3 May 2010 - 11:06 p. m.

Medicina contra la desnutrición

El programa integral del médico asiático Ahmed Tahmeed logró reducir la mortalidad infantil en Bangladesh del 16% al 5%.

Mariana Suárez Rueda

En la memoria del doctor   Ahmed Tahmeed, jefe del programa de nutrición del Centro Internacional de Enfermedades Diarreicas de Bangladesh (Asia), permanecen las conmovedoras imágenes de los niños que llegaban a los centros de salud de las diferentes ciudades del país completamente deshidratados, flacos y llorosos por las molestias de los síntomas de alguna infección.

Impotente, Tahmeed vio durante años cómo los médicos trataban los signos mas no la enfermedad que aquejaba a estos menores y que cada año causaba la muerte del 16% de esta población. "Los doctores no se daban cuenta de que el gran problema era la desnutrición", cuenta con un dejo de tristeza.

Decidido a combatir esta situación que estaba matando a las futuras generaciones, Tahmeed, junto con otros colegas igualmente preocupados, creó un protocolo de manejo integral para los menores malnutridos, gracias al cual la tasa de mortalidad infantil por esta causa bajó al 5%.

No fue una tarea fácil. A diferencia de Colombia, en Bangladesh el 40% de los menores están bajos de peso con respecto a su edad. Aquí solamente son el 7%. La prevalencia de desnutrición aguda es del 17%. Nosotros sólo llegamos al 1,3%. Y el índice de niños que no crecen por cuenta de una pobre alimentación llega al 43%, mientras que en nuestro país es del 12%.

Sin embargo, gracias al compromiso de un grupo de médicos encabezados por Tahmeed, se volvieron más estrictos los controles a los menores cuando ingresaban a algún hospital y quienes estuvieran en un estado crítico comenzaron a ser trasladados a centros especializados en donde recibían tratamiento por más de 20 días. "No era cuestión de quitarles la fiebre, la diarrea o el dolor. Teníamos que nivelarlos para que sus defensas resistieran cualquier infección".

Adicionalmente, explica Tahmeed, se aumentó la cobertura de vacunas y los cuidados a las madres gestantes y lactantes, con miras a garantizar el desarrollo de los niños en sus etapas más importantes. En poco tiempo, los frutos de esta labor empezaron a evidenciarse. Bangladesh se convirtió en el país de la región asiática con menores índices de malnutrición infantil y su modelo se volvió ejemplo para otras naciones.

Tahmeed reconoce que aún falta un largo camino por recorrer con respecto al manejo de esta problemática en el mundo. "En Colombia, por ejemplo, los índices de desnutrición son bastante alentadores y se ha hecho un gran trabajo, pero entiendo que hay lugares donde la situación es dramática y se debe actuar de inmediato". Además, advierte, es urgente que los médicos aprendan a diferenciar cuándo un pequeño tiene o no una infección causada por malnutrición para tratarlo adecuadamente. "De esto dependerán el futuro y el bienestar de las nuevas generaciones".

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