29 May 2008 - 10:28 p. m.

Mediciones de CO2 para cada ciudadano

La batalla por la conservación del medio ambiente se ha extendido alrededor del mundo.

Redacción Vivir

 Los países, conscientes de la cantidad de emisiones de dióxido de carbono (CO2) que producen y del daño que éstas causan al planeta, se comprometieron desde hace varios años a regularlas. Sin embargo, esta medida no ha sido suficiente para contrarrestar los altos índices de contaminación que afectan al mundo entero.

Por esta razón, un grupo de parlamentarios del Reino Unido presentó al Gobierno un proyecto que busca regular las emisiones de dióxido de carbono de cada ciudadano. Lo que significa que el control sería individualizado y se mediría qué tanto CO2 produce una persona en su casa, su trabajo y en las rutinas de su vida diaria.

La polémica medida aún no ha sido respaldada por el Ejecutivo, pues supondría una inversión de 2.600 millones de euros. Sin embargo, su aplicación sería muy sencilla, según explicaron a la cadena de noticias BBC los diputados que impulsan el proyecto.

En primer lugar, cada ciudadano tendría un límite anual de emisiones. Éste se controlaría a través de un sistema de puntos que las personas deben administrar a lo largo del año y que por ningún motivo pueden sobrepasar, pues serían sancionados.

Los puntos controlan principalmente el gasto de combustible y de luz de los habitantes del Reino Unido. Pero quienes por algún motivo no los gasten todos, podrán vender sus excedentes energéticos a los consumidores más derrochadores. Una especie de intercambio que Tim Yeo, presidente del comité de diputados que lidera el proyecto, considera más justo que los denominados impuestos verdes, destinados a penalizar el uso de energías agresivas contra la atmósfera.

“Alguien que quizá no posea una mansión con piscina, que no pueda tomar vacaciones anuales en el Caribe, podría beneficiarse económicamente si reduce sus emisiones de CO2”, declaró esta semana Yeo a la BBC. Pero ni siquiera los beneficios que esta medida podría traer al mundo y a los ciudadanos del Reino Unido han sido suficientes para lograr que la propuesta sea bien recibida ante la opinión pública.

Entre tanto, los 16 diputados que integran este comité promotor intentan, por todos los medios, convencer al Gobierno de poner en práctica la medida, que aunque según los sondeos recientes es bastante impopular entre la mayoría de los ingleses, los parlamentarios defienden a capa y espada por considerar que se trata de una iniciativa que logrará finalmente cambiar los hábitos de vida de los ciudadanos.

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