16 Jan 2009 - 3:04 a. m.

Los retos del Procurador

Alejandro Ordóñez aseguró que las críticas en contra de su religiosidad impulsaron su elección, por ello agradeció a sus contradictores.

Redacción Política

Cuando el abogado Alejandro Ordóñez Maldonado resultó elegido como nuevo Procurador General de la Nación muchos se anticiparon a criticarlo por “godo”, mientras que otros fueron más prudentes y esperarán cómo se desempeña en el cargo para juzgarlo. Por eso, desde ayer con su posesión en la Casa Nariño, al jefe del Ministerio Público lo empezaron a medir por la capacidad que tenga para enfrentar los múltiples retos que le esperan.

En una concurrida ceremonia en el Salón Gobelinos de Palacio, con la asistencia de congresistas de colisión y oposición, Ordóñez asumió en reemplazo de Edgardo Maya Villazón, quien estuvo al frente del cargo durante ocho años. Durante el evento aprovechó para anunciar que la Viceprocuraduría estará a cargo de Martha Castañeda, ex magistrada del Tribunal Superior del Magdalena.

Al tiempo que conforma su equipo Alejandro Ordóñez comenzó a trabajar en lo que ya se sabe serán tres de sus prioridades: la corrupción, la crisis humanitaria y los derechos humanos. Varios juristas consultados por El Espectador consideraron que la lista es insuficiente, pero coincidieron en la importancia de sacar adelante, en el marco de los derechos humanos, tareas en favor de los desplazados o serias investigaciones para aclarar los falsos positivos que escandalizaron al país a finales del año pasado.

El ex magistrado Eduardo Cifuentes consideró que en la lista del nuevo Procurador faltan tareas importantísimas como una participación más activa en las investigaciones de justicia y paz, y el avance de las sanciones disciplinarias por parapolítica, porque de eso dependerá que “Colombia no asista al eclipse de la democracia en 2010, fecha en que se renovará la clase política del país. Es el momento para adoptar mecanismos para que el Ministerio Público regional esté libre de influencias políticas”.

Sobre este tema  en rueda de prensa ayer, Ordóñez insistió en que no es “sano sancionar a sus electores”, por eso su propuesta de un órgano independiente que sancione a los congresistas, pero aclaró que mientras esta figura no exista él asumirá esas investigaciones y sanciones.

El ex presidente de la Corte Constitucional Alfredo Beltrán Sierra pidió resultados con nombres propios. Por ejemplo, avances en las investigaciones disciplinarias contra funcionarios del Estado como el embajador en Italia, Sabas Pretelt de la Vega, y el ministro de la Protección Social, Diego Palacio Betancourt. Y sostuvo, “esperamos que Ordóñez mantenga independencia de quien lo postuló y eligió, porque de lo contrario incumpliría con las funciones de la Constitución del 91”.

Frente al temor de la falta de independencia que Ordóñez pueda tener por la gran mayoría de votos que recibió  en el Senado, el ex vicefiscal general Francisco José Sintura dijo que percibe al Procurador como una persona con carácter que no se dejará influenciar para tomar decisiones. Por eso confía en que pondrá en marcha  el control de la corrupción en la contratación pública.

María Mercedes López Mora, vicepresidenta del Consejo Superior de la Judicatura, agregó que el nuevo Procurador debe profundizar en la vigilancia de procesos administrativos, penales, laborales y disciplinarios que adelanta, con el fin de evitar hechos de corrupción.

Pero mientras se postulan retos a la gestión de Ordóñez, el abogado penalista David Teleki le pidió al Procurador no confundir los aspectos jurídicos con los aspectos morales, “porque si bien sabemos del talante y la transparencia del Procurador, también estamos un poco temerosos en el sentido de que se pueda dar un retroceso en aspectos como la defensa de los derechos de los  homosexuales”.

Por el contrario, el ex presidente de la Corte Constitucional José Gregorio Hernández confía en que Alejandro Ordóñez “ejerza su cargo con pulcritud y con eficiencia. Hay que darle un tiempo para que muestre cómo podrá llevar a cabo su delicada tarea. Hay que dejarlo actuar y, desde luego, siempre tendremos los ojos puestos en él y sus acciones para emitir juicios con carácter crítico”.

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