energías convencionales y distribución.

Con esta gran apuesta académica, la Universidad de América al cumplir 65 años formando grandes profesionales y líderes, es la gran abanderada para el desarrollo sostenible, contribuyendo al progreso de una forma responsable con el medio ambiente, el ecosistema y la humanidad.

Así mismo, y por iniciativa de un grupo de estudiantes, fuimos testigos hace unos días, de la creación del Capítulo Estudiantil AEC (UAmerica Energy Chapter). Felicitaciones a su junta directiva y al faculty advisor por consolidar esta idea desde el departamento de Energías.

En coherencia con los propósitos misionales de nuestra Institución y ante la coyntura nacional del sector, invitamos a todos los actores sociales, ambientales, científicos, políticos, gremiales, económicos e industriales del país, a unirnos alrededor bajo el liderazgo y experiencia de la academia en pro de construir una hoja de ruta clara con compromisos serios para hacer de la transición energética un proceso acorde con los retos y necesidades que supone la sostenibilidad energética, lejos de satanizar las fuentes de energía convencional y dirigiendo igualmente los esfuerzos al uso racional y eficiente de la energía. Las puertas de la Universidad de América están abiertas para contribuir en este propósito de andar por el mejor camino hacia una transición energética sostenible.

* Director del Departamento de Energías de la U. de América.

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